Cómo limpiar el acolchado en el lavarropas sin dañarlo ni romper el equipo
Lavar el acolchado en el lavarropas es posible si seguís los pasos correctos. La clave está en el ciclo, la temperatura y cómo cargarlo en el tambor.
Un lavarropas grande y de carga frontal es la mejor opción. Foto: Shutterstock
Con el cambio de estación llega el momento de lavar el acolchado, pero muchas personas lo evitan por miedo a dañarlo o a sobrecargar el lavarropas. La buena noticia es que se puede hacer en casa sin complicaciones, siempre que se respeten algunos trucos clave.
Lo primero: revisar la etiqueta
Aunque parezca algo menor, es importante respetar el primer paso de leer la etiqueta de cuidado. Ahí se encuentra la información necesaria: si admite lavado a máquina, qué temperatura máxima tolera y si puede ir a la secadora. Si la etiqueta indica lavado a mano solamente, conviene respetarlo para no arruinar el relleno.
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Qué lavarropas usar
Lo ideal es un lavarropas de carga frontal y de capacidad grande, de al menos 7 u 8 kilos. Los de carga superior con agitador central no son recomendables para acolchados porque el agitador puede dañar el relleno y la tela con el movimiento. Si el lavarropas de casa es chico, la mejor opción es llevarlo a una lavandería con máquinas de mayor capacidad.
Cómo cargarlo correctamente
El acolchado debe ir solo en el tambor, sin otras prendas. Doblarlo en forma de rollo ayuda a que quede distribuido de manera más pareja dentro de la máquina. No hay que apretarlo ni comprimirlo en exceso: el agua y el detergente necesitan circular bien para una limpieza de manera uniforme.
Qué ciclo y temperatura elegir
El ciclo delicado o de ropa de cama es el más recomendable. La temperatura ideal está entre 30° y 40°, según lo que indique la etiqueta. El agua muy caliente puede encoger el relleno de plumas o dañar las fibras sintéticas. En cuanto al jabón, conviene usar poca cantidad y preferir uno líquido o específico para ropa delicada, ya que el jabón en polvo puede dejar residuos dentro del relleno.
El centrifugado y el secado
Un centrifugado suave a baja velocidad ayuda a escurrir el agua sin deformar el acolchado. Para el secado, lo mejor es extenderlo al aire libre en una superficie plana o colgarlo de dos o tres tendederos para que el peso se distribuya bien. Si va a la secadora, usar temperatura baja y agregar un par de pelotas de tenis dentro del tambor: ayudan a que el relleno no se apelmace y quede esponjoso.


