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El nuevo fenómeno que crece entre los jóvenes mendocinos ante la dificultad para alquilar

El 39% de los mendocinos de entre 25 y 35 años no logró independizarse de su hogar de origen. Ante el costo de los alquileres, compartir una vivienda aparece como una alternativa.

Jóvenes deciden compartir el alquiler de una misma casa Foto: Shutterstock
Jóvenes deciden compartir el alquiler de una misma casa Foto: Shutterstock

Cerca de 2,5 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años no pueden independizarse de su hogar de origen, ya sea porque no pueden acceder a una vivienda propia o porque sus ingresos no son suficientes para afrontar el costo de un alquiler. La cifra representa el 37% de la población total de esa edad, según un informe elaborado por el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (OFAVA), con datos de la Encuesta Permanente de Hogares.

Cerca de 2,5 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años no pueden independizarse de su lugar de origen.

Cerca de 2,5 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años no pueden independizarse de su lugar de origen.

En Mendoza, hay un total de 102.184 jóvenes no emancipados, lo que representa el 39% del total de los jóvenes de entre 25 y 35 años.

En este contexto, surge una nueva modalidad: el co-living, un modelo habitacional en el que un grupo de personas comparte una misma vivienda.

El presente de los jóvenes

De acuerdo con los datos de Inmodata, consultora de análisis del mercado inmobiliario, alquilar en Mendoza promedia los $600.000. Los valores mensuales de septiembre para un departamento de dos habitaciones, son los siguientes:

  • Godoy Cruz: $690.000.
  • Guaymallén: $680.000.
  • Ciudad: $680.000.
  • Luján: $670.000.
  • Maipú: $660.000.
  • Las Heras: $600.000.

En un contexto en el que la desocupación en el Gran Mendoza alcanzó el 8,3%, lo que representa a 44.000 personas sin trabajo, y se suma el aumento de quienes demandan un segundo empleo porque sus ingresos no alcanzan, alquilar puede convertirse en una utopía. Por eso, algunos jóvenes buscan alternativas para dejar su hogar de origen.

Ante este panorama, el corredor inmobiliario Eduardo Rosta, aseguró que "hace un buen rato" el grupo etario de 25 a 35 tiene complicaciones para alquilar, una situación que dio paso a la tendencia de buscar personas con quienes compartir una vivienda.

"En el último año la oferta creció un 75% y esto supuestamente debería haber impulsado las posibilidades, pero este grupo que va de los 25 a los 35 años tiene complicaciones más importantes por sus ingresos. Un alquiler, que debería representar cerca de un 35% del ingreso del joven, hoy le está representando entre el 65-67%", detalló en diálogo con MDZ Radio 105.5.

Y agregó: "Entonces, no les estaría quedando otra que si se quieren independizarse, tratar de formar grupos o irse en pareja, buscar roomies o distintas alternativas".

Co-living, la alternativa para independizarse

Existen diversos factores que complican la emancipación de jóvenes de entre 25 y 35 años. Dos de los principales, según Rosta, son el trabajo informal - que dificulta demostrar ingresos - y la dificultad para presentar dos garantes con bono de sueldo.

"Cuando comparás el valor locativo con el ingreso de la persona, empiezan los problemas. Hay distintas situaciones. Por ejemplo, un potencial inquilino que no tiene el 100% de los ingresos demostrables. Entonces decimos: bueno, compensémoslo con los garantes. Pero ahí tenemos dos temas. La gente cercana que podría aportar esta garantía está en las mismas condiciones y tampoco tiene todos sus ingresos demostrables y, en el caso de que los tengan, hoy nos estamos enfrentando al tema de la morosidad. Hay gente que posiblemente ha tomado créditos en los últimos meses”, indicó Rosta.

Con el correr del tiempo, el co-living va ganando terreno. De hecho, Rosta comentó que están comenzando a "dividir grandes casonas" para adaptarse a la realidad descripta.

Por las dificultades de acceder a una vivienda propia o pagar un alquiler, crecen la cantidad de jóvenes que apuestan al co-living para independizarse.

Por las dificultades de acceder a una vivienda propia o pagar un alquiler, crecen la cantidad de jóvenes que apuestan al co-living para independizarse.

"Tenemos esta potencial demanda invisible, de gente que tiene ingresos, que trabaja, que es responsable, pero que no puede demostrarlo. Y, por otro lado, un montón de viviendas que no se alquilan. Por eso, en el último tiempo se ha venido analizando con varios propietarios y podría ser una tendencia en un futuro reconvertir esas propiedades para que se puedan hacer alquileres múltiples", aseguró.

El corredor inmobiliario explicó que se trataría de divisiones contractuales, ya que, cuando alquilan varias personas, notan que a los pocos meses comienzan las rispideces entre los convivientes. Si alguno de ellos quiere dejar la vivienda, esto puede derivar en problemas con los contratos.

"Estamos viendo para que estas divisiones o esta coexistencia en las propiedades sea armoniosa y les permita a quienes alquilan en grupo entrar y salir como mejor se pueda, sin tanto conflicto legal", concluyó.