Cómo hacer florecer un limonero con la técnica que recomiendan los expertos
¿Tu limonero no da frutos? Conoce la técnica de capado recomendada por jardineros para lograr una cosecha abundante.
El limonero puede tardar años en producir frutos si no recibe los estímulos adecuados. Foto: Freepik
El limonero es uno de los árboles más comunes en los hogares. Es una especie resistente que puede pasar años en el patio brindando sombra, belleza y frutos. Sin embargo, muchas veces, cuando ya tiene la edad suficiente para producir, no florece. Es ahí cuando comienzan a surgir distintas técnicas para estimular la floración y favorecer la aparición de limones.
Cuando ya se corrigieron factores como la luz, el riego y la fertilización, existe una técnica que algunos expertos en jardinería utilizan para estimular la producción de flores y frutos: el capado. Este método no debe aplicarse en limoneros menores de tres años ni en árboles enfermos o debilitados.
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Cómo capar un limonero
La técnica del capado consiste en introducir un clavo en el tronco del limonero para generar un leve estrés en la planta y estimular su floración. Para hacerlo correctamente, se recomienda seguir estos pasos:
- Desinfectar el clavo con alcohol antes de utilizarlo.
- Colocarlo en la base del tronco del limonero.
- Con ayuda de un martillo, introducir el clavo intentando atravesar el tronco por completo.
Luego de siete días, los especialistas en jardinería recomiendan retirar el clavo y favorecer la cicatrización de la herida. Además, el capado suele realizarse a finales del invierno o principios de la primavera, cuando el árbol está próximo a iniciar un nuevo ciclo de crecimiento.
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Por qué funciona
La presencia del metal y la pequeña lesión en el tronco alteran de forma temporal la circulación de la savia. Como respuesta, el limonero interpreta ese estrés como una señal de supervivencia y destina más energía a la floración y a la producción de frutos, con el objetivo de asegurar su reproducción.
Sin embargo, aunque es una técnica conocida y utilizada por algunos aficionados a la jardinería, muchos otros prefieren estimular la floración mediante un manejo adecuado del riego, la poda y la fertilización, ya que consideran que provocar heridas en el tronco puede debilitar al árbol si no se realiza correctamente.