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Adiós a la humedad: la planta que es un deshumidificador natural definitivo para el hogar

Una planta de origen africano, se convierte en una aliada contra la humedad, absorbiendo activamente partículas de agua del ambiente.


Con la llegada de los días fríos y húmedos, mantener los ambientes de la casa frescos y libres de humedad es una batalla. Sin embargo, antes de gastar fortunas en aparatos eléctricos, la solución está en una planta: la lengua de suegra.

La planta deshumidificadora

La sansevieria, popularmente conocida como lengua de suegra es célebre por ser prácticamente indestructible, es mucho más que un simple elemento de decoración moderna: funciona como un potente deshumidificador biológico y purificador de aire de bajo costo.

La planta que todo lo puede. Fuente: Shutterstock.

A diferencia de otras plantas de interior que transpiran y aportan humedad al ambiente, la lengua de suegra hace exactamente el trabajo inverso gracias a sus características evolutivas. Al ser una especie de origen africano adaptada a climas áridos, posee una estructura foliar única.

Sus hojas cuentan con unos poros microscópicos llamados estomas que realizan un proceso de respiración muy particular. Para sobrevivir y optimizar sus recursos hídricos, la planta absorbe de manera activa las partículas de agua suspendidas en el aire a través de la superficie de sus hojas.

Este mecanismo natural ayuda a regular la humedad relativa del ambiente de forma pasiva, manteniéndola en niveles óptimos y saludables para el ser humano..

Además de regular la humedad, la NASA incluyó a la sansevieria en su famoso listado de plantas purificadoras de aire. Esta especie tiene la asombrosa capacidad de absorber toxinas comunes en el hogar como el benceno, el xileno, el tricloroetileno y el formaldehído (presentes en productos de limpieza, pinturas y maderas aglomeradas). Y un detalle clave: a diferencia de la mayoría de las plantas, libera oxígeno durante la noche, por lo que es ideal para tener en el dormitorio.

Por su resistencia a los cambios bruscos de temperatura y su baja necesidad de luz solar directa, la planta se adapta perfectamente a los rincones más complejos de la casa. Colocar una maceta en el baño ayuda a absorber el vapor de agua que se genera después de cada ducha, acelerando el secado del ambiente.