Emiliano Martínez vivió un insólito episodio: quedó varado en un camino rural y tuvo que ser rescatado por vecinos
El arquero de la Selección argentina intentó auxiliar a un amigo en un camino rural de Sierra de los Padres, pero su camioneta se atascó.
Un padre y su hijo ayudaron al Dibu y se llevaron un regalo inolvidable.
Instagram/@info7600mdpEmiliano “Dibu” Martínez, arquero de la Selección argentina y figura del Aston Villa, se vio sorprendido por las inclemencias del tiempo en la zona donde adquirió una propiedad rural y debió ser auxiliado por vecinos tras quedar atrapado con su vehículo en medio del lodazal.
Las intensas lluvias registradas en las zonas rurales de Sierra de los Padres habían transformado las arterias de tierra en caminos intransitables. La secuencia comenzó cuando un conocido del arquero quedó varado; al acudir en su rescate, la camioneta del "Dibu" corrió la misma suerte y terminó completamente enterrada en el barro.
La aparición del rescate inesperado en Sierra de los Padres
En medio de la complicación, la ayuda llegó. Leonardo Albarracín y su hijo Ramiro habían salido en moto con la remota esperanza de cruzar al ídolo en las inmediaciones de su campo. Al advertir la presencia de dos rodados atascados y una silueta, confirmaron que se trataba de arquero de la Selección.
“Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables. De repente vimos dos camionetas y una figura enorme. Mi hijo me dijo: ‘Ese es el Dibu, papá’. No lo podía creer”, relató Albarracín al diario La Capital. Sin dudarlo, padre e hijo se acercaron y se pusieron a disposición de Martínez, quien los recibió con amabilidad y les explicó el imprevisto.
Navaja, firmas y un gesto que terminó en lágrimas
La colaboración de los vecinos resultó determinante. Leonardo utilizó una navaja que llevaba consigo para destrabar y cortar los nudos ciegos de las lingas de remolque con las que intentaban liberar las camionetas, arrodillándose en el fango a la par del futbolista para solucionar el problema.
Una vez desatascados los vehículos, la jornada cerró con una recompensa emotiva. Albarracín sacó una camiseta argentina, fibrones y un póster con la icónica atajada a Randal Kolo Muani en la final de Qatar para que el arquero los autografiara.
Satisfecho por la ayuda brindada, Martínez no solo firmó cada uno de los objetos, sino que tuvo una actitud impensada antes de partir: frenó su marcha, se quitó el camperón oficial de la Selección argentina y se lo obsequió al vecino. “Ahí no pude contenerme. Me largué a llorar. Fue un momento inolvidable”, confesó el marplatense tras el épico encuentro.