Arrojar sal a las brasas del asado: para qué sirve y cuándo conviene hacerlo
Arrojar sal a las brasas del asado es un método efectivo para reducir las llamaradas y lograr una cocción pareja de la carne.
La sal gruesa ayuda a controlar las llamas y lograr una cocción más pareja durante el asado. Foto: Gemini IA
Un buen asado tiene muchos trucos caseros aplicados detrás. Algunos tienen que ver con la forma de encender el fuego, otros con la cocción de la carne y también existen secretos relacionados con las brasas. Uno de los más conocidos entre parrilleros consiste en arrojar sal gruesa sobre el fuego, una práctica muy utilizada para controlar las llamas durante la cocción.
Te puede interesar
Estas 5 plantas se multiplican solas y transforman el jardín sin esfuerzo
Aunque muchas personas creen que se trata solamente de una costumbre, lo cierto es que tirar sal sobre las brasas puede tener efectos concretos al momento de cocinar.
Para qué sirve arrojar sal sobre las brasas
El principal objetivo de este truco es reducir las llamas fuertes que aparecen debajo de la parrilla. Cuando la grasa entra en contacto con el fuego, suele provocar llamaradas que queman la carne por fuera y afectan una cocción pareja.
-
Te puede interesar
Las 3 carreras más demandadas del futuro, según la inteligencia artificial
La sal gruesa ayuda a disminuir momentáneamente esas llamas y permite mantener una temperatura más estable. Además, algunos asadores sostienen que también puede colaborar en reducir parte del humo excesivo que se genera durante la cocción.
Cuándo conviene hacerlo
Especialistas en parrilla y asados, recomiendan aplicar este truco únicamente cuando aparecen llamas muy fuertes o cuando el fuego comienza a subir demasiado cerca de la carne.
La clave está en usar pequeñas cantidades de sal gruesa directamente sobre las zonas donde el fuego está más intenso. No se recomienda cubrir todas las brasas porque eso puede hacer que pierdan temperatura demasiado rápido.


