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¿Quién fue Santiago Felipe Llaver?

A 42 años de la restauración democrática, recordamos la figura de Santiago Felipe Llaver, quien con su intransigencia radical ganó la gobernación de Mendoza.


Hace unos días hemos conmemorado los 42 años del regreso democrático en Argentina. Puntualmente el 10 de diciembre es recordado como el Día de la Restauración de la Democracia.

Revisando aquellos tiempos, recordamos que el 18 de agosto de 1983 había comenzado oficialmente la campaña electoral y un mes después la Junta Militar decretó la Ley de Pacificación Nacional. Dicho “decreto ley” representaba una amnistía para todos los crímenes cometidos entre el 25 de mayo de 1973 (día que asumió la Presidencia Héctor Cámpora) hasta el 17 de junio de 1983. Desde ese momento dos posiciones signaron el derrotero de la campaña. El candidato justicialista, Ítalo Luder, declaró que respetaría esa ley. Por el contario, Alfonsín anunció que la vetaría y juzgaría a los responsables.

Como recuerdo histórico agregaremos que Luder fue el firmante del decreto de aniquilamiento a la subversión mientras cumplía las funciones de presidente interino (1975) tras el pedido de licencia de María Estela Martínez de Perón. Mientras que Alfonsín fue Miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos firmando cientos de pedidos de habeas corpus ante la Junta Militar, requiriendo información sobre los detenidos desaparecidos y poniendo a disposición su estudio jurídico en forma gratuita para los familiares de las víctimas.

En ese marcó comenzará la campaña que finalmente consagrará a Raúl Alfonsín como Presidente de la Nación. “He convocado en toda la Republica a todos los compatriotas sin distinción de partidos y les he dicho que los radicales ya estamos en marcha; y al frente de nuestra columna van nuestros grandes muertos: Yrigoyen, Alem, Alvear, Pueyrredón, Sabattini y Lebensohn; Larralde, Balbín, Illia. Los que estén a nuestra derecha pueden inspirarse si lo desean en Sáenz Peña o en Pellegrini; los demócratas progresistas en Lisandro de la Torre o Luciano Molina; los socialistas en Juan B. Justo o Alfredo Palacios; los peronistas en Perón o en Evita, pero todos juntos los argentinos”. Dicha estrofa, a la postre se convertirá en una parte central del discurso de campaña de Alfonsín en 1983.

En definitiva, la Lista Nº 3 de la UCR logró consagrarse con 7.724.559 votos (51.7%) contra 5.995.402 votos (40.16%) del PJ. Mientras tanto en Mendoza, Felipe Llaver llegaba a la gobernación venciendo a la fórmula peronista de Motta – Spano.

El turco del El Ramblón

Santiago Felipe Llaver nació en el distrito de El Ramblón, perteneciente al departamento de San Martín (Mendoza), un 12 de agosto de 1916. Era hijo del ferretero, almacenero y vendedor de bazar, José Llaver, y de Emilia Thomé, ambos de origen sirio – libanés. Por añadidura, vulgarmente apodado (a pesar del brutal error étnico e histórico): El turco Llaver.

Sus comienzos en la militancia dentro de la Unión Cívica Radical se remontarán a su época de estudiante secundario. Egresará en 1941 de la Universidad Nacional de Córdoba, especializándose en Derecho Civil, Comercial y Constitucional. Ocupó casi todos los cargos partidarios dentro de la UCR a nivel comunal, provincial y nacional. También tuvo una vasta trayectoria en el terreno de la función pública.

Vivió y murió en la misma casa de siempre, sobre la avenida Boulogne Sur Mer al 552 de San Martín, junto a la cordobesa Tereza Persello por casi 60 años. El matrimonio Llaver Persello tuvo cinco hijos: Felipe quien falleció de una enfermedad neurológica los cincos años de vida; Santiago Felipe, que trágicamente murió en un accidente de tránsito, cuando cursaba tercer año de abogacía durante 1978 teniendo 19 años; Teresita, abogada; Susana, escribana; y Daniel Gabriel, médico y actualmente legislador provincial. Indudablemente, padeció golpes muy duros que seguramente curtieron su espíritu, pero que nunca quebraron sus convicciones.

Los compañeros del equipo de Gobierno de Santiago Felipe Llaver en 40.10 Foto: Archivo Patrimonial de Mendoza
Los compañeros del equipo de Gobierno de Santiago Felipe Llaver en 40.10 Foto: Archivo Patrimonial de Mendoza

El radicalismo de Mendoza

En aquel 1983, los radicales de Mendoza habían consagrado la fórmula de Felipe Llaver y José “Pepé” Genoud. Así pues, ese abogado e hincha fanático del “chacarero y albirrojo” Atlético Club San Martín se aprestaba para llegar a la gobernación mendocina.

Con su imagen de bravo y tozudo encarnaba a los políticos de estirpe. Siempre había representado “la intransigencia radical”.

Integró en 1958 una fórmula como vice gobernador junto a Leopoldo Suárez, y terminaron siendo derrotados por el frondizista sanrafaelino Ernesto Ueltschi. Fue diputado provincial (1960 – 1962) y diputado nacional entre 1963 y el infundado golpe de estado a Arturo Illia en 1966. Fundó una escuela secundaria, fue profesor y su director.

En 1983 empezaba otra disputa electoral. Tras siete años y medios de dictadura, los ciudadanos del país volverían a las urnas. Mientras tanto, la figura de Raúl Alfonsín logró instalarse como el garante de la consolidación democrática después de la noche más oscura que el pasado argentino recordará. Al lado estaba Llaver.

La primavera cultural mendocina

“El alfonsinazo” nacional empujó el triunfo radical en 16 de las 24 provincias argentinas. En Mendoza una rotunda victoria corroboraba también esa tendencia nacional.

Llaver en su tiempo de gobierno tuvo que soportar un terremoto a un año de iniciado su gobierno, lo que trastocó abruptamente su plataforma de gestión. Así fue como aquella noche, recién entrado el sábado 26 de enero de 1985, a las 00.06 minutos, un fuerte “sacudón” dejó en Mendoza la triste cifra de varios muertos, más de 1.000 heridos y el derrumbe de 1.200 viviendas.

Otros hechos destacados en materia educativa y cultural durante los tiempos de Llaver como gobernador fue la sanción del Estatuto del Docente (hoy aún vigente). También en su época fue creada la Facultad de Derecho (UNC) y con renovados aires culturales, propios del advenimiento democrático, nacerán el “Coro Cantapueblo” por iniciativa de Jovita Kemelmajer y Hebe Yacante, dirigido por Ricardo Marino y Osvaldo Ciccioli, “El Americanto” con el protagonismo de Damián Sánchez y además se producirá la primera función (1987) de un clásico mendocino: “Educando al nene”, esa obra teatral con el extraordinario maestro Ernesto Suarez y Daniel Quiroga.

Mientras tanto, la normalización democrática de la Universidad Nacional de Cuyo determinó que el reconocido antropólogo Luis Triviño fuera electo como el primer Rector (29 de abril de 1986) del bienvenido nuevo tiempo democrático. En tanto centenas de jóvenes egresarán de esos centros de estudios universitarios, llegando muchos a convertirse en figuras prominentes de las dimensiones sociales, intelectuales, comunicacionales, jurídicas y políticas de Mendoza, en tanto otros lograrán consagrarse como verdaderas eminencias científicas en distintos países, hasta alcanzar algunos el cargo de la máxima magistratura provincial, ministros, intendentes y legisladores nacionales.

Una anécdota llena de historia

Más allá del terremoto, su gobierno coincidió con una etapa crítica de la industria vitivinícola y sufrió el cierre de los mercados internacionales, produciéndose una marcada pérdida de hectáreas de producción vitivinícola. Fue también el tiempo del desfasaje de las empresas estatales y tuvo que lidiar con fuertes acusaciones sobre el manejo de Giol.

Pero hay algo que quedó marcado en el imaginario popular. Un spot televisivo durante la campaña electoral del 83 en Mendoza mostraba a Alfonsín sentado junto a Felipe Santiago Llaver, con quien el candidato presidencial había coincidido políticamente desde mucho tiempo antes de constituido el movimiento interno “Renovación y Cambio” en 1972.

Ahí estaba Alfonsín al lado de Felipe diciendo muy pocas palabras con voz franca mientras palmeaba el brazo del correligionario: “¡Felipe Llaver, amigo de toda una vida!”. En esa frase había un sincero traslado de confianza que mostró los caros afectos personales que mutuamente se dispensaban.

Una anécdota pintará la personalidad de Felipe cuando siendo gobernador quiso ocupar el “Complejo Hidroeléctrico Los Nihuiles” que pertenecía a la Nación haciendo “calentar” a Alfonsín como pocas veces lo habían visto. Llaver expresó que venía a tomar posesión del complejo en defensa de los intereses provinciales. Fue un escándalo. “Soy su correligionario y amigo, pero primero soy el gobernador de Mendoza”, le dijo a Alfonsín. Ese era Felipe Llaver. Cascarrabias, directo, político de raza, hombre de bien. Fue convencional constituyente. Murió el 14 de julio de 2002. Había dedicado su vida a la política.