A 7 años de la muerte de Andrés Campoy, el caso "cajoneado" del juez Walter Bento

A 7 años de la muerte de Andrés Campoy, el caso "cajoneado" del juez Walter Bento

Andrés murió de un disparo en la cabeza durante un control de Gendarmería. Por el hecho hubo dos gendarmes imputados, pero el juez federal cree que se trató de un suicidio.

Gabriela Guilló

Este domingo se cumplen siete años de la trágica muerte del estudiante Andrés García Campoy (20), ocurrida durante un control de Gendarmería en la ruta 7, en Mendoza. El hecho es investigado por el ahora cuestionado juez federal Walter Bento. La familia del joven asegura que si bien la investigación continúa, está "cajoneada".

Andrés fue detenido el 13 de junio de 2014 en un retén vial de la ruta 7, a la altura de Luján de Cuyo durante un control de rutina de Gendarmería. Luego apareció muerto en el interior de su auto con un disparo que ingresó por la nuca, según el resultado de la autopsia.

En el vehículo del joven había una carabina del año 1860 que quería vender. Según la versión de los gendarmes, García Campoy usó el arma para suicidarse.

Andrés García Campoy tenía 20 años

La versión de los uniformados indicó que le pidieron al joven que abriera las puertas traseras del auto que manejaba. García Campoy ingresó por el costado izquierdo, se tiró en el asiento trasero, abrió la puerta derecha y empuñó la carabina, amenazó a loa gendarmes y se mató.

Las pericias demostraron que no había rastros de pólvora ni sangre en su mano ni en el vehículo, por lo que se cree que la muerte habría ocurrido fuera del auto. Si bien realizaron otras pericias para determinar la dirección del disparo y la distancia, los resultados concluyentes aún no llegan a manos de la familia, a pesar de haber transcurrido siete años del hecho. Aseguran que los plazos se dilataron por la pandemia.

Lo que se sabe hasta el momento es que la lesión provocada por la bala es de unos 7 milímetros, lo que no coincidiría con la versión de que se habría suicidado con su carabina calibre 22.

La causa estuvo en manos del fiscal Jorge Calle, quien imputó por homicidio agravado a los  gendarmes Maximiliano Alfonso Cruz y Corazón de Jesús Velázquez, ya que consideró que había elementos para que ambos fueron acusados del delito que contempla penas de prisión perpetua. Pero debido a que pertenecen a fuerzas de Seguridad de Nación, el caso pasó a manos de la Justicia Federal. Fue entonces que el juez Walter Bento se hizo cargo de la investigación.

"El caso continúa abierto, pero como lo lleva el juez Walter Bento, lo cajonéo", explicó Mónica Campoy, la madre de Andrés a Mdz.

Bento ordenó una pericia psiquiátrica al cuerpo del joven que fue concluyente: no existían tendencias suicidas.  El teléfono del chico nunca logró abrirse y tampoco pudieron extraer la bala de su cabeza.

Si bien la investigación está abierta, Bento -hoy señalado como el líder de una banda que negociaba beneficios para imputados- dictó falta de mérito para los dos gendarmes, y actualmente continúan en funciones.

"Pedimos la exhumación del cuerpo con un equipo especializado para que se haga una nueva autopsia y se llegue a la verdad", contó Mónica y agregó "queremos  que revisen el expediente. Andrés era un ser de luz, un chico ejemplar, lleno de proyectos al que le arrebataron la vida por nada".

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