Así se prepara una tarta red velvet clásica ¡agasaja a tus invitados con un postre distinto estas Navidades!
Así describe a la tarta red velvet Wikipedia: "Un pastel de terciopelo rojo es un pastel de chocolate con un color rojo oscuro o rojo brillante. Por lo general es preparado como un pastel en capas cubierto con un glaseado de queso cremoso o roux cocinado." Pero para nosotros la descripción perfecta es: un sueño hecho realidad. No solo por su delicioso sabor sino porque prepararla no tiene mayores dificultades ¡no tienes que ser un repostero reconocido para hacerla! Así que prepárala para estas navidades y asombra a todos.
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Ingredientes
Para el bizcocho
Harina de repostería 300 gr
Huevo 2 unidades
Azúcar 290 gr
Aceite de oliva 120 ml
Extracto de vainilla 2 cucharadas
Cacao en polvo 2 cucharadas
Leche 250 ml
Zumo de limón 2 cucharadas
Bicarbonato de sodio 1 cucharada pequeña
Vinagre 2 cucharas pequeñas
Colorante alimentario en gel rojo 1 cucharada pequeña
Para la cobertura
Azúcar glass 350 gr
Mantequilla 200 gr
Queso crema 200 gr
Rinde para 12 personas
Procedimiento
El primer paso para preparar una deliciosa red velvet para estas navidades es comenzar haciendo el bizcocho. Para hacerla, añade en un bol la leche y agrégale el limón, para conseguir una buttermilk casera. Ahora, deja que esta mezcla repose durante 10 minutos mientras continúas con el siguiente paso.

En otro bol o en el vaso de una batidora, bate los dos huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Es decir, hasta que se vean más claritos y tomen un poco más de cuerpo. Es ahí donde tienes que añadir el aceite de oliva y el extracto de vainilla. Luego, bate hasta que se integren los ingredientes.
Lo que sigue es ocuparte ahora de los ingredientes secos: tamiza en un recipiente la harina junto con el cacao. Una vez hecho esto, añádelos al bol o baso de la batidora junto con la preparación anterior. Mezcla a velocidad mínima, pero solo hasta que notes los ingredientes bien integrados. Será el momento, entonces, de agregar poco a poco la buttermilk
En paralelo, precalienta el horno a 170°C. Luego, en una taza, mezcla el bicarbonato con el vinagre blanco, y añádelos rápido a la masa que estás preparando en la batidora. Es momento de agregar el colorante alimentario en gel, para conseguir ese rojo que caracteriza a esta tarta deliciosa. Mezcla hasta que se integre correctamente.
El próximo paso es repartir la masa en tres moldes de 15 centímetros de diámetro, engrasados con mantequilla y enharinados. Es mejor si son desmontables, aunque también puedes utilizar de silicona. Lo que si, ten en cuenta que no puedes preparar esta tarta en tandas, ya que las masas que llevan bicarbonato no pueden reposar.
Hornea la red velvet durante aproximadamente 20 minutos o hasta que, al pincharla con un cuchillo, este salga limpio. Una vez que retires los tres moldes del horno, deja que reposen por unos 10 minutos y, luego de ese tiempo, desmolda. Deja que los bizcochos se enfríen. Mientras tanto, céntrate en la cobertura.
Para preparar la cubierta de queso crema, pon la mantequilla a temperatura ambiente en el vaso de la batidora y bate a velocidad máxima durante cinco minutos. Cuando hayas conseguido una crema, tamiza por encima el azúcar glass y bate nuevamente, pero a velocidad baja hasta que se integre un poco. Luego, sube la velocidad y bate hasta que veas el azúcar glass totalmente integrado. En ese momento, agrega el queso crema y sigue batiendo durante dos minutos más para integrarlo por completo en la mezcla.
Lo que harás ahora es montar la tarta, para eso pon la cobertura en una manga pastelera con boquilla lisa y dibuja un espiral grueso encima del primer bizcocho. Después, repite la operación hasta montar las tres capas de bizcocho. También puedes agregar el relleno con una espátula, como te sea más cómodo. Lo que debes hacer es poner el último bizcocho boca abajo para conseguir un borde superior perfecto, sin la montañita superior que se forma en la cocción.

El próximo paso es, con una espátula, dispone la crema en los laterales de la tarta, pero ten en cuenta que no debes agregar mucha cantidad, porque esta será la famosa capa recogemigas. Luego, cubre la parte superior y, con la espátula, iguala para dejar la tarta perfecta. Una vez que termines de montarla, lleva la tarta a la nevera durante 15 minutos.
Pasado este tiempo, la cobertura se habrá endurecido un poco y será más fácil poner la cobertura definitiva. Nuevamente agrega crema por todo el lateral de la tarta, creando una capa de queso más gruesa. Cuando termines con los laterales, cubre la parte superior. Ayúdate de una espátula para alisar lo más posible la red velvet o genera formas en espiral para una decoración más rústica. Lo último que harás es llevarla a la nevera hasta la hora de consumirla. ¡Y ya estará lista! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas nos puedes contactar a [email protected] te contestaremos a la brevedad.

