ver más

Adiós a la grasa del horno: el infalible truco del vapor con sal para limpiar sin refregar

Limpia tu horno sin esfuerzo: el vapor con sal es la solución económica y ecológica que elimina la grasa acumulada.


La limpieza del horno es una de las tareas del hogar que más se tiende a postergar. La acumulación de grasa quemada y los restos de comida carbonizada suelen ser una pesadilla que parece no tener solución.

Muchos optan por llenar la cocina con los fuertes y tóxicos vapores de los limpiahornos industriales.

Sin embargo, existe una alternativa ecológica y económica que no requiere recurrir al clásico bicarbonato de sodio ni al vinagre. El secreto para dejar el electrodoméstico impecable y sin químicos se encuentra en un ingrediente básico de la cocina: la sal gruesa.

Adiós a la grasa del horno

Este truco aprovecha el principio de la termodinámica combinada con las propiedades de los cristales de sal. Al calentarse el agua, el vapor generado penetra en las capas de suciedad ablandando la grasa más rebelde. Paralelamente, la evaporación de la sal actúa debilitando la adherencia de los residuos orgánicos, lo que permite removerlos posteriormente con total facilidad y sin peligro de rayar las paredes o la base de la superficie.

La sal gruesa es la clave en la limpieza del horno.

El resultado es un horno reluciente, libre de texturas pegajosas y sin olores residuales que puedan contaminar tus próximas comidas.

Paso a paso

El procedimiento es sencillo. Primero, en una fuente o recipiente apto para altas temperaturas, colocar una taza de agua limpia y sumar dos cucharadas soperas de sal gruesa. Llevar la fuente al horno y encender a temperatura media durante quince minutos.

Luego apagar el horno y esperar a que la temperatura baje. Es fundamental realizar el siguiente paso cuando el horno esté todavía tibio, no frío. Pasar un paño húmedo o una esponja suave por todo el interior.

Para evitar tener que lidiar con capas de suciedad imposibles en el futuro, los expertos sugieren repetir esta rutina de vaporización una vez al mes o bien apenas se note que la grasa comienza a acumularse nuevamente en las paredes.