Las aseguradoras ya no confían en las fotos por culpa de la inteligencia artificial
Las imágenes creadas o modificadas con inteligencia artificial ya preocupan al rubro asegurador, que suma nuevos controles para evitar fraudes.
Las aseguradoras enfrentan un nuevo desafío: detectar imágenes alteradas con IA sin afectar la rapidez que esperan los clientes al denunciar un siniestro.
ShutterstockLas imágenes siempre fueron una de las principales pruebas al momento de denunciar un choque, un robo o cualquier otro siniestro. Sin embargo, el crecimiento de la inteligencia artificial empezó a cambiar ese escenario y hoy las aseguradoras enfrentan un desafío que hasta hace pocos años parecía lejano: comprobar si una fotografía realmente refleja lo ocurrido.
El problema de la IA no se limita únicamente a las imágenes. La misma tecnología permite modificar presupuestos, certificados médicos, comprobantes e incluso documentos de identidad con un nivel de realismo que dificulta distinguir qué es auténtico y qué fue alterado digitalmente.
Este nuevo contexto obliga a las compañías de seguros a revisar la manera en que validan cada imagen. El objetivo es reducir el fraude sin generar más demoras para quienes intentan darse de alta en el seguro o para quienes realizan un reclamo legítimo y esperan una respuesta rápida.
Un problema que ya obliga a cambiar los controles
El crecimiento de este tipo de maniobras incrementa tanto el riesgo económico como el trabajo interno de las aseguradoras. Cada caso sospechoso requiere más controles, más tiempo de análisis y la intervención de especialistas para verificar que toda la documentación presentada sea verdadera.
Por eso, muchas empresas comenzaron a incorporar herramientas capaces de comparar información, detectar inconsistencias entre distintas fuentes y señalar situaciones que merecen una investigación más profunda. De esa manera, los analistas pueden concentrarse en los expedientes donde realmente existen indicios de fraude.
La situación tiene una particularidad: la misma inteligencia artificial que utilizan las compañías para fortalecer los controles también es aprovechada por quienes buscan engañar al sistema. Esa carrera tecnológica obliga a actualizar permanentemente los mecanismos de prevención.
Qué dicen los productores de seguros en Mendoza
Consultado por MDZ, el productor de seguros Martín Caggiano aseguró que todavía no le tocó atravesar un caso de ese tipo, aunque considera que el riesgo existe y que puede crecer con el tiempo.
"No me ha pasado ni tampoco he escuchado a ningún colega que le haya pasado, pero es bastante probable que pase porque podés tener la foto de un auto rayado o chocado y con IA la retocás y la dejás impecable", explicó en referencia a lo que podría hacer un usuario que debe cargar imágenes de su automóvil para que sea asegurado.
Caggiano también considera que el vínculo personal con sus clientes reduce las posibilidades de este tipo de maniobras. "Yo tengo muchos clientes amigos, conocidos, familiares o amigos de amigos. Con todos tengo algún tipo de relación y esa gente no me va a intentar meter en un problema de esos. Quizás en ciudades más grandes, donde no conocés al que te hace el seguro, se la pueden hacer mucho más fácil", sostuvo.
Las compañías ya modificaron la forma de recibir las fotos
Otro de los consultados por MDZ fue Rodrigo Mitri, productor de seguros, quien recordó que los primeros intentos de fraude aparecieron prácticamente al mismo tiempo que comenzaron a popularizarse las herramientas de inteligencia artificial.
"Sí, apenas salió ya había algunos casos de gente que artificialmente rompía el parabrisas o le sacaba una rueda al auto. No eran casos de mis clientes, pero sí situaciones que uno iba escuchando", contó.
Según explicó, la respuesta de las aseguradoras llegó rápidamente mediante cambios en los sistemas de carga de imágenes. "Después, al poquito tiempo, las compañías empezaron a poner cada vez más sistemas de seguridad. Hoy, cuando chocás y tenés que cargar las fotos del auto, el sistema solamente te deja subir imágenes tomadas en ese momento. No te deja cargar una foto de otra pantalla ni una imagen editada. Esa es la forma que encontraron para evitar que la gente suba fotos hechas o modificadas con inteligencia artificial", detalló.
La transformación de los procesos muestra que la confianza ya no depende únicamente de la documentación que presenta el asegurado. A medida que la gestión de los siniestros se vuelve cada vez más digital, las compañías necesitan comprobar que cada imagen y cada archivo sean auténticos. El desafío será mantener ese equilibrio entre seguridad y rapidez, en un contexto donde la inteligencia artificial evoluciona todos los días y obliga a actualizar permanentemente los mecanismos de control.