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Qué producen las cárceles de Mendoza y qué municipios compran esos productos

En Mendoza funcionan fábricas dentro de establecimientos penitenciarios donde personas privadas de la libertad producen diferentes insumos.


En distintas cárceles de Mendoza, funcionan unidades productivas donde personas privadas de la libertad elaboran productos que luego son adquiridos por organismos públicos y privados mientras reciben capacitación y formación en distintos oficios.

Uno de los casos más llamativos es el de Calzados Cuyo, una fábrica que opera dentro del Complejo Penitenciario San Felipe. Allí se confeccionaron más de 2.000 pares de calzado que posteriormente fueron adquiridos por el municipio de Guaymallén para ser destinados a asistencia social, una situación que muchos desconocen y que refleja el alcance de la producción penitenciaria.

La creación de calzado para ayuda social

La iniciativa forma parte de las políticas impulsadas por la Unidad de Producción Penitenciaria (UPP), dependiente del Servicio Penitenciario de Mendoza. El objetivo no es solamente fabricar bienes, sino también brindar herramientas laborales que puedan servir una vez recuperada la libertad.

La planta de Calzados Cuyo funciona dentro del Complejo Penitenciario San Felipe y permite que los internos aprendan el oficio de la zapatería mientras participan del proceso completo de fabricación. La producción alcanzó recientemente más de 2.000 pares de zapatos que serán utilizados en programas de ayuda social.

En un video difundido por la Municipalidad de Guaymallén en redes sociales, Mauricio, uno de los trabajadores de la fábrica, explicó el impacto que tuvo esta experiencia durante su detención. "A mí me ha ayudado muchísimo. Me ha ayudado a no sentir tanto el encierro, me ha ayudado a despejarme, me ha ayudado a aprender", expresó.

El interno también destacó el valor que tiene adquirir un oficio pensando en el futuro. "Para mí el saber no ocupa lugar, así que mientras uno más pueda aprender, más le va a servir en un futuro. Ya salimos con otra mentalidad, salimos pensando de otra manera. Y te das cuenta que te ganás la vida haciendo cosas buenas", sostuvo.

Otro de los proyectos más importantes funciona en el Complejo Penitenciario Almafuerte I. Allí se encuentra la planta de Suavipack, considerada la única fábrica industrial del país que opera dentro de un establecimiento penitenciario.

Calzado, papel higiénico, servilletas y toallitas descartables forman parte de la producción que se realiza dentro de cárceles mendocinas.

En esta planta se producen papel higiénico, servilletas y toallitas descartables mediante cuatro líneas continuas de producción. Más de 25 personas privadas de la libertad trabajan actualmente en el establecimiento, que además proyecta ampliar su capacidad mediante la incorporación de nuevas maquinarias.

Además del trabajo cotidiano, quienes participan acceden a capacitaciones y formación certificada. La intención es que incorporen conocimientos técnicos y hábitos laborales que puedan facilitar su inserción en el mercado de trabajo cuando recuperen la libertad.

Un modelo que alcanza a miles de personas

Cerca de 2.000 personas privadas de la libertad participan en programas de capacitación y cientos trabajan en unidades productivas penitenciarias.

La Unidad de Producción Penitenciaria coordina distintos talleres y unidades productivas distribuidos en los establecimientos penitenciarios de Mendoza. A través de estos espacios se promueve el aprendizaje de oficios, la adquisición de hábitos de trabajo y el desarrollo de competencias laborales orientadas a la futura reinserción sociolaboral.

Actualmente, Mendoza cuenta con más de 7.500 personas privadas de la libertad. De ese total, alrededor de 2.000 participan en programas de capacitación y más de 238 trabajan en empresas privadas que funcionan dentro de establecimientos penitenciarios de la provincia.

Las experiencias de Calzados Cuyo y Suavipack muestran dos de los ejemplos más visibles de este modelo. Aunque elaboran productos diferentes, ambas iniciativas comparten un mismo objetivo: combinar producción, capacitación y generación de oportunidades laborales para personas privadas de la libertad, mientras abastecen con sus productos a organismos del Estado.