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Qué mejora el bienestar de los argentinos: el estudio que pone el foco en los hábitos cotidianos

Comer saludable, disfrutar de la naturaleza y juntarse con amigos y familia aparecen como factores vinculados a un mayor bienestar personal.

Un estudio sobre el bienestar de los argentinos revela qué factores influyen en la satisfacción con la propia vida.

Un estudio sobre el bienestar de los argentinos revela qué factores influyen en la satisfacción con la propia vida.

El estudio sobre bienestar elaborado por el Observatorio de Opinión Pública de la Universidad de San Andrés muestra que la alimentación saludable, el contacto con la naturaleza y los vínculos sociales tienen una relación positiva con la percepción de bienestar. En cambio, la situación económica personal y laboral aparecen entre los principales factores asociados a la insatisfacción.

El relevamiento, que se viene realizando desde hace siete meses, mide la satisfacción subjetiva de los argentinos y analiza distintas dimensiones de la vida cotidiana para construir un índice de bienestar. Así lo explicó en la 105.5 FM MDZ Radio el politólogo Diego Reynoso, director del Laboratorio de Opinión Pública de la Universidad de San Andrés.

Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:

“En primer lugar, lo liberamos hace poco, dio a luz hace poco este estudio, pero lo venimos haciendo desde hace siete meses. Ahí se puede observar y durante estos siete meses lo que fuimos notando es que hay una consistencia permanente a lo largo del tiempo de la respuesta, por lo tanto por eso nos animamos a publicar a partir de esa consistencia”, expresó en MDZ Club.

“El informe mide básicamente el nivel de satisfacción subjetiva, es decir, lo que la gente responde de su propia vida, y a partir de eso entonces después indagamos sobre diferentes dimensiones de esa vida para calcular un índice de bienestar”.

Según detalló Reynoso, el índice contempla diez dimensiones que abarcan aspectos sociales, vinculares, individuales y materiales. Entre ellas se encuentran las relaciones familiares y de amistad, la formación, la vivienda, la salud física y mental, el sentido de propósito, las emociones, el tiempo libre, la situación laboral y la situación económica.

“Esas dimensiones son muchas, desde lo social vincular hasta lo individual material, y son diez dimensiones las que preguntamos y en función de eso después obtenemos un promedio general del bienestar”.

Los hábitos que más impactan en el bienestar

Uno de los resultados centrales del estudio aparece al analizar los hábitos cotidianos. De acuerdo con Reynoso, existen diferencias particularmente marcadas en el nivel de bienestar según determinadas prácticas.

“A nosotros nos gusta decir lo siguiente, que comer bien, saludable, estar en contacto con la naturaleza y juntarse con los amigos mejora sustantivamente la percepción del bienestar general de una persona”.

El efecto de estos hábitos atraviesa a los distintos grupos etarios. El estudio divide a los encuestados entre generación Z, millennials, generación X y baby boomers, aunque Reynoso señaló que las diferencias entre generaciones en el índice general no resultan estadísticamente significativas.

“Es común en casi todas las edades. La diferencia que observamos a lo largo del tiempo entre las distintas generaciones, es que las generaciones de mayor edad, como los boomers, y los X experimentan valores más altos en el índice de bienestar”.

El índice se mide de 1 a 5. Entre los baby boomers alcanzó 3,65; entre la generación X, 3,50; y entre los millennials, 3,15. Sin embargo, Reynoso aclaró que esas diferencias no tienen suficiente peso estadístico como para considerarlas un resultado central del estudio.

“Pero dicho esto, esas diferencias no son tan pronunciadas desde el punto de vista estadístico. O sea, si hay diferencias sistemáticas a lo largo del tiempo, pero estas diferencias no parecieran estar explicadas por alguna variación estadística significativa”.

En cambio, la alimentación saludable mostró una diferencia mucho más marcada.

“Ahí se ve una diferencia enorme, casi de 30% en la variación del índice, lo cual es un dato interesante”.

El estudio también indagó sobre el uso de pantallas fuera del trabajo o el estudio. Un 16% de los encuestados aseguró pasar más de seis horas diarias frente a pantallas; un 21%, entre cinco y seis horas; un 44%, entre dos y cuatro horas, y un 19%, menos de dos horas.

Reynoso señaló que quienes declararon pasar más de seis horas tuvieron un índice de bienestar de 3,07, mientras que entre quienes utilizaban pantallas menos de dos horas el valor llegó a 3,42. Sin embargo, remarcó que la diferencia no fue tan importante como la observada en relación con la alimentación.

“Pero por ahora no encontramos ningún efecto significativo en este estudio, que es un estudio observacional y subjetivo. Habrá que ver en estudios experimentales, porque obviamente, igual que ustedes, tengo la sospecha de que debe tener un impacto”.

Dónde encuentran satisfacción y dónde aparece el malestar

En cuanto a los factores que generan mayor satisfacción, los vínculos ocupan un lugar destacado. “Lo que más satisface es la relación con la familia, con el grupo de amigos, con la formación, o sea, con los estudios, con el aprendizaje constante, capacitarse, eso genera mucha satisfacción, y la vivienda donde uno vive. Eso también tiene un impacto en la satisfacción con la vida”.

“Y las que más impulsan o explican la insatisfacción de las personas, están entre la salud física, el uso y la cantidad del tiempo libre, y la gente está un poco menos satisfecha que con la familia” y agregó: “En la situación laboral, o actividad principal, ahí aumenta la insatisfacción. La situación económica tiene un impacto negativo”.

El especialista hizo una precisión sobre este último punto: el estudio no mide una evaluación general de la economía argentina, sino la percepción que cada persona tiene sobre su propia situación.

“En el índice de opinión pública que nosotros hacemos, ahí sí tiene un impacto dramático. Pero, en la situación económica personal el 29% estaban satisfechos y un 57% nos dijo que estaban insatisfechos”.