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¿Agua fría, tibia o caliente? Cuál conviene usar para no arruinar la ropa

Al elegir la temperatura del agua para lavar la ropa, es clave leer las etiquetas de cuidado para evitar daños en las fibras y mantener los colores vibrantes.


Lavar la ropa es una de las tareas domésticas más repetitivas. Para evitar estos dolores de cabeza, el factor determinante no es solo el tipo de jabón que se usa, sino la temperatura del agua.

Saber cuándo usar agua fría, tibia o caliente es el verdadero secreto para prolongar la vida útil de las prendas.

Qué temperatura elegir para la ropa

Antes de separar la ropa por colores, hay que leer las etiquetas de cuidado. Este pequeño trozo de tela cosido a las prendas es un manual de instrucciones que indica la temperatura máxima que tolera el tejido y si requiere algún programa de lavado especial.

Es importante leer las etiquetas de la ropa. Fuente: Shutterstock.

Una vez chequeado esto, el siguiente paso indispensable es agrupar la ropa según tres criterios: color (separando claros de oscuros), nivel de suciedad y tipo de fibra.

En el caso del agua fría es la opción más segura y ecológica para casi toda la ropa de uso cotidiano. Es ideal para prendas delicadas, ropa oscura, jeans y tejidos propensos a desteñir. Al ser fría se logran mantener los colores vivos por más tiempo evitando el encogimiento de las fibras. El agua tibia funciona como un punto intermedio que ablanda la suciedad sin llegar a ser tan hostil con las fibras como el agua a altas temperaturas. Es excelente para prendas de algodón de uso diario, ropa de tonos claros y sábanas.

Además, ayuda a que el detergente se disuelva y actúe de manera más eficiente, removiendo la suciedad moderada de forma más rápida.

Por último, el agua caliente debe usarse para casos muy específicos y en telas nobles. Es la mejor opción para toallas, sábanas blancas, repasadores de cocina o ropa de trabajo que acumule mucha suciedad o bacterias. Ofrece una máxima eficacia de limpieza y un gran poder de desinfección.

Sin embargo, la desventaja es que es la principal causa de encogimiento de la ropa, daña los estampados, debilita las fibras elásticas y decolora las telas.