Obesidad; El cirujano Fernando Felice Felice alertó sobre el uso estético de inyectables para adelgazar
El cirujano plástico y docente de la Universidad de Buenos Aires analiza el salto que dió esta medicación en los últimos años, sus pro y sus contras, la nueva realidad con la expiración de las patentes y los abusos que se están viendo de ella.
Hoy es la droga más efectiva para afrontar un cuadro de obesidad sin una intervención quirúrgica.
Archivo.El 20 de marzo pasado, se marcó un hito con la expiración de la patente principal de la semaglutida - el compuesto de Ozempic y Wegovy - en mercados clave como India y Brasil. Esto abre la puerta a genéricos que prometen bajar los costos mensuales de 350 dólares a un rango de entre 15 y 50 dólares. La droga ya es un éxito en todo el mundo y ha reemplazado incluso a otras instancias que toman los médicos para las personas con diagnóstico de obesidad, como la realización de una cirugía bariátrica.
“Sin dudas, hoy es la droga más efectiva para afrontar un cuadro de obesidad sin una intervención quirúrgica. La semaglutida genera una reducción promedio del 15 al 20% del peso corporal y mejora los valores de glucemia, presión arterial y del perfil lipídico”, comienza explicando a MDZ el Dr. Fernando Felice (MN. 108.614).
El especialista continúa analizando los efectos de estas nuevas drogas: “Aunque se popularizaron por la pérdida de peso, su origen es el tratamiento de la diabetes tipo 2. Tienen varias ventajas: se ha demostrado una reducción de hasta alrededor del 20% en eventos cardiovasculares mayores; también mejora drásticamente la hemoglobina glicosilada y la sensibilidad a la insulina. En el día a día de una persona a la que se le indica semaglutida, actúa sobre el sistema nervioso central suavizando lo que se conoce como ruido mental por la comida”. “Sin embargo, existe evidencia sólida de lo que llamamos un rebote. Luego de que el paciente suspende la droga, puede recuperar rápidamente su peso original, incluso hasta en un 60%”, agrega el profesional.
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¿A quiénes les recomienda uso de semaglutida?
La indicación clara de semaglutida (Ozempic) y sus segundas generaciones es para un índice de masa corporal mayor a 30, es decir, una persona con un diagnóstico de obesidad. O, bien, con un índice mayor a 27 pero con comorbilidades. También, para personas con diabetes tipo 2 y con síndrome metabólico. Sin dudas, hay dos tipos de pacientes a los que les niego esta droga: a los que tienen algún tipo de trastorno alimentario y a los que buscan un cambio estético rápido sin modificar sus hábitos, sin buscar una alimentación más saludable y la práctica sostenida de ejercicio físico.
El riesgo de abuso sin un cambio de hábitos real
El principal motor de la caída de patentes es el interés público y la competencia de mercado. Históricamente, la entrada de genéricos reduce el costo de un medicamento entre un 50% y un 80%. En este caso, se habla de llegar de 350 dólares a menos de 50. Esto también podría hacer que algunos países incluyan una medicación en sus planes de cobertura pública, permitiendo que poblaciones vulnerables accedan a ella en casos de obesidad y diabetes. Por otro lado, al vencer una patente, los laboratorios se ven obligados a realizar investigaciones y desarrollos para no perder relevancia y esto suele llevar a nuevas generaciones de los fármacos más efectivas y con menos efectos secundarios. “Sin dudas, muchos pacientes que necesitan la aplicación de estas inyecciones tendrán mayores posibilidades con una baja en los costos. Pero, también hay un lado B. Ya se está viendo un uso casi recreativo del Ozempic y sus nuevas generaciones, la microdosificación sin evidencia médica de cómo puede funcionar, y mucha automedicación”, afirma el profesional.
¿Cuáles son hoy los riesgos de abuso de este tipo de inyectables que ya están observando los médicos? Sin dudas, el mayor riesgo es un uso estético sin indicación médica. Que un paciente que debe bajar unos 4 o 5 kilos para tener un peso saludable, apele a estas inyecciones o las use incluso ante la negativa de su médico, es un error. Principalmente, porque tomar la decisión de bajar esos pocos kilos sin semaglutida implicaría que cambie realmente sus hábitos de vida y ahí radica la verdadera clave de una longevidad saludable. Por otro lado, ya se están observando estadísticas de compras on line sin ningún tipo de control.
“Estas drogas son una revolución real en medicina metabólica, pero no son una solución aislada por fuera de un contexto adecuado y un acompañamiento médico. El mayor error es pensarlas como una inyección para adelgazar. El enfoque correcto es que un médico indique y acompañe a su paciente en un tratamiento integrado que incluya un análisis metabólico, hábitos correctos y saludables, y el cuidado de la composición corporal, que no sólo piense en perder peso sino en ganar masa muscular”, concluye el Dr. Fernando Felice.
* Mariana Rolandi Perandones




