Consejos útiles para limpiar las gomas de la heladera
Mantener la heladera limpia y sin malos olores resulta indispensable para nuestra salud y la conservación de alimentos. Muchas veces ponemos especial atención en el interior de este artefacto, pero olvidamos que las gomas de las puertas pueden guardar la humedad y ser el lugar ideal para producir moho.
Estas gomas o fuelles son fundamentales para el buen funcionamiento de las heladeras o neveras. Cuidarlas y mantenerlas en buen estado nos asegurará que el artefacto no se estropee y nuestros alimentos se conserven en mejor estado.
Al igual que lo que ocurre en el lavarropa, este elemento está en contacto con mucha humedad y con bajo nivel de iluminación. Esto lo convierte en el lugar propicio para el desarrollo de bacterias y mohos. Además, los derrames o restos de comida pueden quedar en estos espacios y ser muy poco perceptibles.
Si no se procura mantener una higiene adecuada en este lugar, la goma puede perder la capacidad de hermetismo y generar malos olores. En tanto, las bacterias proliferarán.
Un correcto aseo debe procurar no ser abrasivo ni aportar más humedad. El jabón común con el que se lava la vajilla, es ideal para quitar el moho. Repasa la superficie intentando suavemente estirar la goma, quita el exceso de detergente con un paño limpio y luego utiliza una toalla limpia con lejía o lavandina para evitar que se vuelvan a desarrollar.
Hacer una mezcla con bicarbonato de sodio y vinagre es ideal para quitar la suciedad y eliminar las bacterias. Debes realizar una pasta y untarla por todo el lugar donde veas más mugre. Repasa con un paño limpio y asegúrate de quitar por completo los sobrantes para que no estropee la goma.
Para las esquinas o pliegues es muy útil utilizar un cepillo de dientes de cerdas suaves, mientras que el secado es fundamental.