Alta cocina: prepara un nutritivo pan de berenjena con queso ¡sin harina!
En esta exquisita receta tienes las berenjenas, una buena cantidad de agua, pocas grasas y fibra que se convertirán en la base de este pan repleto de buenas sensaciones. Por el otro, usa un poco de queso que combinará a la perfección con la berenjena. Busca platos que gusten a toda la familia, que se cocinen sin demasiadas dificultades y que sean saludables, no es sencillo.
-
Te puede interesar
Lucite en casa con esta receta de torta de chocolate y ricota
Con esta receta contentaremos a todos, tendrá un poco de verdura de la mano de unas berenjenas repletas de buenas sensaciones Puedes elegir el que más nos guste para personalizar totalmente esta receta. Si buscas un pan salado casero que pueda llegar a emocionarte sin nada de harina, toma nota de estos pasos.
-
Te puede interesar
El budín de limón perfecto: receta paso a paso para disfrutar en casa
Ingredientes:
- 3 berenjenas con piel
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
- 1 pimiento morrón pequeño
- 25 gr de queso rallado
- 1 sobre de levadura
- Perejil
- Pimentón a gusto
- Orégano a gusto
- Sal al gusto
- 50 gr de salvado de avena
Procedimiento:
Enciende el horno. Lava las berenjenas y las secas. Unta las berenjenas con aceite de oliva y las asamos. Puedes asarlas en una sartén bien tapadas y esperar a que se cocinen.
Dependiendo del tamaño de las berenjenas puede tardar más o menos. Cuando estén listas, retira o no la piel.
Hay algunas personas que son fans incondicionales de esta piel, puedes ponerla o no. De hecho, en la mayoría de las recetas no quitamos la piel para que no pierda consistencia la berenjena.
Tritura las berenjenas hasta tener listo un puré que nos servirá de base para nuestro pan con queso sin harina.
Pela la cebolla y la cortas, repetimos la operación con el diente de ajo. Quita las semillas del pimiento y lo cortas.
Preparamos una sartén con aceite. Fríe la cebolla, el ajo y los pimientos. Cuando empiecen a estar tiernos será momento de poner el puré de berenjena.
Salpimentar al gusto y le añades algunas especias, orégano, pimentón y perejil picado.
Incorpora el queso rallado al gusto, puede ser cualquier variedad que nos guste. El parmesano queda especialmente bien.
Le darás consistencia con un poco de salvado de avena. Prepara un molde untado con mantequilla para que no se pegue la masa.