Cena de otoño para aumentar las defensas: la receta con los aliados para combatir los primeros resfríos
Es posible combatir los primeros resfríos con una buena alimentación al inicio del otoño. Una receta sencilla y nutritiva.
Sopa crema de calabaza. Fuente: IA Gemini
La llegada del otoño y los primeros descensos de la temperatura, junto con las reducción de las horas de luz, hacen que el sistema inmunológico tenga que enfrentar más desafíos. Es por eso que los resfriados y la gripe comienzan a acechar, por lo que la alimentación es la primera línea de defensa. Hay una receta ideal para esta época.
Receta para el otoño
Lo que las personas comen determina cómo el cuerpo responde a las agresiones externas, señalan los nutricionistas. En el caso de la cena, la clave está en tener platos calientes, de fácil digestión y especialmente que sean ricos en vitaminas C,A y antioxidantes.
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Nutrición de otoño: qué comer para fortalecer las defensas y ganar energía
Para el sistema inmune los aliados este otoño son la calabaza, que es rica en betacaroteno, que el cuerpo transforma en vitamina A, esencial para mantener saludables las mucosas. El jengibre es un potente antiinflamatorio y antibacteriano natural que ayuda a combatir infecciones. El ajo, por su parte, contiene alicina, compuesto con propiedades inmunomoduladoras y la cúcuma es antioxidante y antiinflamatoria.
Una receta sencilla y cargada de nutrientes es la opción ideal para una cena en los meses de otoño.
Ingredientes
- 1 calabaza mediana (aprox. 1 kg), pelada y troceada.
- 2 zanahorias grandes, peladas y en rodajas.
- 1 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- 1 trozo de jengibre fresco rallado.
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
- 1 litro de caldo de verduras (preferiblemente casero).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta negra .
En una olla grande calentar un poco de aceite de oliva, picar la cebolla y el ajo y sofreír a fuego medio hasta que estén transparentes. Añadir la calabaza troceada y las zanahorias. Rehogar durante unos cinco minutos para que se doren ligeramente y suelten su dulzor.
Para potenciar el sabor se añade el jengibre fresco, la cúrcuma, una pizca de sal y pimienta negra. Remover para que las especias cubran las verduras y desprendan su aroma.
Luego colocar el el caldo de verduras caliente hasta cubrir las verduras. Llevar a ebullición, luego reducir el fuego, tapar la olla y cocinar a fuego lento durante unos 20-25 minutos, o hasta que la calabaza y la zanahoria estén muy tiernas.
Después se retira la olla del fuego y con una batidora de mano se tritura todo hasta obtener una crema suave y homogénea.
La cena se puede acompañar con una infusión de limón, miel y jengibre para maximizar el efecto protector antes de dormir.