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Cómo hacer para que tus geranios crezcan todo el año

Con los cuidados adecuados, estas flores pueden mantenerse sanas y en flor durante todas las estaciones del año.

Si los geranios dejan de florecer, las razones pueden estar relacionadas con la falta de luz solar, un exceso de fertilizante, temperaturas frías o la presencia de plagas. En caso de infestación, lo recomendable es rociar la planta con una solución fertilizante diluida en agua una vez por semana. Esto ayuda a fortalecerla y a combatir posibles enfermedades.

Los geranios necesitan mucha luz. La mejor opción es ubicar esta planta  en un espacio donde reciban varias horas de sol directo cada día. Esto fortalece su crecimiento y además favorece una floración abundante y colorida durante todo el año.

El riego es otro factor determinante en el bienestar de los geranios. Aunque necesitan agua, un exceso puede afectar sus raíces y provocar podredumbre. Lo recomendable es regarlos cuando la tierra esté seca en la superficie, para evitar encharcamientos. Durante el verano, la frecuencia del riego aumenta, mientras que en invierno se reduce.

Los geranios necesitan mucho sol.

El tamaño de la maceta influye en el desarrollo de la planta. Se sugiere utilizar recipientes de entre 30 y 40 centímetros de diámetro para que las raíces dispongan del espacio necesario. También es importante que las macetas tengan buen drenaje, permitiendo que el exceso de agua escurra sin problemas.

El abonado se realiza principalmente en primavera y verano, cuando el geranio está en su fase de mayor crecimiento. Existen diversas opciones para enriquecer el sustrato, como composta, humus, abono verde, guano o estiércol. Cada uno aporta nutrientes esenciales que fortalecen la planta y estimulan la producción de flores.

Sigue estos cuidados.

La poda es clave para mantener los geranios saludables. Se recomienda retirar hojas secas y flores marchitas durante el verano para favorecer nuevas floraciones. En otoño, se puede realizar una poda más profunda para fortalecer las ramas principales y mejorar la estructura de la planta. Entre septiembre y diciembre, lo ideal es cortar las ramas más débiles desde la base, dejando los brotes laterales más robustos.