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Pamela Menotti: "En el país hay un nivel muy elevado de patología mental en adolescentes"

La médica psiquiatra Pamela Menotti dialogó con MDZ acerca de cómo afectan las redes sociales en la salud mental, especialmente en los adolescentes.

Pamela Menotti, médica psiquiatra. 

Pamela Menotti, médica psiquiatra. 

Los índices de salud mental revelan escenarios preocupantes. De acuerdo al Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), el malestar psicológico en la Argentina urbana mostró un incremento sostenido en el período 2010-2024, pasando del 18,4% al 28,1% en la población adulta. Este aumento implica que casi tres de cada diez personas manifiestan síntomas ansiosos y/o depresivos en el año 2024.

Pamela Menotti, médica psiquiatra santafesina, visitó la redacción de MDZ para conversar sobre las tendencias de salud mental actuales, las redes sociales y cómo ayudar a los adolescentes que están atravesando momentos críticos.

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PAMELA MENOTTI ENTREVISTA COMPLETA

- Tengo un montón de cosas para preguntarte, porque como bien hablábamos detrás de cámara, la salud mental da para un montón de cosas; pero para romper un poco el hielo quería preguntarte por la situación actual de la salud mental en nuestro país: si son niveles que más o menos se vienen sosteniendo o si empeoró. ¿Cómo lo ves?

- Sí, lamentablemente, hay dos cosas que podemos objetivar, ¿sí? Vamos primero al aspecto positivo: hay mayor cantidad de información, hay mayor acceso. Entonces, eso hace que las personas puedan identificar un montón de cuestiones y eso lleva a una consulta inmediata. El aspecto negativo es que la patología mental se ha incrementado con cifras tremendas. Obviamente, luego de la pandemia esto se vio en un ascenso a nivel mundial. Pero lo más llamativo de estas cifras que tenemos en el país es que también están a lo largo de todo Latinoamérica, ¿sí? Como que se han invertido de cierto modo las cifras en relación a lo que es Europa y otros continentes, que hace unos años atrás teníamos cifras distintas. Hoy tenemos que hablar por cuestiones sociales, cuestiones individuales, personales, muchos factores están haciendo que tengamos mayor cantidad de patología mental. Más que nada en todo Latinoamérica y en Argentina en particular. Aquí manejamos niveles de ansiedad extremadamente altos, muy altos.

"Vivimos sobrecargados": el ritmo de vida actual y cómo desencadena en la ansiedad

Corte 1 Pamela Menotti

- ¿Y desde tu perspectiva eso cómo se podría explicar? Hablando desde la ignorancia, se me ocurre, por ejemplo, las situaciones económicas que podrían llegar a sufrir los argentinos...

- Sí, hay algunos estudios hechos por la UCA que relacionan índices en relación al déficit económico, a las circunstancias sociales también que interfieren, obviamente, en la salud mental; pero también hay cuestiones relacionadas al ritmo de vida. Hoy se vive una manera diferente, vivimos sobrecargados: el uso de los dispositivos, los celulares, las computadoras, el estar pendiente y esa necesidad de todo inmediato, del ya. Por eso creo que nos pasa un poco a todos esto de que el tiempo pasa rápido, ¿sí? Uno se va de vacaciones, pero te queda corto y ya automáticamente estás programando y proyectando mañana, pasado, el mes que viene. Estamos en diciembre, pero ya estamos armando agenda para marzo. Entonces, esa circunstancia hace que obviamente nuestro circuito cerebral se acelere. Entonces, empiezan a prenderse alertas y esas alertas que nuestro cerebro identifica como patológicos, van generando ansiedad. ¿Qué hacemos nosotros? Empezamos a naturalizar esa ansiedad porque entramos en esa vorágine diaria de circuito negativo, de rutina, de horarios, de colegios, de un montón de sobrecarga y cuando ya identificamos síntomas, generalmente es porque ya desarrollamos la patología, que puede ser un trastorno de ansiedad, puede ser una depresión, pueden aparecer cuestiones por ahí traumáticas. Pero lo que más abunda en este momento, y que la gran mayoría de la gente padece, son los trastornos de ansiedad propiamente, y eso sí está muy vinculado al ritmo de vida.

- Y me parece que también está muy asociado al "tenés que ser productivo", "tenés que estar haciendo cosas todo el tiempo", ¿no?

- Exacto

- Te voy a preguntar más por las redes sociales, pero también esto de estar comparándote todo el tiempo y de ver cómo los otros hacen, en teoría, más que uno, también supongo que repercute.

- Totalmente. Bueno, en eso tiene mucho que ver las redes sociales, porque obviamente el efecto de comparación y el efecto de sentirnos validados tiene que ver con las redes sociales. Entonces, estamos pendientes. "A ver, ¿cuántos seguidores tengo ¿Cuántos likes? A ver, este contenido que hice, ¿les gustó, no les gustó? A ver, mostré tal cosa, tal me dio like, tal no". Entonces, estamos pendientes y vamos generando una cuestión ansiosa. Y también entramos en esa comparación constante, porque nadie en las redes va a mostrar algo negativo, porque obviamente es un medio donde uno muestra una realidad linda y está bueno también; pero uno desde el otro lado tiene que pensar en eso, ¿sí? Que todas las personas tenemos vivencias distintas, situaciones distintas y que cada uno va resolviendo de la manera que puede con lo que tiene. Por ejemplo, si yo veo una familia totalmente constituida -papá, mamá que trabaja, los niños que van a la escuela- y quiero entrar en esa comparación: esa mamá trabaja, esa mamá va al gimnasio, esa mamá hace actividades extraescolares, esa mamá participa en ONGs y yo no puedo con la crianza de mis hijos. Entro como en una frustración que digo, "¿cómo puede ser? Algo en mi falla". Entonces empiezo a generar una alteración en la autoestima, en el amor propio. Y esto de no tener tiempo también es relativo, ¿sí? Porque las horas las tenemos todos. El tema es cómo lo organizamos y a qué cosas damos prioridad. Porque hoy en día, esto que decís, queremos priorizar todo. Todo es inmediato y todo es importante, y no es así. Y te lo digo yo que soy médica, que soy psiquiatra, que tengo el teléfono detonado permanentemente de mensajes y tuve que aprender a priorizar, decir, "Bueno, esto es prioridad, esto no, esto puede esperar". Entonces, lo mismo tenemos que hacer con nosotros mismos. A ver, si estamos en un grupo de WhatsApp de la escuela y hay una hiperdemanda... yo estoy trabajando, o estoy compartiendo con mis hijos o estoy en la cena, no importa lo que pongan. Si soy docente, por ejemplo, que están muy demandados los fines de semana, yo siempre les recomiendo que corten el teléfono los viernes, porque nada es tan urgente y nada es tan inmediato y nada tiene que ser resuelto ya. Entonces, esa necesidad de resolver todo el tiempo, de estar "a la altura de", de "ser mejor que", nos va bajoneando un poquito, nos genera alteración de la autoestima, nos aumenta la frustración y cada vez nos frustramos con mucho menos y no genera resiliencia para nada. Entonces, nunca estamos bien, porque siempre estamos mirando para adelante y no vivimos el momento.

Las redes sociales y su impacto en los adolescentes

- Justo que estamos hablando de redes sociales, muchas veces se habla de cómo los adolescentes sufren las redes, pero también los adultos deben sufrir mucho. Pusiste el ejemplo de una mamá con sus hijos; o sea, no hay diferenciación en ese sentido.

- Todos sufren por igual. Obviamente, acá hay todo un tema con la adolescencia. Es un índice preocupante, porque se ve un nivel muy elevado de patología mental y fundamentalmente de presión en los adolescentes, y esto también tiene que ver con la baja tolerancia, la frustración que tienen los niños y los adolescentes. Ante un estímulo negativo, ante una situación de "no puedo", me frustro y no hago. Entonces no activo.

- ¿Eso en general o ahora se está viendo mucho?

- Siempre sucedió, pero ahora se ve de manera incrementada, muchísimo más. Entonces, esa baja tolerancia a la frustración es sumamente peligrosa. ¿Por qué? Porque nos lleva a conductas un adolescente no resuelve como un adulto. Un adolescente se frustra de manera más rápida y su resolución siempre es extrema, es negativa, porque el adolescente te lleva al límite. O es blanco o es negro, no ve grises. Entonces ahí entramos en un terreno donde está el fenómeno de quitarse la vida, de pensar de manera negativa y tenemos cifras muy alarmantes en el país. Entonces, eso llama mucho la atención. Ante cualquier situación que me frustra, no me queda otro camino que quitarme la vida, ¿sí? Entonces, es algo de lo que hay que hablar, porque tenemos cifras extremas, no se está hablando absolutamente nada y los adolescentes son los que más lo padecen, más que el adulto en sí por esta cuestión de que no pueden resolver porque no saben resolver aún.

"El primer síntoma de alerta es el aislamiento": cómo ayudar a los adolescentes

Corte 2 Pamela Menotti

- ¿Y cómo te parece que sería la manera indicada de ayudar a esos adolescentes que no saben cómo resolver, no saben cómo hablarlo?

- Primero que nada ayudar a los padres, porque detrás de ese adolescente que sufre, que padece, que se aísla, hay una familia detrás, ¿sí? Una familia que tal vez no está identificando, que tal vez no tiene el recurso económico o el recurso psíquico para darse cuenta que tiene que ayudar a ese adolescente. Entonces ayudar desde la identificación. Te puedo asegurar que el adolescente identifica de manera inmediata, porque son los que más consumen redes, son los que más están duchos con los síntomas. Entonces, el adolescente sabe lo que le está pasando, lo que pasa es que no sabe cómo salir. Y ahí está el rol del adulto, de las instituciones educativas, de los clubes, todas las instituciones donde un adolescente puede integrarse. El primer síntoma, que yo siempre digo "alerta total", el aislamiento: cuando una persona se aísla y se aísla también afectivamente de la familia: "No, me quedó la pieza", "no, como solo", "no, no voy a salir porque no tengo ganas", "no me junto con amigos", "no hago deporte". Todas esas conductas son un llamado de atención previo a que sucedan otras cosas, ¿no?

- Que me imagino que también es medio complicado identificar eso, porque uno también pensaría que son rasgos típicos de adolescente

- Exactamente. Son conductas propias del adolescente, pero te vas a dar cuenta porque están más exacerbadas. Y otro de los síntomas también es que están muy irascibles, que también el adolescente es muy irritable en determinadas cuestiones, pero te vas a dar cuenta porque es un adolescente que no comparte, que tiene una apatía total y absoluta o que hubo un cambio de la conducta de manera repentina, que vos decís, "¿pero cómo? Si era así y ahora es así". No todo es adolescencia. Entonces hoy en día tenemos que estar por ahí con el ojo un poco más puesto en la conducta, en cómo se maneja ese adolescente, en el rendimiento académico que también está teniendo. Por eso es importante el diálogo. Y si el adolescente no accede a hablar con los papás, porque no tiene confianza, porque siente vergüenza o no se siente entendido, por ahí recomiendo hablar con algún amigo o hablar tal vez con algún docente o alguien de su confianza o, obviamente, los padres ofrecer de hacer una consulta. Muchas veces somos la mala palabra los médicos psiquiatras, ¿viste?. "Bueno, viste que no era tan ogro." les digo yo después (risas). Vos les decís el psiquiatra y se imaginan, "voy a estar medicado, voy a estar dopado, no voy a poder hacer mis cosas." Y no es así, después se dan cuenta que pueden ir descomprimiendo, que es un espacio que es para uno. Por eso recomiendo siempre hacer una consulta ante la mínima duda de lo que te esté pasando. Ahí te sacás todas las dudas. No por ir a una consulta, vas a salir con un tratamiento.

- Un poco para ir cerrando, tengo dos últimas preguntas. Por un lado, supongo que habrás visto que en algunos países como por ejemplo Australia, ahora también España, están hablando de prohibir el acceso a las redes sociales. ¿Cómo ves eso? ¿Te parece que es positivo o no tanto? ¿Te parece que es algo que se podría aplicar acá en el país?

- Yo estoy a favor de que en los colegios no se deje tener el celular, o que se guarden todos en una canasta. Me parece que eso sí debería pasar en los colegios, porque es un espacio formativo que si bien contamos con tecnología, podemos usar una computadora, podemos usar otros dispositivos, y no necesariamente el celular. Con el tema de las redes me genera un poco de controversia. Creo que habría que restringir algunas cuestiones sobre el uso, habría que psicoeducar a los padres, psicoeducar a los docentes, pero no quitar. No me parece algo que en esta época tengamos que plantear irnos un extremo a otro. No me parece quitar las redes sociales, porque son medios y son instrumentos que bien usados ayudan un montón. El tema es el mal uso o la mala interpretación o que yo pueda hacer de una red social, de un instrumento tecnológico. Entonces, me parece que hay algunas cositas que hay que afinar más que restringir.

- Ultima pregunta: ¿Qué le dirías a una persona que está lidiando con con su salud mental en este momento?

- ¿En cuestiones negativas o si quieren comenzar a sentirse mejor y mejorar sus hábitos de vida?

- A ambas.

- Bueno, para una persona que hoy se da cuenta que no se está priorizando, primero que nada hacerse la pregunta: "¿Dónde estoy parada? ¿Me siento contenta con mi vida? ¿Mejoraría algo? ¿Podría hacer algo diferente? ¿De qué modo? Me estoy ocupando de mí?". Entonces, esas preguntas nos van a llevar a hacer las consultas que tengamos que hacer, a mejorar hábitos, otras situaciones de calidad de vida. Y si es una persona que está padeciendo algún síntoma, hacer una consulta, sacarse los prejuicios. Si no quieren ir a un psiquiatra o a un psicólogo, que vayan al médico clínico, el médico de cabecera, el médico que conozcan de toda la vida. Si son mujeres y tienen por ahí cierto estigma o prejuicio, que lo consulten con su ginecólogo, que se permitan ser escuchados y ser derivados sacando todos los estigmas de la salud mental.

- Bueno, Pame, muchísimas gracias por haber venido. Muy interesante esta conversación. Nos vemos en la próxima entrevista de MDZ.