Kidfluence: los chicos ya influyen en casi la mitad de las decisiones en el consumo familiar
Revelan que la Generación Alfa redefine el consumo. Los chicos influyen cada vez más en decisiones familiares sobre tecnología, turismo y entretenimiento.
Un estudio advierte que los chicos y preadolescentes ya juegan un rol central en el consumo de los hogares.
Un nuevo estudio sobre tendencias globales de consumo advierte que los chicos y preadolescentes ya juegan un rol central en las decisiones de compra de los hogares. El fenómeno, conocido como “Kidfluence”, muestra cómo la Generación Alfa comenzó a influir de manera directa en el comportamiento del mercado.
La investigación titulada “Kidfluence: La Arquitectura del Nuevo Consumidor (2026–2030)”, elaborada por la empresa tecnológica WiWO, analiza cómo los nacidos entre 2010 y 2025 están redefiniendo el vínculo entre familias, marcas y productos en todo el mundo.
Actualmente, la Generación Alfa representa cerca de 2 mil millones de personas, lo que equivale a aproximadamente un cuarto de la población mundial. De acuerdo con el estudio, su impacto económico podría alcanzar los 5,46 billones de dólares hacia 2029.
Según explicó Polo Díaz, fundador y director ejecutivo de la compañía, el fenómeno implica un cambio profundo en la lógica del consumo. “Los Alfa no son el futuro, son el presente. Influyen en casi la mitad de las decisiones de gasto del hogar. Ya no estamos frente al clásico ‘poder del ruego’, sino ante un nuevo decisor dentro de la familia”, señaló.
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Una generación digital desde el nacimiento
Los especialistas destacan que esta generación es la primera completamente nativa de los entornos digitales y de la inteligencia artificial. Crecieron en un contexto marcado por plataformas online, videojuegos, redes sociales y experiencias híbridas entre lo físico y lo digital.
De acuerdo con el informe, el 64% de los niños de entre 8 y 12 años utiliza diariamente plataformas de video como YouTube o TikTok, mientras que el 91% recibe algún tipo de ingreso digital y comienza a familiarizarse con herramientas financieras.
A diferencia de generaciones anteriores, los niños ya no influyen solo a través de la insistencia. Hoy investigan, comparan y recomiendan productos, participando activamente en la decisión final de compra dentro de sus familias.
El consumo también se vuelve cada vez más “phygital”, es decir, una combinación de experiencias físicas y digitales. Los chicos descubren productos en plataformas y comunidades online, pero muchas veces la compra se concreta en entornos tradicionales o híbridos.
Impacto de los chicos
El estudio identifica varias categorías donde la influencia de los menores ya es significativa. En el sector automotriz, el 61% de los padres reconoce que sus hijos participan en la elección del vehículo familiar.
En turismo, el 64% de los niños interviene en la selección del destino de vacaciones, mientras que en el consumo tecnológico su participación es cada vez mayor al momento de elegir tablets, teléfonos móviles o servicios de streaming.
La situación en Argentina
El informe también analiza el comportamiento de la Generación Alfa en Argentina, donde la crisis económica está reconfigurando las prioridades de consumo.
Uno de los cambios más visibles es que la ropa desplazó a los juguetes como principal regalo para el Día del Niño, con un 33% frente al 22%. Esta tendencia refleja un consumo más racional dentro de los hogares.
Al mismo tiempo, se observa un crecimiento de la bancarización temprana, impulsada por fintech como Ualá, que permiten a adolescentes de entre 13 y 17 años operar con cuentas y medios de pago digitales.
Otro fenómeno en expansión es el gaming móvil, que gana protagonismo frente al alto costo de las consolas tradicionales. Los modelos de juego gratuitos o “free-to-play” se consolidan como la principal puerta de acceso al entretenimiento digital.
El estudio también destaca que el 75% de la Generación Alfa vive en economías emergentes y que, en América Latina, el gasto vinculado a los jóvenes podría crecer en unos 192 mil millones de dólares hacia 2030.
Para los especialistas, este escenario obliga a las empresas a repensar sus estrategias.
“Las marcas que no comprendan esta dinámica están perdiendo uno de los mercados más grandes de la próxima década”, concluyó Díaz.