PlayStation vuelve a modificar la PS5 Slim: qué cambia con el nuevo modelo presentado
La nueva PS5 Slim "CFI-2116" hereda el sistema de refrigeración de la PlayStation tope de línea, reduce riesgos y decepciona en un aspecto clave.
La nueva PS5 Slim CFI-2116 hereda el sistema de refrigeración de la PS5 Pro, con un rediseño interno pensado para evitar fugas del metal líquido sobre el chip.
Imagen generada por la IAPlayStation volvió a revisar silenciosamente el hardware de PlayStation 5 y, esta vez, el cambio importa. La nueva PS5 Slim adopta un diseño clave de la recién presentada PS5 Pro: un sistema de refrigeración mejorado pensado para resolver uno de los puntos más delicados de la consola, el uso de metal líquido como compuesto térmico.
A simple vista el usuario no verá nada distinto en la carcasa. Pero por dentro sí hay novedades. La revisión "CFI-2116" introduce un rediseño del bloque que rodea al chip y del espaciador que contiene el metal líquido, con el objetivo de evitar fugas y derrames que podían aparecer al mover la consola o al abrirla para tareas de mantenimiento.
PlayStation presenta un rediseño silencioso en la refrigeración
Desde su lanzamiento, PS5 utiliza metal líquido para transferir el calor del chip al disipador. La ventaja es clara: mejor rendimiento térmico y menos ruido de ventiladores. El problema es que es un material muy delicado de manejar y, en ciertos modelos, se detectaron casos de derrames cuando la consola se transportaba o se abría sin cuidados extremos.
Las primeras revisiones de PlayStation 5 añadieron un espaciador alrededor del SoC para contener ese líquido. Sin embargo, el sistema no terminaba de bloquear por completo posibles filtraciones. Según el modder y técnico “modyfikatorcasper”, que analizó el nuevo chasis y lo publicó en X el 30 de noviembre, la PS5 Pro estrenó un diseño más agresivo: ranuras más profundas y una nueva forma de aplicar el metal líquido, que lo mantiene firmemente dentro de su cavidad.
Ese mismo esquema es el que ahora hereda la PS5 Slim en su modelo "CFI-2116", tanto en la versión digital como en la que incluye lector de discos. El resultado es un sistema de refrigeración más seguro frente a golpes, traslados y desarmes caseros, y una consola menos propensa a sufrir daños por una mala manipulación del disipador.
Qué cambia para quien compra una PS5 Slim hoy
Para el usuario promedio, esta actualización se traduce en una consola más robusta a largo plazo. Quienes no piensan abrirla probablemente nunca noten la diferencia, pero cualquier servicio técnico —oficial o no— tendrá menos margen para dejar la PlayStation 5 mal sellada tras un cambio de pasta o una limpieza interna.
La contracara es que esta revisión llega con una concesión que ya generó críticas: el almacenamiento vuelve a 825 GB, como en la PS5 original de 2020, en lugar del terabyte que ofrecían las primeras PS5 Slim. Es decir, se gana en fiabilidad térmica, pero se pierde espacio interno para juegos y aplicaciones, algo que en plena era digital se siente rápidamente.
A la hora de comprar, el detalle clave será identificar el modelo "CFI-2116" en la caja o la etiqueta de la consola. Solo esa revisión incorpora el nuevo sistema de refrigeración heredado de PS5 Pro y el ajuste en la unidad SSD. Para quienes piensan en una PS5 como equipo principal de juego, puede ser la versión más equilibrada hasta ahora: mantiene el formato "Slim", corrige un problema sensible y sigue permitiendo ampliar el almacenamiento con un SSD M.2 compatible.
En resumen, PlayStation no cambia el aspecto ni lanza una “PS5 Slim 2”, pero sí firma una de las actualizaciones de hardware más relevantes de este ciclo. Menos riesgo de fugas de metal líquido, un interior más preparado para el mantenimiento y un pequeño retroceso en capacidad de serie marcan el nuevo capítulo de una consola que sigue ajustándose sobre la marcha.