Trastorno del espectro autista (TEA) y la escuela: ¿cómo acompañar?
Los especialistas opinan que no es que haya más casos de autismo que antes, sino que la investigación ha mejorado los diagnósticos y la detección temprana.
Los niños con trastorno del espectro autista suelen manifestar comportamientos específicos en edades tempranas.
Freepik.El autismo es una de las neurodiversidades más comunes entre los niños. El tema ocupa la atención de médicos, psicólogos y educadores ya que su inclusión en el ámbito escolar es un factor importante para el desarrollo de los niños con esta condición. En junio, Wumbox ofrece una clase magistral sobre el tema con la investigadora Jill Locke.
En esta nota, analizamos las señales tempranas relacionadas con el comportamiento y el desarrollo cognitivo de los niños con trastorno del espectro autista. Los estudios sobre la prevalencia del trastorno del espectro autista indican que podría ser de 1 caso entre 54 a 68 niños. Según la Organización Mundial de la Salud, sería de 1 de cada 100 niños en el mundo, pero según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos de 1 cada 36 niños. Cerca de 117 millones de personas en el mundo con trastorno del espectro autista.

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Los especialistas coinciden en que no se trata de que haya más casos que antes, sino que la investigación ha mejorado los criterios diagnósticos y la detección temprana, lo que ha permitido detectar más casos.
Cuanto antes, mejor
Jill Locke tiene un postdoctorado y es profesora del departamento de psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Washington, además de ser psicóloga infantil. Sus investigaciones se enfocan en la presentación del deterioro social de los jóvenes con autismo, la identificación de mejores prácticas y la comprensión de la implementación de las prácticas basadas en evidencia en entornos escolares públicos. Esta investigadora hace hincapié en la importancia que tiene la detección temprana de este trastorno neurológico, ya que hay estudios que demuestran que la adquisición de habilidades sociales, comunicativas y cognitivas de los niños con autismo mejora sustancialmente cuanto antes comienzan las terapias de tratamiento.
Estar atentos
Cada edad tiene descrito un hito de comportamiento. Cuando son bebés, los y las pediatras suelen preguntar a los padres si sostienen la mirada, si cuando les sonreímos nos devuelven el gesto. Cuando cumplen un año nos preguntan si dicen alguna palabra. Esto es porque muchos de estos logros de los niños señalan un desarrollo normal, mientras que el retraso o la ausencia de ellos podría señalar algún trastorno.
Los niños con trastorno del espectro autista suelen manifestar comportamientos específicos en edades tempranas:
- Falta de contacto visual: no miran a los ojos, no sostienen la mirada cuando se les habla.
- Ausencia de balbuceo o respuesta social: no emiten sonidos o no responden al nombre puede ser otra señal indicativa.
- Poca reciprocidad social: demuestran poco interés en otras personas, en compartir momentos sociales. Frecuentemente son indiferentes a la aparición de un adulto, no le sonríen o no responden a la interacción.
- Intereses restringidos y comportamientos repetitivos: se balancean constantemente, aletean las manos, muestran un interés muy específico por algún tema u objeto y un desinterés marcado por cualquier otro.
- Dificultades en la comunicación no verbal: no realizan gestos expresivos, no imitan movimientos que suelen ser parte del desarrollo típico de los primeros años.
¿Cómo afecta el autismo el desarrollo de los niños?
Cada niño con TEA presenta rasgos singulares, no hay un caso igual a otro. Hay casos de niños que presentan una inteligencia por encima de la media en temas determinados como aquellos que sufren retrasos severos en relación a lo cognitivo; están aquellos que pueden hablar y otros que no pueden hacerlo, aquellos que tienen una hipersensibilidad sensorial y otros que necesitan estímulos más fuertes para autorregularse.
Hay características comunes en los niños con TEA que impactan en sus posibilidades de aprender
Las dificultades en la comunicación, la falta de flexibilidad cognitiva y de adaptación a los cambios, así como también la dificultad de prestar atención a más de una cosa a la vez, son rasgos frecuentes en estos niños que impactan negativamente en su capacidad de aprender y de socializar.
Jill Locke viene investigando este tema y los distintos abordajes que se pueden implementar para fomentar la colaboración entre niños y docentes que puede mejorar el aprendizaje y la participación social de estos niños. Por lo demás, ella destaca que el abordaje escolar suele ser muy importante en el bienestar de los niños con TEA porque muchas veces pasa mucho tiempo hasta que pueden dar con el tratamiento adecuado (ya sea por falta de diagnóstico o porque resulta difícil encontrar profesionales que tengan disponibilidad para llevar adelante las terapias). En este sentido, viene explorando estrategias innovadoras que integran la evaluación de las necesidades individuales de cada niño con formas de intervención como la tecnología asistiva, el aprendizaje mediado por compañeros y programas digitales. Locke también destaca la importancia que tiene la detección temprana del trastorno del espectro autista y sostiene que los abordajes basados en evidencias pueden mejorar sustancialmente el desarrollo de los niños con TEA.
Para saber más sobre este tema, podes participar de la clase magistral de Jill Locke a través de la plataforma de Wumbox. Podes encontrar mas información haciendo click aquí

