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La intimidad es el hábitat... ¡Intimar! Te intimo...

Domingo de primavera y llega "Arte que motiva", la columna que hoy nos habla de nuestro habitat y de la intimidad con el estilo y esperanza de Juan Barros.


Lo que transformamos en hábitat nos hace ser. ¡Deja ser! “Creo que hay que resistir”. “El hermoso consuelo de encontrar el mundo en un alma, de abrazar a mi especie en una criatura amiga”. (F. Hölderlin). “Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. este es uno de esos días.

Todavía podemos aspirar a la grandeza. Nos pido ese coraje. Todos, una y otra vez, nos doblegamos. Pero hay algo que no falla y es la convicción de que -únicamente- los valores del espíritu nos pueden salvar de este terremoto que amenaza la condición humana.

Tengo una esperanza demencial de que algo grande pueda consagrarnos a cuidar afanosamente la tierra en la que vivimos. Creo que lo esencial de la vida es la fidelidad a lo que uno cree su destino, que se revela en esos momentos decisivos, esos cruces de camino que son difíciles de soportar pero que nos abren a las grandes opciones.

Barros

Creer en el camino lo abre.

Unidos en la entrega a los demás y en el deseo absoluto de un mundo más humano, resistamos.

Creo que hay que resistir. Hundirse en experiencias hondas como el amor o la solidaridad.

La primera tragedia que debe ser urgentemente reparada es la desvalorización de sí mismo que siente el hombre, y que conforma el paso previo al sometimiento y la masificación. Hoy el hombre no se siente un pecador, se cree un engranaje, lo que es trágicamente peor. Y esta profanación puede ser únicamente sanada con la mirada que cada uno dirige a los demás, no para evaluar los méritos de su realización personal ni analizar sus actos, sino al modo de un abrazo que nos puede dar la alegría de pertenecer a una obra grande que nos incluya” (“La resistencia - Ernesto Sábato)

Acaso… ¿No pidas más lo que no das?

El lugar del otro no representa más que nuestros íntimos… ¡No puedo!

El espejo nos confronta con la imagen.

¿Y cómo regresamos más cerca de sí mismos?

El lugar del otro es el retorno.

Es donde nuestra sensatez nos da sentido.

Al disponernos a reconocernos...¡A conocer cómo nos conocemos!

Más acá de cómo nos conocimos…

La intimidad es el desarme.

Y la desaceleración… El tiempo es tal como nos confesamos…

Y… ¡Dejar de seguir nuestra imagen! ¡Dejar de ser nuestros “seguidores”!

¡Descubrirnos hábitat!

Y habitarnos…

Nos conocemos mirándonos más que en el espejo.

El “descubierto” nos evidencia.

¡No seas tu deuda!

¿Estás al descubierto?

¡Que las imágenes no sean el amparo!

El sentido nos ampara

Y el sentido de conocernos…

Porque lo que nos representa es el “amparo” que elegimos…

No tenés que asimilarte a…

El umbral revelador no es el paso a través del espejo.

Es la época de ser “atentos”…

Atención:

¡Sos tu atención!

La intimidad es nuestra mayor atención.

* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.