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"Por siempre, nuestros héroes de Malvinas": las 7 canciones más emblemáticas sobre la guerra

Desde el folklore y el tango hasta el rock, la música argentina construyó un cancionero sobre la Guerra de Malvinas, recordando a los excombatientes que lucharon por la soberanía de nuestras islas.


La música-como la mayoría de las expresiones artísticas- es y siempre fue capaz de transmitir el sentir de cada sociedad. Es que, pasan los años y la música sigue funcionando como un lenguaje universal en el que se puede ver reflejada la identidad cultural de cada lugar. Pero, sobre todo, en las épocas oscuras, la música supo ser el medio predilecto de los artistas sensibles que necesitaron exteriorizar la pena propia y la de su comunidad, dejando piezas emblemáticas que, con los años, trascendieron para ser revisadas cada vez que resulta imperioso volver a recordar lo que fue.

Así lo hicieron unos pocos músicos valientes durante la Guerra de Malvinas, uno de los episodios más tristes de la historia argentina reciente, cuando el país se veía controlado bajo las riendas del gobierno de facto y la censura era moneda corriente. Mientras, en las islas, miles de soldados argentinos se enfrentaban al Ejército Británico, en el continente, artistas como Charly García alzaban su voz para defender a los combatientes nacionales que luchaban por la soberanía del archipiélago y, a su vez, cuestionar la inoportuna decisión del presidente de facto.

Islas Malvinas

Las Islas Malvinas, el archipiélago en el que miles de soldados argentinos lucharon por su soberanía frente a la invasión británica.

Años más tarde, más artistas lanzarían canciones en homenaje a los veteranos y caídos -649 soldados fallecidos- en la Guerra de Malvinas. Soledad Pastorutti, Ciro y Los Persas, Fito Páez, León Gieco y Attaque 77 son algunos de los que se sumaron a la causa de la “malvinización”, reconociendo a nuestros héroes de Malvinas.

Las canciones más emblemáticas sobre la Guerra de Malvinas

La carta perdida de Soledad Pastorutti

Como referente femenina del floclore nacional, Soledad Pastorutti recuperó “La carta perdida”, compuesta por Julián Raúl Ratti, y la llevó a un público masivo. La canción, construida como la voz de un soldado chaqueño que le escribe a su madre, pone en primer plano uno de los núcleos emocionales más desgarradores del conflicto: la juventud arrancada de la vida cotidiana y arrojada a una experiencia límite.

Embed - La Carta Perdida

En esa carta imaginaria resuena algo más que la nostalgia filial. Resuena el drama de miles de familias argentinas que vivieron la guerra desde la incertidumbre, el miedo y la impotencia.

El tango “Son y serán argentinas”

El tango también dejó su marca en el repertorio malvinizador. La orquesta de Osvaldo Pugliese, con la voz de Adrián Guida, lanzó “Son y serán argentinas”, en mayo de 1982. “Queridas Islas Malvinas; pedazo del corazón; donde la sangre argentina; afirmará la divina Bandera de mi nación”, reza una estrofa de la canción.

Sólo le pido a Dios

Si bien salió a la luz en 1978, 4 años antes de la guerra, “Sólo le pido a Dios”, de León Gieco, trascendió como un himno pacifista, que fue amplificado en la voz de Mercedes Sosa. Aunque su mensaje excede a Malvinas, en ese contexto se volvió una plegaria urgente contra el dolor, la violencia y la indiferencia.

León Gieco contó que le gustaría que Leonardo Sbaraglia lo interprete en una supuesta serie de su vida.

León Gieco.

Charly García, la valiente y disruptiva voz en medio de la dictadura

Charly, por su parte, escribió “No bombardeen Buenos Aires”, una de las piezas más irónicas, densas y memorables nacidas en pleno 1982. La canción no habla del frente de batalla de un modo directo, pero expone el clima enrarecido de una ciudad atravesada por la propaganda política-militar y por el miedo a las consecuencias de la guerra. “No nos podemos defender; los pibes de mi barrio se escondieron en los caños; espían al cielo; usan cascos, curten mambos; escuchando a Clash”, se escucha en los primeros versos.

Embed - Charly García - No Bombardeen Buenos Aires (En Directo / Estadio Luna Park 1983)

Reina Madre, de Raúl Porchetto

Raúl Porchetto aportó otra perspectiva con “Reina Madre”, acaso una de las canciones más complejas y humanamente potentes sobre Malvinas. Allí se pone en la piel de un soldado inglés que se pregunta por el sentido de la guerra. Ese desplazamiento de voz fue clave: permitió correr el eje de la consigna nacionalista sin abandonar la causa argentina y, al mismo tiempo, recordar que en el fondo toda guerra enfrenta a jóvenes enviados por otros a matar y morir.

El homenaje de Fito Páez

Desde Rosario, Fito Páez abordó la herida de la guerra desde una perspectiva atravesada por la pérdida y las consecuencias íntimas del conflicto en “La casa desaparecida” y “La canción del Soldado y Rosita Pazos”. Allí ya no hay urgencia de coyuntura, sino memoria procesada. Es la guerra volviendo, años después, como eco en la vida de sus víctimas.

Héroes de Malvinas

Una de las canciones más recientes, emblemáticas y populares sobre la guerra, es Héroes de Malvinas, uno de los temas del álbum 27 de Ciro y Los Persas. En la misma, el exlíder de Los Piojos cuestiona a la dictadura cívico militar, así como al peligro del olvido de la tragedia. “Duele más la indiferencia de tu gente, que la bala más voraz del enemigo. Hubo menos héroes muertos en el frente, que en el campo de batalla del olvido. Por siempre serán héroes, por siempre serán héroes”, entona Ciro.

Embed - CIRO y los Persas - HÉROES DE MALVINAS

Menciones especiales

Con los años, otras bandas retomaron Malvinas desde distintos géneros y sensibilidades. Rata Blanca hizo su balance en “Gente del sur”; Los Violadores lanzaron la rabiosa “Comunicado Nº 166”, incluida en su disco de 1985; Attaque 77 en “2 de abril” y Almafuerte en “El visitante” pusieron el foco en la mirada de los excombatientes y en las secuelas de la guerra sobre quienes regresaron. Son canciones que ya no discuten solo el episodio histórico, sino la posguerra argentina: el silencio, la desatención estatal, el peso de los recuerdos y la dificultad de volver a una vida común después del horror.