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Influencers, ¿qué pasa cuando la promoción en redes puede promover delitos?

La promoción de influencers en las redes, a veces va más allá de lo comercial, y puede derivar en acciones que conllevan responsabilidad penal.

El derecho penal también contempla situaciones donde la promoción de influencers en redes implica riesgos para bienes jurídicos protegidos.. Foto: Freepik

El derecho penal también contempla situaciones donde la promoción de influencers en redes implica riesgos para bienes jurídicos protegidos.. Foto: Freepik

En tiempos donde las redes sociales amplifican mensajes en cuestión de segundos, el papel de los influencers ya no se limita a recomendar marcas o productos. Su influencia puede llegar a condicionar decisiones que afectan derechos esenciales. Cuando esa capacidad de persuasión se vincula con conductas riesgosas, surge la pregunta: ¿puede esa promoción recaer en delitos y tener consecuencias penales?

El abogado penalista Andrés García Vautrin recordó que, si bien la discusión pública suele centrarse en la responsabilidad civil de estas figuras —por publicidad engañosa, información falsa o encubierta—, el derecho penal también contempla situaciones donde la promoción en redes implica riesgos para bienes jurídicos protegidos.

“Si un influencer impulsa actividades que encuadran como delito, o facilita que otros las cometan, su conducta puede ser analizada desde la tipificación penal”, explicó.

Influencers y responsabilidad penal

El reciente caso de dos creadores de contenido que difundieron una supuesta “oferta laboral” en Rusia, señalada luego como posible maniobra de captación vinculada a redes de trata, volvió a encender el debate. Según García Vautrin, podrían configurarse figuras como:

  • Trata de personas (Ley 26.364 y modif. 26.842): sanciona la captación, traslado o recepción con fines de explotación, incluso con consentimiento de la víctima. La participación de un influencer, con conocimiento directo o eventual, podría encuadrar como partícipe.
  • Estafa (art. 172 CP): cuando se induce a error con perjuicio económico para el seguidor.
  • Juego ilegal (art. 301 bis CP): el proyecto de ley en curso prevé sanciones a quienes promocionen apuestas no autorizadas, incluyendo a figuras de redes.
  • Asociación ilícita (art. 210 CP): si la acción forma parte de una estructura criminal organizada.

Respecto de la responsabilidad sin dolo, el especialista aclaró que la imprudencia grave o el desconocimiento deliberado también pueden ser considerados.

Una figura que no puede ser interpretada con liviandad

“Un influencer con millones de seguidores, ingresos por pauta y asesoramiento legal no puede ser equiparado a un usuario común. Su actividad debe evaluarse con el nivel de profesionalización que ostenta”, sostuvo.

Para García Vautrin, la figura de los influencers “ya no puede ser interpretada con liviandad” y, en determinados contextos, sus publicaciones no solo generan repercusión, sino que también pueden tener consecuencias judiciales.