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El dato que preocupa: a qué edad reciben su primer celular los chicos en Argentina

Seis de cada diez niños de 8 años ya tienen un dispositivo propio. Los riesgos de un acceso cada vez más temprano a la tecnología y el debate por el uso de celulares en las escuelas.

En Argentina, seis de cada diez chicos de 8 años tienen dispositivo propio.

En Argentina, seis de cada diez chicos de 8 años tienen dispositivo propio.

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En Argentina, la tenencia de celulares comienza a edades cada vez más tempranas: seis de cada diez chicos de 8 años tienen dispositivo propio. El dato surge de un informe realizado por Argentinos por la Educación, a partir de las pruebas Aprender 2024, en las que se consultó a alumnos de tercer grado si tenían o no celular propio.

El desagregado por provincias muestra que todas presentan niveles elevados, aunque con algunas diferencias. En jurisdicciones como Santa Cruz, Catamarca y Tierra del Fuego, la proporción supera el 65%, mientras que en otras como Misiones y Formosa, promedia el 40%.

Mendoza coincide con la media nacional: el 60% de los chicos tiene celular propio a los 8 años, cerca del 20% no cuenta con uno, pero usa el de mamá, papá o algún familiar, y el porcentaje restante no tiene acceso a un dispositivo propio. Datos que contrastan con la recomendación de la Dirección General de Escuelas (DGE), que sugiere a las familias que los chicos no tengan celular antes de los 13 años.

En este contexto, se reabre un debate que atraviesa a familias, docentes, directivos y especialistas. ¿Debe prohibirse el uso de celulares en las escuelas? ¿Qué impacto tiene sobre la atención en clase? ¿Cómo influye en los procesos de aprendizaje? ¿La restricción mejora la disciplina y el clima escolar?

Tenencia y uso de celulares en chicos

Gran parte de los chicos empiezan a estar conectados a edades tempranas. El informe de Argentinos por la Educación indica que seis de cada diez chicos de 8 años ya tienen celular propio, mientras que cerca del 23% no cuenta con dispositivo propio, pero utiliza el de algún familiar. Tan solo el 18% restante declaró no tener acceso a un celular.

Porcentaje de estudiantes de 3er grado de primaria con celular propio, por jurisdicción.

Porcentaje de estudiantes de 3er grado de primaria con celular propio, por jurisdicción.

En consonancia, un estudio realizado por Unicef y Unesco revela que el 83% de los chicos de entre 9 y 11 años en Argentina recibió su primer celular antes de los 10 años, algo que sucedió solo en el 20% de los adolescentes que hoy tienen entre 15 y 17 años.

Sin embargo, especialistas, entidades y organizaciones internacionales coinciden en que el uso de dispositivos tecnológicos puede implicar un riesgo para los niños si no se manejan a edades adecuadas.

La regla del 3, 6 , 9, 12 es una guía para padres y tutores sobre las edades recomendadas para el uso de cada tecnología durante la infancia. Cada número hace referencia a las edades en las que se sugiere el paso al siguiente nivel:

  • Hasta los 3 años, nada de pantallas: la exposición continua a las pantallas no permite que los niños se relacionen con su entorno con los cinco sentidos.
  • Hasta los 6 años, sin videojuegos o tablets: a esta edad el autocontrol no se ha terminado de desarrollar y las consolas provocan una adicción que los domina. A causa de este efecto negativo, se pueden negar a realizar otras actividades, a prestar atención a los recursos educativos e incluso, a interactuar con las otras personas.
  • Hasta los 9 años, uso limitado de internet y siempre acompañados por una persona adulta: a partir de esta edad, los padres pueden acompañar a sus hijos mientras usan los dispositivos y colocar controles parentales para que la navegación sea segura.
  • Hasta los 12 años, evitar el acceso a las redes sociales o celulares propios: desde los 12 ya pueden empezar a construir una relación completa y privada con el mundo digital, ya que cuentan con ciertos aprendizajes.

¿Es efectivo restringir el uso de los celulares?

Argentina presenta un escenario de alta disponibilidad de dispositivos desde edades tempranas, lo que plantea desafíos relevantes para la regulación de su uso en el ámbito escolar y para el desarrollo de estrategias pedagógicas.

Prohibir o restringir el uso de los celulares es una duda que da vueltas por el mundo. Países como Australia, Francia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Países Bajos, ya han implementado medidas estrictas respecto al uso de dispositivos en las aulas.

Distintos países ya han implementado medidas para prohibir o restringir el uso de celulares en las aulas.

Distintos países ya han implementado medidas para prohibir o restringir el uso de celulares en las aulas.

Pero, ¿qué muestra la evidencia sobre los efectos de estas restricciones? Según el informe de Argentinos por la Educación, la evidencia causal sobre sus efectos aún es incipiente y, en muchos casos, mixta.

"La literatura existente no ofrece un veredicto unificado sobre los efectos de las restricciones escolares al uso del celular tanto en los niveles iniciales como en el nivel medio", indicaron.

Al dividir los efectos según el área analizada, los resultados fueron los siguientes:

  • Rendimiento académico: la evidencia es mixta. Algunos estudios muestras mejoras, especialmente en estudiantes de bajo rendimiento; otros no detectan cambios significativos.
  • Distracción: las restricciones reducen efectivamente el uso del celular, especialmente cuando la política es estricta y limita físicamente el acceso al dispositivo.
  • Disciplina y clima escolar: en el corto plazo puede aumentar los problemas disciplinarios. Las restricciones a nivel de aula pueden reducir la autoeficiencia percibida de los estudiantes.
  • Asistencia y bullying: no se observan efectos consistentes sobre la asistencia. Con respecto al bullying, la evidencia es aún inconclusa.

En conclusión, la evidencia sugiere que las políticas de restricción del uso de celulares en las escuelas son efectivas para modificar el comportamiento de los estudiantes dentro de las instituciones, pero no constituyen por sí solas una herramienta suficiente para mejorar los aprendizajes.

Qué pasa en Mendoza

En junio, la diputada provincial Griselda Petri presentó un proyecto de ley para regular el uso de celulares en las escuelas de Mendoza. La iniciativa propone restringir la utilización de los dispositivos móviles en los niveles inicial y primario, y exigir que permanezcan apagados y fuera del alcance de los estudiantes del nivel secundario y para los docentes durante el horario de clases.

Sin embargo, desde la DGE rechazaron la propuesta: argumentaron que ya se aplicó una medida similar en Mendoza y no funcionó, y remarcaron que, en la actualidad, muchas escuelas usan los celulares como una herramienta pedagógica dentro del aula.

Más allá de la postura de la cartera educativa, la decisión queda en manos de cada escuela. Hasta el momento, ya son varios los establecimientos que se sumaron a la regulación del uso de teléfonos celulares dentro de las aulas. Mientras algunos de ellos prohibieron su uso incluso en los recreos, otros permiten que los chicos cuenten con los dispositivos en el aula solo para actividades específicas.

Además de Mendoza, el 45% de las provincias del país han avanzado con marcos regulatorios propios, con distintos niveles de restricción según el nivel educativo.

Sin respuestas concluyentes, el debate continúa en todo el mundo. Argentinos por la Educación sostiene que aprender a utilizar las nuevas herramientas tecnológicas puede ser determinante para el desarrollo de los jóvenes, aunque advierte que también son necesarias políticas públicas orientadas a fomentar un uso responsable y provechoso de los dispositivos.