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Crujiente y refrescante: receta de ensalada coleslaw con manzana irresistible

Una receta simple y rendidora de ensalada coleslaw con manzana, con ese toque dulce y ácido que levanta cualquier comida sin complicarte nada.


La ensalada coleslaw con manzana es una receta fresca, crocante y con un equilibrio justo entre lo dulce y lo ácido. Ideal para acompañar carnes, hamburguesas o comidas al aire libre, se prepara en pocos minutos y rinde un montón. Esta versión casera es liviana, sabrosa y mucho más rica que la comprada.

Rinde: 4 a 6 porciones

Ingredientes para una ensalada perfecta

  • ½ repollo blanco chico.

  • 1 zanahoria grande.

  • 1 manzana.

  • ½ taza de mayonesa.

  • 1 cucharada de jugo de limón.

  • 1 cucharadita de azúcar o miel.

  • Sal y pimienta.

  • 1 cucharada de vinagre de manzana (opcional).

La receta mejora su sabor si se deja reposar unos minutos en heladera antes de servir.

Paso a paso ¡muy fácil!

1. Lavá bien el repollo y cortalo en tiras bien finitas. Cuanto más parejo el corte, mejor queda la textura.

2. Pelá la zanahoria y rallala grueso.

3. Lavá la manzana, retirale el corazón y cortala en juliana fina. Si querés que no se oxide, rociá enseguida con un poco de limón.

4. En un bowl grande, colocá el repollo, la zanahoria y la manzana, y mezclá para que se integren bien.

5. En otro recipiente, prepará el aderezo mezclando la mayonesa, el jugo de limón, el azúcar o miel, sal y pimienta.

6. Si te gusta un toque más ácido, sumá el vinagre de manzana.

7. Volcá el aderezo sobre la ensalada y mezclá bien hasta que todo quede bien cubierto.

8. Llevá a heladera al menos 20 minutos antes de servir para que tome más sabor.

En esta receta, la manzana aporta frescura y ayuda a equilibrar lo cremoso del aderezo.

Esta ensalada nació en Europa y su nombre viene del término holandés koolsla, que significa ensalada de repollo. Esta receta se conserva hasta 48 horas en heladera, bien tapada, y conviene mezclarla antes de servir para recuperar su cremosidad y frescura.