Marcos Galperín volvió a desafiar a CAME y lanzó una pregunta demoledora
El fundador de Mercado Libre volvió a cuestionar el relevamiento de CAME y apuntó ahora contra el tamaño de la muestra y el peso de las ventas online.
Marcos Galperín volvió a cuestionar los datos de CAME y puso el foco en cómo se mide el consumo.
La pelea entre Marcos Galperín y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) continúa. Tras cuestionar públicamente los datos de la entidad sobre la caída de ventas minoristas, el fundador de Mercado Libre volvió a la carga con un mensaje más filoso, poniendo la lupa sobre el tamaño de la muestra del informe e ironizando sobre su representatividad.
Todo comenzó con el último relevamiento de CAME sobre las ventas minoristas pyme. El informe correspondiente a julio marcó una caída del 3,8% interanual y un retroceso del 2,1% respecto de junio. Además, durante los primeros siete meses de 2026 las ventas acumularon una baja del 2,7%. Los números volvieron a instalar la discusión sobre la situación del consumo y el poder de compra de los argentinos.
Marcos Galperín fue uno de los que rápidamente salió a cuestionar la lectura de esos datos. Desde su cuenta de X, el empresario planteó que había que mirar también lo que ocurría con las operaciones realizadas a través de Mercado Libre Argentina, que, según señaló, crecieron un 38% en moneda constante durante el último trimestre. Su planteo abrió una discusión sobre cuánto peso tienen actualmente las ventas online al momento de analizar la evolución del consumo.
La respuesta de CAME no tardó en llegar. Salvador Femenia, vocero de la entidad, habló con MDZ Club por MDZ Radio 105.5 FM y defendió el diagnóstico. Según explicó, el consumo minorista continúa en retroceso y las causas detrás de esa situación no se modificaron. También sostuvo que la pequeña recuperación registrada durante junio estuvo influida por el pago del aguinaldo y algunos acontecimientos puntuales, pero que posteriormente las ventas retomaron la tendencia negativa observada durante el último año.
Femenia también respondió directamente al planteo de Marcos Galperín y marcó una diferencia que para CAME resulta central: a su entender, se estaban comparando “dos universos totalmente distintos”. Mientras Mercado Libre muestra el desempeño de una plataforma de comercio electrónico, el indicador de la entidad fue creado específicamente para seguir la evolución de las ventas de los comercios minoristas pyme.
Desde CAME también remarcaron que una parte importante del consumo cotidiano todavía pasa por establecimientos físicos. Femenia mencionó, entre otros ejemplos, los alimentos y otros productos que continúan comprándose mayoritariamente por fuera de las grandes plataformas digitales. Además, advirtió que la caída de las ventas tiene consecuencias directas sobre los pequeños negocios, el empleo y la cantidad de empresas que logran mantenerse abiertas.
La entidad sostiene, además, que el crecimiento del comercio electrónico no necesariamente contradice una caída general de las ventas entre las pymes relevadas. De hecho, dentro de los comercios que cuentan con ese canal, las operaciones online mostraron un fuerte incremento interanual. Para CAME, una cosa es que una parte de las compras se traslade de los mostradores a internet y otra diferente que el consumo general esté creciendo.
¿Cómo se elabora el informe de CAME?
Ese punto terminó convirtiéndose justamente en el centro del nuevo cuestionamiento. El informe de CAME se construye a partir de un relevamiento mensual realizado sobre 1.128 comercios minoristas distribuidos en distintas partes del país, con el objetivo de medir cómo evolucionan las ventas dentro del universo de las pequeñas y medianas empresas.
La muestra comprende establecimientos agrupados en siete sectores: alimentos y bebidas; bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles; calzado y marroquinería; farmacia; perfumería; ferretería y materiales eléctricos y para la construcción; y textiles e indumentaria.
Para poder comparar los resultados a lo largo del tiempo y determinar si las ventas suben o bajan en términos reales, los valores son ajustados por inflación utilizando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec. El estudio, por lo tanto, no pretende abarcar cada operación comercial realizada en la Argentina, sino seguir específicamente el comportamiento del comercio minorista pyme.
En medio de la polémica, el presidente de CAME, Ricardo Diab, también explicó a Clarín algunos detalles de la metodología. Señaló que el relevamiento está centrado en establecimientos físicos y que se trata de un sistema que la entidad utiliza desde hace años. Sin embargo, aportó un dato que terminó alimentando la nueva crítica de Galperín: solo el 26% de los 1.128 comercios relevados cuenta con ventas electrónicas.
Diab indicó además que, incluso entre los negocios que venden por internet, el crecimiento no fue igual en todos los sectores y que en los casos de mejor desempeño la suba estuvo cerca del 15%. Desde CAME utilizan ese dato para sostener que el fuerte crecimiento de grandes plataformas digitales no necesariamente puede trasladarse de manera automática al conjunto del comercio minorista pyme.
Marcos Galperín volvió a golpear a CAME
Pero las explicaciones de CAME no cerraron la discusión. A partir de los datos sobre cómo se realiza el relevamiento, Marcos Galperín volvió a la carga y cuestionó una vez más el peso que se le da al informe para analizar lo que ocurre con el consumo en la Argentina.
El fundador de Mercado Libre escribió en X: "Decime que lo estoy entendiendo mal...todo el revuelo mediático por los datos de la CAME es por una encuesta de 1128 comercios de los cuales solo el 26% vende online?!?! Anualizando las ventas de MELI del último trimestre si estimás que ~18% son en Argentina te da ~US$16,000 millones creciendo al 22% en unidades y al 38% en moneda constante...Cuantos millones de dólares venden los 1128 comercios?! Claramente lo debo estar entendiendo mal...".
De esta manera, Marcos Galperín volvió a poner el foco sobre el tamaño de la muestra utilizada por CAME y sobre el hecho de que solo el 26% de los comercios relevados vende también de manera online, al tiempo que contrapuso esos números con el volumen que mueve Mercado Libre en el país.
El cruce suma así un nuevo capítulo a una discusión que ya no gira solamente alrededor de si las ventas suben o bajan. CAME defiende que su índice fue diseñado específicamente para medir la evolución del comercio minorista pyme, mientras Galperín cuestiona el alcance que se les da a esos resultados cuando se los utiliza para describir el comportamiento general del consumo argentino.