ver más

Dislexia: la importancia de detectar a tiempo una dificultad que también impacta en las emociones

Especialistas advierten que el diagnóstico temprano y el acompañamiento adecuado son claves para evitar secuelas emocionales y escolares.


La dislexia es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes entre la población mundial. La importancia de cuidar las emociones de estas personas es un aspecto que destaca la especialista argentina Liliana Fonseca.

Liliana Fonseca dará una Masterclass sobre dislexia en el marco del diplomado en Alfabetización Inicial de Wumbox y avalado por la Universidad Católica de Salta (UCASAL).

Un trastorno frecuente entre los niños

Hay niños que aprenden a leer y hay otros que aprenden a sobrevivir el momento de leer. Son chicos que escuchan bien, que razonan, que preguntan con curiosidad, pero que en el instante en que los ojos se encuentran con las letras algo se desordena en el cerebro. La dislexia es uno de los trastornos del aprendizaje más frecuentes: en Argentina, se estima que uno de cada diez chicos lo tiene, con un nivel de subdiagnóstico alarmante: sólo el 4% llega a ser identificado a tiempo. El resto carga con una dificultad que pasa por vagancia, flaqueza, o falta de habilidad.

TIXI1

Hay niños que aprenden a leer y hay otros que aprenden a sobrevivir el momento de leer.

Una dificultad que tiene nombre, pero llega tarde

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que se caracteriza por la dificultad en el reconocimiento de las letras o de su orden, con impacto en la fluidez y la comprensión lectora. No tiene que ver con la inteligencia, tampoco es descuido ni falta de esfuerzo aunque durante décadas fue explicada de esa manera. Su origen está dado por la combinación de factores genéticos neurobiológicos, y contextuales que interactúan en el desarrollo. Es decir, que la dislexia es una condición que persiste en el tiempo y que perdura toda la vida. Por lo tanto, la detección temprana, la evaluación integral y las intervenciones basadas en evidencia son fundamentales porque permiten que las personas con dislexia puedan desarrollar trayectorias exitosas y compensar sus dificultades.

Liliana Fonseca, doctora en Psicología, licenciada en Psicopedagogía y magíster en Psicología Cognitiva y Aprendizaje, lleva años trabajando para cambiar esa narrativa. Profesora titular en la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), investigadora activa y formadora de docentes, Fonseca es una de las voces más reconocidas en Argentina en la intersección entre neurociencias, alfabetización y dificultades del aprendizaje. Según la especialista, los primeros indicadores de dislexia empiezan a manifestarse durante el inicio de la educación formal —en jardín o en los primeros años de primaria—, cuando comienza el proceso de adquisición del lenguaje escrito. Ese momento que para muchos es de descubrimiento, para otros puede convertirse en el comienzo de una historia escolar difícil. Fonseca destaca la importancia de la observación y el diagnóstico a tiempo, porque si bien no se puede “curar”, es necesario tratar la dislexia para entrenar al niño en el desarrollo de estrategias que lo ayuden cuando se encuentra con un texto. No hay que esperar el fracaso, se debe intervenir de forma temprana en el período inicial donde la ventana de plasticidad cerebral es mayor.

Lo que no se ve en el diagnóstico

Hay algo que los tests no miden y sobre lo que Liliana Fonseca ha llamado la atención: el peso emocional de este trastorno. La dislexia tiene consecuencias emocionales y sociales a mediano y largo plazo, como ansiedad, depresión y fracaso escolar. No son efectos secundarios menores. Son, muchas veces, la razón por la que un chico se resiste a aprender y deja de intentarlo. Muchos niños con dislexia que no son identificados a tiempo se sienten "tontos" o "diferentes", lo que afecta gravemente su autoestima y su autoconcepto. Ese relato interno —"no puedo", "soy el que no entiende"— se instala rápido y dura mucho. La investigación en este campo ha demostrado que la dislexia no solo afecta las habilidades académicas, sino que también tiene un impacto significativo en la interacción social y el bienestar emocional de estos niños. Diversos estudios encuentran mayor ansiedad, síntomas depresivos y menor autoestima en niños, adolescentes y adultos con dislexia, especialmente cuando no reciben apoyos ni adecuaciones.

TIXI2

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que se caracteriza por la dificultad en el reconocimiento de las letras o de su orden.

La detección temprana como acto de cuidado

Liliana Fonseca es enfática en esto: la intervención temprana no es sólo pedagógica, es también un gesto de protección emocional. "Cuando se trabaja tempranamente, antes que aparezca el fracaso escolar, la trayectoria escolar va a ser muchísimo mejor", señala. "Cuanto antes detectemos factores de riesgo, vamos a estimular más a esos grupos escolares, y hay muchas posibilidades de que vayan compensando sus dificultades y que no arrastren una historia escolar pesada y difícil".

Un tema que todavía le falta escuela a la escuela

Si bien en Argentina existe una ley desde 2016 que reconoce las dificultades específicas del aprendizaje y establece el derecho a adecuaciones curriculares, todavía falta conocimiento acerca de cómo acompañar en la escuela a los niños con dislexia. Es en ese espacio —el de la formación docente, la divulgación y la articulación entre ciencia y práctica— donde el trabajo de Liliana Fonseca cobra mayor sentido. La dislexia no se cura, pero se acompaña. Y acompañar bien requiere conocimiento.

Durante la clase, Liliana Fonseca presentó las características esenciales de la dislexia para comprenderla en profundidad, y derribó mitos frecuentes como la idea de que los niños con dislexia tienen un bajo coeficiente intelectual. Asimismo, brindó estrategias prácticas para el trabajo en el aula que permiten acompañar a estos estudiantes y favorecer la compensación de sus dificultades, con el objetivo de sostener trayectorias escolares exitosas. Organizar el espacio de trabajo para reducir distracciones, dejar suficiente espacio entre palabras, líneas y actividades, utilizar tipografías más grandes y claras, simplificar el lenguaje de las consignas y dividir las tareas en pasos pequeños y secuenciados, son algunas de esas estrategias que ayudan a los niños con estas dificultades.

TIXI3

Durante la clase, Liliana Fonseca presentó las características esenciales de la dislexia para comprenderla en profundidad.

Para conocer más sobre estos aportes, se puede acceder a la clase sobre dislexia en el marco del Diplomado de Alfabetización Inicial de Wumbox, un espacio de formación destinado a docentes y profesionales del área educativa.

Para conocer más sobre el diplomado se puede visitar la página haciendo click aqui.