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Heladas en el Valle de Uco y preocupación por las pérdidas agrícolas

Las heladas provocaron daños importantes en duraznos, cerezas y almendros y los productores relevan el impacto en la cosecha.


Las fuertes heladas registradas durante las últimas semanas provocaron daños importantes en distintos cultivos del Valle de Uco y encendieron la preocupación entre los productores. Diego Dávila, integrante de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Comercio de Tunuyán, señaló en la 105.5 FM MDZ Radio que todavía se trabaja en un relevamiento para determinar la magnitud de las pérdidas.

“Venimos de un par de semanas con muchas temperaturas bajo cero en el Valle de Uco y te diría que en toda la provincia, con mayor o menor impacto, pero puntualmente en nuestro oasis productivo, el daño que está generando es muy importante”, sostuvo en diálogo con MDZ Club.

Según explicó, las mayores consecuencias se observan en las frutas de carozo. “Sobre todo en las frutas de carozo, puntualmente los duraznos, ya también se empieza a ver algún daño en cerezas, depende de los lugares, y en el caso de los frutos secos, en almendras”, detalló.

Dávila destacó particularmente la importancia del durazno para la producción regional. “Puntualmente en el durazno, que en el Valle de Uco es muy importante, concentra el 60% de la producción de la provincia”, afirmó. En ese contexto, indicó que las cámaras trabajan junto a los productores para establecer con mayor precisión el nivel de afectación.

“Estamos haciendo los relevamientos, estamos interactuando con cada uno de los productores, no sólo de la Cámara de Tunuyán, sino con el resto de las cámaras del Valle de Uco, tratando de ir afinando esa información que en el transcurso de los días me parece que va a ser muy importante a la hora de determinar el porcentaje de daño que se tiene sobre ese cultivo.”

La duración de las heladas y el costo de combatirlas

El representante empresarial remarcó que no solamente preocupa la intensidad de las temperaturas, sino también la extensión del fenómeno. “Las temperaturas han sido muy importantes bajo cero, y sobre todo la duración, venimos de dos fines de semana realmente contundentes”, explicó.

Además, señaló que la presencia de nieve modificó las condiciones habituales del Valle de Uco. “El efecto de la nieve, ahí termina siendo como un congelador pegado a los cultivos, entonces lo que es una ventaja comparativa cuando no hay nieve, terminó ahora, o termina siendo un perjuicio importante, y le pega de lleno a todo, insisto, la fruta del carozo, que es muy importante en el Valle de Uco.”

Los productores cuentan con diferentes mecanismos para intentar reducir el daño, aunque el costo y la duración del fenómeno complican la estrategia. “Hay método pasivo para aquellos que no pueden combatir de otra forma, que es mantener los cultivos libres de maleza, con suelos húmedos, y la defensa activa, que tiene varias metodologías”, indicó.

Entre las alternativas mencionó el riego tecnificado por aspersión, el riego subarbóreo y la quema de combustibles permitidos. Sin embargo, advirtió sobre el impacto económico de sostener estas medidas durante varias noches. “Una helada de 4 o 5 horas, representa prácticamente el 10% del costo de producción de un ciclo completo agrícola, así que imagínate el impacto que esto tiene.”

Dávila consideró que será necesario evaluar herramientas junto al Gobierno provincial, aunque planteó que la respuesta no debería limitarse a subsidios. “Tendremos que ver el relevamiento que va surgiendo, que va a surgir también de la mano de contingencias climáticas, en los distintos bases productivos, para ver cuál es la magnitud del daño, cómo se recompone esto, de cara a seguir trabajando en lo que resta del ciclo agrícola, para llegar a cosecha.”

Finalmente, advirtió que las consecuencias pueden extenderse más allá de las fincas. “Esto va a tener impacto no sólo en los productores, sino también en todo el círculo virtuoso de la economía de los bases productivos, porque sobre todo en donde la agricultura es muy gravitante, como es en el Valle de Uco, donde 30 o 40 % de la generación de su economía viene de la agricultura, entonces esto se nota muchísimo en los bases productivos.”