El verano no se quiere ir y el Servicio Meteorológico Nacional lo reflejó en su informe
El Servicio Meteorológico Nacional difundió su pronóstico trimestral para abril, mayo y junio, y anticipa un otoño con temperaturas por encima de lo normal.
El nuevo informe del Servicio Meteorológico Nacional traza el panorama climático para el trimestre abril-mayo-junio con foco en la temperatura media y las precipitaciones esperadas en Argentina.
ShutterstockEl Servicio Meteorológico Nacional difundió su nuevo pronóstico trimestral para el período abril-mayo-junio de 2026 y dejó planteado un panorama que vuelve a poner el foco sobre dos variables centrales del otoño en Argentina: la temperatura y las precipitaciones. Se trata de una proyección de alcance nacional que permite ver, en términos generales, qué tendencia podría dominar durante los próximos tres meses.
Como ocurre en cada perspectiva estacional, los informes del SMN se ordenan justamente a partir de esos dos grandes ejes. Por un lado, el organismo analiza cómo podrían comportarse las temperaturas medias del trimestre. Por el otro, estima qué puede pasar con las lluvias en las distintas regiones del país. A partir de esa división, el nuevo mapa muestra una señal bastante clara: el otoño tendría un sesgo cálido en gran parte del territorio argentino.
En materia de temperatura, el informe marca que buena parte del país presenta mayores probabilidades de registrar valores normales o superiores a lo normal, mientras que en varias provincias directamente se consolida la categoría de temperaturas superiores a la media. Esa configuración refuerza la idea de un otoño caluroso a escala nacional, o al menos más templado de lo habitual en extensas zonas del mapa.
La señal más marcada aparece sobre la región del Litoral, el resto de Santa Fe, Córdoba y el este de San Luis, donde el SMN ubica la mayor probabilidad de temperaturas superiores a lo normal. A eso se suma una franja todavía más amplia, que abarca el norte argentino, el NOA, Cuyo, Buenos Aires, La Pampa y la Patagonia, donde predominan las chances de valores normales o superiores a los históricos para esta época del año.
En el segundo bloque del informe, el SMN se detiene en las precipitaciones, que también muestran diferencias regionales, aunque con una tendencia definida en varias provincias. En este caso, el mapa estacional sugiere que entre abril y junio podría haber un trimestre más lluvioso de lo habitual en sectores del norte y del centro del país.
Las mayores probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal se observan en el NOA, Córdoba, el oeste de Santa Fe, el este de San Luis y el centro-este de Buenos Aires. En esas áreas, el organismo ve una chance más alta de que los acumulados del trimestre queden por encima de los valores medios. Más allá de ese núcleo, también aparece una categoría de lluvias normales o superiores a lo normal en el norte del país, el sur del Litoral, el sudoeste bonaerense, La Pampa y el sur de la Patagonia.
El panorama cambia en otras regiones. Para gran parte de Cuyo y para el centro y norte patagónico, el pronóstico ubica a las precipitaciones dentro de parámetros normales para la época. En tanto, en el extremo oeste del NOA, el SMN vuelve a marcar la categoría de estación seca, una referencia que responde al comportamiento habitual de esa zona durante este tramo del año.
De todos modos, el organismo aclara que este tipo de pronóstico no describe el tiempo de cada día ni anticipa fenómenos puntuales. Lo que muestra es una tendencia promedio para todo el trimestre. Por eso, una región con lluvias normales igualmente puede atravesar episodios intensos, del mismo modo que una zona con señal cálida puede registrar irrupciones frías de corta duración.


