Gitanos captaron a una chica a los 13 años, la obligaron a casarse y fueron condenados por trata de personas
La adolescente fue obligada a casarse con el hijo del matrimonio de gitanos y sufrió explotación sexual, doméstica y laboral.
Condena firme. La Justicia ratificó 10 años de prisión a una familia de gitanos por trata de personas.
La Justicia confirmó las condenas a diez años de prisión para una familia de gitanos que captó a una adolescente cuando tenía 13 años, la obligó a casarse con el hijo del matrimonio y la sometió a explotación sexual, doméstica y laboral. La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el argumento invocado sobre las costumbres de esa comunidad.
Isabel y Alberto Cristo y su hijo Franco fueron condenados por la captación, el traslado y la explotación de la joven, en una causa que se tramitó en San Juan. El Ministerio Público Fiscal informó que el máximo tribunal penal ratificó las penas y consideró que el matrimonio celebrado bajo ritos de la comunidad gitana constituyó un matrimonio infantil y forzoso.
Captada en Neuquén y trasladada a Santa Fe
La adolescente fue captada en Neuquén mediante el pago de 825 mil pesos a sus padres. Entre marzo y abril de 2022, cuando tenía 13 años, fue obligada a unirse con Franco Cristo, que tenía 20 años. Luego fue trasladada a Santa Fe, donde permaneció hasta diciembre de 2024 y quedó sometida a distintas formas de explotación.
Durante ese período, según se estableció en la causa, la joven fue golpeada, quemada con cigarrillos y agua caliente, insultada y amenazada. También debía realizar ventas ambulantes y las tareas domésticas de la familia, mientras que estaba obligada a entregar todo el dinero que obtenía bajo la amenaza de quedarse sin comida ni recursos.
En diciembre de 2024, la adolescente regresó a San Juan junto a Franco y el hijo que ambos tenían. A partir de entonces comenzó a vivir con su familia de origen, aunque esa situación no se mantuvo por mucho tiempo.
El traslado de los gitanos
En abril de 2025, Alberto e Isabel Cristo llegaron a la provincia y aprovecharon una distracción para obligar a la joven a subir a una camioneta. El objetivo era trasladarla otra vez a Santa Fe.
La adolescente intentó escapar durante una detención del vehículo en Caucete, pero Isabel Cristo la alcanzó y la obligó a subir nuevamente. El episodio fue denunciado al 911 por una persona que se encontraba en una estación de servicio y quedó registrado por las cámaras del sistema de emergencias.
Poco después, efectivos de la Unidad Rural N° 1 detuvieron el vehículo y rescataron a la joven y a su hijo.
La Cámara de Casación confirmó las penas
En mayo, el Tribunal Oral Federal de San Juan había condenado a los tres acusados a diez años de prisión y establecido una reparación económica de 75 millones de pesos para la víctima.
Ahora, la Cámara Federal de Casación Penal, con el voto del juez Daniel Petrone, confirmó las condenas al considerar que existían múltiples pruebas que corroboraban el relato de la adolescente. Entre ellas se encontraban su declaración en Cámara Gesell, testimonios de profesionales, una llamada al 911 y registros oficiales.
Petrone sostuvo que, por su edad y situación de vulnerabilidad, la joven no podía prestar un consentimiento válido para el matrimonio. Además, remarcó que la pertenencia de los acusados a la comunidad gitana y la invocación de sus usos y costumbres “no constituyen fundamento válido para sustraerse de la responsabilidad penal”.
La resolución ratificó así las penas por trata de personas y dejó firme la reparación económica fijada para la víctima.

