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La maldición de Mick Jagger: la superstición que asusta a los argentinos

Entre el mito de la “mufa” y el amor por los Rolling Stones, una reflexión divertida sobre las cábalas argentinas en época de Mundial.

Mick Jagger mostrando orgulloso que ya tenía lista su camiseta de la Selección Argentina para viajar al Mundial 2026.

Mick Jagger mostrando orgulloso que ya tenía lista su camiseta de la Selección Argentina para viajar al Mundial 2026.

Archivo.

Ayer me crucé con un video en Instagram que me hizo sonreír y preocuparme al mismo tiempo. Lo que se podría llamar una sonrisa nerviosa. Aparecía Mick Jagger mostrando orgulloso que ya tenía lista su camiseta de la Selección Argentina para viajar al Mundial 2026. Sonreía como un chico con juguete nuevo y, para completar la escena, pronosticaba que la Scaloneta iba a llegar, como mínimo, hasta las semifinales. Y ahí se me sacudió el cuerpo.

Porque amo a Mick Jagger y a los Rolling Stones, como la mayoría de los argentinos. Los fui a ver, escucho sus discos desde hace décadas y, si dependiera de mí, ya tendrían ciudadanía argentina, la llave de la ciudad y una mesa reservada de por vida en cualquier bodegón porteño. Me encanta verlo con la camiseta argentina. Me encanta que hable bien de nosotros. Me encanta que disfrute venir al país. Me encanta que los Stones tengan con la Argentina una relación que pocas bandas en el mundo lograron construir.

Porque amo a Mick Jagger y a los Rolling Stones, como la mayoría de los argentinos.

Porque amo a Mick Jagger y a los Rolling Stones, como la mayoría de los argentinos.

Amo a Mick Jagger y a los Rolling Stones

Ahora bien... Si es en pleno Mundial y encima tirando un pronóstico a favor nuestro... Ahí me olvido de todo. No es nada personal, Mick. Es que con el fútbol no se jode. Lamentablemente, hace años que cargás con una fama imposible de sacarte de encima: la de ser el mayor "mufa" de los Mundiales. Y no es que uno quiera creer en estas cosas. Pero el archivo tampoco ayuda demasiado.

En Sudáfrica 2010 fuiste a ver a Inglaterra, que cayó 4 a 1 contra Alemania. Estuviste con Estados Unidos, que perdió frente a Ghana. Apoyaste a Brasil, que quedó eliminado contra Países Bajos. Y también a Argentina, que terminó sufriendo aquel inolvidable 4 a 0 frente a Alemania. Uno puede decir que fueron casualidades. Hasta que llegó Brasil 2014. Le deseaste suerte a Inglaterra y perdió con Italia. En un concierto aseguraste que Portugal iba a ganar el Mundial y Portugal ni siquiera superó la fase de grupos. En Roma alentaste a Italia antes del partido decisivo con Uruguay e Italia quedó eliminada. Y el broche fue directamente paranormal. Estuviste en el Mineirão junto a tu hijo Lucas para alentar a Brasil contra Alemania. Todos sabemos cómo terminó esa historia.

. Si es en pleno Mundial y encima tirando un pronóstico a favor nuestro... Ahí me olvido de todo. No es nada personal, Mick.

. Si es en pleno Mundial y encima tirando un pronóstico a favor nuestro... Ahí me olvido de todo. No es nada personal, Mick.

Siete a uno perdieron los brasucas. ¡7 a 1 Mick! Desde entonces dejaste de ser solamente una leyenda del rock para convertirte también en una leyenda de las supersticiones futboleras. Obviamente no creo que tengas ningún poder sobrenatural. Pero también es cierto que cuando llega un Mundial los argentinos dejamos de ser personas razonables.

  • Anulamos mufas.
  • Tocamos madera.
  • Nos sentamos siempre en el mismo lugar.
  • Usamos la misma camiseta.
  • No cambiamos de bar si el equipo viene ganando.

Y somos capaces de convencernos de que cualquier pequeño detalle puede modificar el destino de un partido. Por eso, Mick, perdón por confesarte que cuando vi ese video anulé mufa y me toqué el izquierdo y el derecho por las dudas. Y espero tocar el pecho derecho de mi mujer en cuanto se despierte. Después me reí de mí mismo. Porque, en el fondo, sé que es una locura.O quizás no. Porque un Mundial consigue algo extraordinario: transforma a millones de personas perfectamente racionales en fanáticos de las cábalas durante un mes. Y ahí entendí que el problema nunca fuiste vos.

. Estuviste en el Mineirão junto a tu hijo Lucas para alentar a Brasil contra Alemania. Todos sabemos cómo terminó esa historia.

. Estuviste en el Mineirão junto a tu hijo Lucas para alentar a Brasil contra Alemania. Todos sabemos cómo terminó esa historia.

El problema somos nosotros

Nos encanta inventar historias. Necesitamos creer que hay señales. Que existe una explicación para lo inexplicable. Y si esa explicación lleva la cara del cantante de los Rolling Stones, mejor todavía. Por eso quiero terminar esta nota dejando algo muy claro. No estoy enojado con Mick Jagger. Todo lo contrario. Quiero felicitar a los Stones por seguir haciendo historia. Más de sesenta años después siguen sacando discos, siguen girando por el mundo y siguen demostrando una vitalidad que ya quisieran bandas con la mitad de su edad. Ojalá vuelvan pronto a la Argentina. Acá siempre van a tener un estadio lleno esperándolos. Pero, justamente porque los queremos tanto, voy a pedirte un único favor.

Mick... Este Mundial miralo tranquilo desde el sillón de tu casa. Comprate un televisor enorme. Invitá a Keith Richards y a Ronnie Wood. Abran una buena cerveza. Disfruten de los partidos en alta definición y comenten cada jugada. Puteen al árbitro y a la pausa de hidratación , festejen los goles como se debe.

Pero no hagas pronósticos

Y, por favor... No vayas. Y la camiseta argentina guardala para el próximo recital en Buenos Aires. Ahí sí queremos verte con ella. Ahí sí queremos volver a cantar "Start Me Up", "Jumpin' Jack Flash" o "Satisfaction" hasta quedarnos sin voz. Porque arriba de un escenario sos eterno.

Pero durante los Mundiales...

*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir".

Y El renacer del Pádel y otros cuentos