Fundación Misericordia y la "revolución de la ternura": el proyecto que transforma barrios en América y Europa
Un encuentro de la Fundación Misericordia reunió en Argentina a fieles y vecinos para compartir un testimonio sobre la fe, la compasión y el servicio.
Roman y Reina de Chateauvieux, creadores de Fundación Misericordia.
Más de 150 personas participaron en Tigre del encuentro “La revolución de la ternura: la Misericordia cambia el mundo”, donde los fundadores Román y Reina de Chateauvieux compartieron su testimonio sobre cómo nació este movimiento que hoy impulsa esperanza y transformación en barrios de América, Europa y Argentina.
Un testimonio que cruza fronteras
El evento se desarrolló el 20 de octubre en la ciudad bonaerense de Tigre y fue organizado por un grupo de laicos comprometidos con la fe y la acción social. Durante la charla, los asistentes conocieron de cerca la historia y el espíritu de la Fundación Misericordia, una comunidad misionera que busca encarnar el amor de Dios en los lugares más vulnerables del planeta.
Román y Reina relataron cómo, desde su primera misión en las periferias de Santiago de Chile, el carisma de Misericordia se expandió hacia distintos países, entre ellos Francia, en París y Nantes, Estados Unidos, en Nueva York y el Bronx, Argentina y próximamente España, con una nueva misión en Madrid.
“Misericordia quiere ser el corazón de Cristo que late día y noche para los más pobres”, expresó Román ante el público, subrayando la convicción de que la ternura y la compasión pueden transformar realidades marcadas por la desigualdad y el abandono.
El matrimonio recordó los orígenes de su vocación: en 2007 vivieron dos años en una casa rodante en un ghetto estadounidense habitado por inmigrantes sin papeles, donde se dedicaron a acompañar y servir a los más necesitados. Esa experiencia marcó el inicio de una vida entregada a la misión.
Años después, recorrieron América Latina en un viejo autobús escolar convertido en hogar, llevando adelante tareas pastorales y sociales en comunidades afectadas por la pobreza. En 2013, decidieron establecerse en Santiago de Chile, donde fundaron formalmente la Fundación Misericordia, con el objetivo de “hacer visible el rostro compasivo de Cristo en medio de los más pobres”.
Misericordia en Argentina: esperanza en Villa La Rana
Durante el encuentro en Tigre, también tomó la palabra el matrimonio responsable de la misión en Argentina, Javier Sperry y María José Gago, quienes hace cuatro años se mudaron junto a sus tres hijos a Villa La Rana, en el partido de San Martín.
“En este barrio ya empezó la revolución de la ternura”, afirmaron, destacando el inicio de una presencia constante que busca acompañar a las familias, promover la educación y fortalecer la vida comunitaria. Desde allí, desarrollan pequeños programas sociales y pastorales, con la meta de construir un Centro Misericordia que sirva como punto de encuentro y contención.
El matrimonio, formado por un abogado y una psicóloga, lleva su vida cotidiana entre el servicio y la oración. “Cuando la obra es de Dios, es Él quien construye”, afirman en el sitio web oficial de Misericordia.
Una misión que transforma corazones
El encuentro en Tigre culminó con un espacio de preguntas, la bendición de un sacerdote y un momento de acción de gracias compartido. Los organizadores coincidieron en que la finalidad de la convocatoria fue “despertar corazones” e invitar a más personas a llevar la Misericordia allí donde más se necesita.
Hoy, la Fundación Misericordia se consolida como un movimiento internacional que une fe y compromiso social, mostrando que la verdadera revolución empieza en lo pequeño: en cada gesto de ternura, cada abrazo compartido y cada vida acompañada con amor.



