Grietas y puertas que no cierran: vecinos de Las Heras viven en un sismo por el Metrotranvía
Los vecinos del barrio Virgen de las Nieves de Las Heras aseguran que sus casas están deterioradas desde que empezó la ampliación del Metrotranvía.
Alejandra en la habitación de su hijo junto a una grieta por la que entre luz y aire.
Julieta Caballero - MDZEl sueño de la casa propia se convirtió en una pesadilla para los vecinos del barrio Virgen de las Nieves desde que comenzó la ampliación del Metrotranvía en 2018. Actualmente, viven como en un sismo continuo cada vez que pasan las formaciones por las vías que quedaron a solo tres metros de sus casas.
Vivir en un sismo por el Metrotranvía
En 2001, mientras Fernando de la Rúa se iba en helicóptero, 16 familias se mudaban a sus flamantes departamentos en Las Heras. Durante 17 años vivieron sin problemas en el complejo sobre la calle San Miguel al 900 hasta que en el 2018 comenzaron las tareas de ampliación del Metrotranvía para llevar el ramal hasta Panquehua. Cuando los vecinos se fueron a vivir a los duplex, el tren de carga que viene de San Juan pasaba a 15 metros del complejo, pero cuando se hicieron las reformas, el Metrotranvía comenzó a usar las vías del tren y la formación de carga quedó a solo 3,50 metros de las viviendas.
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"Empezamos a sentir movimientos en el suelo. Le presentamos una nota al municipio en ese momento", explicó a MDZ Laura , una de las vecinas damnificadas.
"Después fue peor. En 2020 aparecieron las paredes y pisos trizados, puertas que no cierran porque está todo descuadrado. Vivimos como si fuera un sismo", agregó.
Actualmente, tres departametos están vacíos porque los departamentos son inhabitables y el resto de los propietarios ha realizado las presentaciones pertinentes en el IPV y está en tramite de agotar la vía administrativa para encontrar una solución habitacional. Los dueños ya han cancelado la deuda con el IPV y escriturado pero no pueden vender ni alquilar por las malas condiciones de las viviendas.
"Hicimos los reclamos pero todo va a paso muy lento. Tenemos miedo con el tema del gas y las cañerías. El tren va a seguir pasando y no sabemos las consecuencias a largo plazo", dijo Martínez.
"Soñé que entraba el tren a mi casa"
Desde las obras del Metrotranvía y con el paso del tren de carga a menos de 3,5 metros, las casas se deteriora día a día. Hay grietas en las paredes por las que pasa la luz y el aire, los pisos están levantados, las veredes quebradas y las medianeras de los patios despegadas.
"Queremos una solución habitacional. Yo quiero vivir en mi casa. Soy docente jubilada, tengo tres hijos estudiando y no tengo dinero para alquilar. Con las vibraciones se rompieron los caños del agua y tengo pérdidas en la cocina. La casa se está hundiendo", contó Alejandra llena de angustia.
"Los otros días me desperté asustada porque soñé que el tren entraba a mi casa. Pasa todos los días a las 6 y vibra todo. Tengo miedo de que se nos caiga el techo en la cabeza", agregó mientras señalaba una a una las grietas por toda la casa.
La última vez que fueron al IPV, los ingenieron del organismos les dieron un presupuesto para reparar el complejo, pero la reparación es más cara que una casa nueva. Por el momento son solo reclamos administrativos porque ninguna familia tiene el dinero para costear una demanda judicial.
"Yo conté 16 grietas en mi casa. Antes parecían rayones pero ahora tienen más espesor. Mi duplex está en el medio pero como la estructura es la de un edificio acostado los daños de los otros departamentos se van pasando a los otros", relató Claudia con preocupación.
"Vinieron de la municipalidad pero no quisieron firmar el desalojo. Si tiembla acá puede pasar una tragedia. No dicen que no hay riesgo de colapso pero cada vez aparecen más grietas en las casas", dijo Laura.
Tres departamentos inhabitables
Cuando comenzaron los problemas estructurales, la Municipalidad de Las Heras determinó a través de un decreto que los departametos 5 y 6 había que desalojarlos por el peligro de derrumbe.
Los dueños de los dúplex demandaron al IPV y llegaron a un arreglo en la Justicia: les dieron casa en el barrio Río Diamante. Una tecera vivienda fue desalojada hace unos meses y esa familia está alquilando hasta que se resuleva el caso de fondo. Los gastos están a cargo de los organismos públicos.
Estos tres casos son los que les dan esperanzas al resto de los vecinos para continuar con el reclamo.
El antecedente de una vecina
El año pasado, María Fernanda Fader pidió un resarcimiento al IPV por los daños en la vivienda y explicó que dos vecinos ya habían demandado al organismo y había alcanzado un acuerdo. Pero en esta ocasión el IPV no hizo lugar al reclamo de la dueña del dúplex.
Fader no se quedó conforme con la respuesta y presentó recuso de alzada ante el Ejecutivo para que se declarara ilegítima la determinación del IPV. El Gobierno de Mendoza dio lugar al reclamo y determinó que IPV y la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM) debían resolver el pedido de la mujer. Pero hasta el momento, no hay novedades de que se haya concretado el pago.
El informe clave
El año pasado, entre todos los vecinos del barrio Virgen de las Nieves le pagaron a un ingeniero para que hiciera un informe técnico -avalado por el Centro Regional de Desarrollos Tecnológicos para la Construcción, Sismología e Ingeniería Sísmica (Ceredetec)- sobre el estado de los dúplex.
"El ingeniero hizo un estudio de suelo y de vibracion. El estudio fue lo que se presentó en la Justicia y es el que demuestra que vivimos como en un sismo", sentenció Martínez.
El informe de 144 páginas aporta fotos, mediciones y determina que departamentos se pueden habitar y cuáles no. Además, señala que hay riesgos futuros en la estructura por el deterioro.
“En base a los resultados obtenidos se observa que las vibraciones debidas al paso del tren de carga alcanzan valores de aceleración que afectan el confort de los habitantes. Su correlación con la intensidad sísmica muestra que no es esperable daño estructural debido a las aceleraciones que provoca, pero pueden generar consolidación o asentamientos leves de terreno que podrían afectar las estructuras", dice el informe.
"Las aceleraciones máximas registradas en correspondencia con el paso del tren de cargas alcanzan valores equivalentes a intensidades III, IV y V de la escala de Intensidad de Mercalli Modificada", agrega.