Crumble de arándanos: una delicia super sencilla de preparar y perfecta como postre
Es una receta deliciosa, práctica y súper nutritiva. Con este postre te lucirás y, cuando lo lleves a tu mesa, tus invitados no dejarán de halagar tus dones culinarios. Es un postre rico y saludable, en el que los ingredientes se entremezclan con la acidez de los arándanos, creando un sabor único, al cual nadie podrá resistirse. A este crumble de arándanos lo puedes preparar para una tarde de té con amigos, cómo postre después de un almuerzo o de una cena. Es ideal para compartir en familia.
Los arándanos son, dentro de los frutos rojos, junto con la frutilla, la frambuesa y las moras, un superalimento, ya que poseen propiedades antioxidantes y diuréticas. Son muy versátiles para todo tipo de preparaciones, tanto en postres como también en ensaladas. ¡Si, en ensaladas también! Así que con esta receta no solo prepararás un postre delicioso, sino una exquisitez sana y para comer sin culpas. ¡Manos a la obra!
Ingredientes
Para la base
130 gr de azúcar
180 gr de harina leudante
125 gr de mantequilla
1 huevo
1 pizca de sal
Ralladura de 1/2 limón
Para el relleno
130 gr de arándanos
60 gr de azúcar
2 cditas. de almidón de maíz
1 cda. de mermelada de arándanos
Procedimiento
El primer paso para preparar este crumble de arándanos es, como en cualquier postre, tarta o pastel, precalentar el horno y enmantecar el molde que vayas a utilizar. El horno debe permanecer a 180 grados centígrados.
Para preparar la base, dispone en un bol la mantequilla cortada en cubitos, asegúrate de que esté fría. Luego, añade el azúcar, la harina leudante, el huevo, la pizca de sal y la ralladura de medio limón.
Hay una realidad: la cocina tiene la magia para poder crear y, en nuestras creaciones, divertirnos. Así que continuemos con esta receta escuchando tu playlist favorita. Lava y seca tus manos, y comienza a unir todos los ingredientes que tienes en el bol. Recuerda no amasar mucho, ya que la mantequilla contiene mucho tenor graso y, con el calor, comienza a derretirse fácilmente. La idea es que no se funda, sino que conserve su frío y se una a esta preparación formando un arenado.
Luego de que el arenado esté listo, separa la masa en dos partes, una de ellas refrigérala, ya que la vas a utilizar en breve, y con la otra mitad, forra el molde, que va a ir al horno. Lo que harás después es comenzar a preparar el relleno: primeramente, es super importante que laves bien los arándanos y que los dispongas en la preparación enteros.

Incorpora el azúcar, las dos cucharaditas de almidón de maíz y, si lo prefieres, agrega una cucharada de mermelada de arándanos. Coloca esta preparación sobre la masa que está en el molde y cubre con el resto del arenado que separaste en el refrigerador. Asegúrate de ir disponiéndolo poquito a poquito y acomodando para que quede una masa uniforme. Ya todo listo, llévalo al horno, unos 20 a 25 minutos hasta que el arenado de arriba esté dorado. ¡Y a disfrutar!
Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

