Vuelven a evacuar el complejo de departamentos en Parque Patricios a días de haber sido habilitado
Una nueva falla estructural en los departamentos de la torre A obligó a evacuar otra vez a los vecinos del complejo de Parque Patricios.
Los habitantes del complejo de viviendas Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, fueron evacuados nuevamente, a pesar de que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires había indicado que podían regresar, por el colapso en un punto de la torre A, sector 2.
La nueva alarma se desató luego de que una ventana de un departamento se doblara hacia el interior y los vidrios quedaran esparcidos en el suelo. El hecho ocurrió cuando una vecina del segundo piso regresó a su vivienda y se encontró con la escena, lo que generó pánico inmediato entre los residentes.
El episodio reavivó la preocupación en el complejo, a poco más de tres semanas del derrumbe registrado el pasado 3 de marzo. La torre A, de 12 pisos, ya había sido apuntalada tras aquel incidente, pero ahora volvieron a detectarse problemas: levantamiento y roturas de cerámicos en distintos niveles, además de nuevas rajaduras en paredes de los palieres en los departamentos.
Nuevo operativo en Parque Patricios
Apenas cinco días habían pasado desde que la Justicia porteña levantó la clausura del edificio y habilitó el regreso de los vecinos. Sin embargo, muchos ya habían manifestado dudas por las condiciones en las que encontraron sus departamentos, con filtraciones, baldosas flojas y falta de servicios básicos.
La situación derivó en un nuevo operativo preventivo y en la evacuación total de la torre más alta del complejo. Varios de los residentes se encontraban en pleno regreso, trasladando sus pertenencias después de más de 20 días alojados en hoteles, cuando ocurrió el incidente.
“Llevábamos nuevamente nuestras cosas a casa… y la noticia sigue”, expresó con angustia Fabiano Perotto, uno de los damnificados por el derrumbe inicial, reflejando la incertidumbre que atraviesan los vecinos.
Mientras se evalúan las causas de los nuevos daños, crece el reclamo por definiciones concretas. Con el edificio aún comprometido y señales de deterioro persistentes, los habitantes exigen respuestas urgentes sobre su seguridad y su futuro habitacional.