Bizcocho de yogur sin azúcar: receta fácil, esponjosa y perfecta para una merienda saludable
Una receta simple de bizcocho de yogur sin azúcar, esponjoso, húmedo y perfecto para una merienda más liviana sin resignar sabor.
Prepará este bizcocho sin azúcar y disfrutá de todo su sabor.
ABCSi buscás algo dulce pero más liviano, esta receta de bizcocho de yogur sin azúcar es ideal. Gracias al yogur natural, la miga queda húmeda y suave, mientras que el dulzor se logra con endulzante. Es un bizcocho fácil de preparar y perfecto para acompañar el mate o el café.
Rinde: 8 porciones
Ingredientes
-
250 gramos de harina 0000.
200 gramos de yogurt natural.
3 huevos (aproximadamente 180 gramos).
80 gramos de aceite neutro.
80 gramos de endulzante apto para cocinar.
10 gramos de polvo de hornear.
2 gramos de sal.
5 gramos de esencia de vainilla.
30 gramos de nueces picadas (opcional).
Paso a paso para crear un bizcocho de yogur sin azúcar delicioso
1- En un bol grande batí los huevos junto con el endulzante apto para cocinar hasta integrar bien.
2- Agregá el yogur natural, el aceite neutro y la esencia de vainilla, y mezclá hasta lograr una preparación homogénea.
-
Te puede interesar
Receta de galletitas de limón: cómo hacer 50 unidades con un solo huevo
3- En otro recipiente mezclá la harina 0000, el polvo de hornear y la sal.
4- Incorporá los ingredientes secos a la mezcla líquida y mezclá suavemente.
5- Si te gusta, sumá las nueces picadas y mezclá para distribuirlas.
6- Volcá la preparación en un molde previamente engrasado.
7- Llevá al horno precalentado a 180 grados.
8- Horneá durante 35 a 40 minutos hasta que el bizcocho de yogur sin azúcar esté dorado y cocido.
De la cocina a la mesa
Esta receta de bizcocho de yogur sin azúcar es perfecta para quienes buscan una opción dulce más liviana. El yogur natural aporta humedad y una textura muy suave, mientras que el endulzante permite disfrutar del sabor sin usar azúcar. Es ideal para el desayuno o la merienda con mate, café o té. Se conserva hasta tres días en un recipiente hermético, manteniendo su miga húmeda y esponjosa. Incluso muchas veces al día siguiente está más rico, porque los sabores se integran mejor y el bizcocho queda todavía más tierno. ¡Date el gusto!.