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Diego Gentile: "En teatro no todo se vende, no todo se compra"

Diego Gentile habla de sus nuevos proyectos, su recorrido por el teatro y el cine y el desafío de sostener la cultura argentina.


La entrevista recorre el presente de Diego Gentile, entre el cierre de Casual, su llegada al Teatro Maipo con El curioso incidente del perro a medianoche y los recuerdos de Relatos Salvajes, una película que marcó un antes y un después en su carrera. Pero también abre una conversación más amplia sobre el oficio de actuar y la identidad cultural argentina.

Gentile reivindica en Entrevistas MDZ, el teatro como un espacio que continúa creciendo incluso en tiempos difíciles y defiende la necesidad de sostener una producción audiovisual que pueda contar historias propias. Entre el humor, la memoria y la preocupación por el presente, el actor plantea una idea que atraviesa toda la charla: crear también es una forma de resistir.

Entrevista completa a Diego Gentile

-Gracias Diego por aceptar la invitación a esta entrevista.

-Me encanta charlar. Los espacios de charla se celebran.

-También por darnos tu gran perfil ante cámara.

-Sí, me cuidaron. Tengo un perfil mejor que el otro, me sentaron del mejor perfil.

-Diego, vamos a empezar un poquito por tu actualidad. Estás haciendo una obra que se llama Casual en Calle Corrientes. Muy buena obra, muy graciosa. Conozco al autor a Federico Viescas. Conozco un poco la génesis de la obra. Ganador del concurso Contar.

-Ganador del concurso Contar. Que organiza todos los años la Cámara de Productores, ADET. Y fue elegido Fede Viescas entre 200 autores nacionales que se presentaron. Y es muy divertida la obra. Tiene un humor muy argento.

-Se hizo semi-montado también.

-Se hace un semi-montado. Le explicamos a la gente. Se hace un semi-montado con actores profesionales. Van los productores a ver si tiene potencial comercial. Y ocho productores apostaron a Casual. Y es muy divertida. La gente se ríe mucho. Ya estamos terminando. Estamos hasta el 30 de agosto. Quedan tres semanas. Fue un proceso muy feliz. Desde el semi-montado hasta ahora nos divertimos mucho. Nosotros y la gente.

-A mí me pone muy contento porque la obra la escribió hace mucho Federico. En realidad, tenía otro formato. La adaptó a teatro. Y la verdad que quedó muy buena. A mí me encantó cuando la vi. Está muy divertida. Muy dinámica.

-Muy dinámica. Hay algo de lo que hizo Pablo Fábregas, el director que entiende mucho de humor. Hay algo sobre el timing de la comedia que lo jugó muy a favor de la historia. Tiene el punto justo de seriedad, de pavote, de humor negro. Todo muy bien mezclado. Y el grupo de actores estaba muy a favor para el juego.

-La actuación está buenísima. Yo la veo, por ejemplo, a Malena Guinzburg. Que generalmente se la asocia a una chica que hace stand-up. Y hace un personaje. Y actua. Está buenísimo.

-Arma un personaje. Y es graciosísima. Nos hemos hecho amigos con Malena, con Carlitos Belloso. Ya lo éramos de antes. Pero se armó un grupo hermoso. Juli Ponce Campos, Lucas Wainraich, Mica Lapegüe y Claudio Martínez Bel. Ahora está ya a punto de parir Mika. Y está Sophie Prina, que es la asistente. Y hace los roles femeninos. Está divina también.

-Sí, Carlitos Belloso yo también lo conozco hace años. Carlos es un gran actor.

-Es un gran persona, gran actor y gran personaje también. Muy hermoso en todo.

-Muy divertido. Bueno, es que están todos muy bien. Realmente no es por tirar flores de por sí. Sino que realmente es lo que decís vos, Pablo. Logró encontrar algo ahí muy interesante.

-Cocteleó bien y salió un buen resultado. Y la gente se mata de risa.

-Bueno, a mí me pone muy contento por ustedes y por la obra. Y por Fede, que es un amigo y que realmente se merecía una oportunidad así. Porque escribe muy bien.

-No vi otra cosa de él, no leí otra cosa de él. Pero esto la metió al ángulo.

-Escribe muy bien y bueno, espero que haya muchas más. Bueno, y fuera de Casual, ¿qué se viene? ¿Qué tenés ahí en la gatera?

-Mira, justo hubo ahí una magia del universo de Empalme, que casi nunca pasa. Nosotros terminamos el 30 de agosto. Y el viernes 4... viernes 4, sí. El viernes que sigue, estreno en el Maipo. Me sumo al Maipo, al Curioso incidente del perro a medianoche. Es una obra hermosa también. Con otra coloratura total a Casual. Es una obra que yo vi en mi primer viaje a Broadway. Así que le tengo un cariño y está basado en un libro que es una belleza. Y es una obra que yo también vi acá en el 2019, pre pandemia. Una producción mega de Stage Company, de Carla Calabrese. Que también la dirige y actúa. Y nos agarró la pandemia. Y Carla tenía ganas hace rato de volver a hacerla. Y la reestrenaron este año. Yo estaba con Casual, me habían tanteado. Yo estaba ya comprometido con Casual y con ganas de hacer Casual. Y fue justo cuando nos avisan que terminamos el 30. Y justo el actor que está haciendo el rol que voy a hacer yo ahora, se tenía que volver. Vive en Los Ángeles. Se tenía que volver. Fue como, viste, esas cosas del universo justo. Y el personaje es hermoso. Es el padre del nene... El protagonista es un nene con Asperger, con autismo. Y... Que aparece un perro asesinado. Y el nene empieza a querer investigar. Nene adolescente, 15 años. Empieza a querer investigar quién mató al perro. Y el nene vive con el padre. La madre los abandonó. El padre, voy a hacer yo. Y son esos laburantes que están muy rotos. Que no tienen muchas posibilidades de comunicación emocional. Que adora a este hijo. Que trata de hacer lo que puede para llevar adelante la vida juntos. Y que todo se empieza medio a complicar cuando este nene quiere emprender la búsqueda del asesino del perro.

-Bien, nada que ver a Casual le está muy bueno. Otro desafío.

-Otro desafío. Con una mega producción muy estilo... A mí no me gusta decir parece de afuera. Porque es horrible. Porque acá la producción es nuestra. Y hay mucho... Pero hay algo sobre la factura técnica que uno no está acostumbrado en teatro a ver. Uno está acostumbrado a ver un living. De hecho, Casual pasa algo que la gente agradece que no es un living. Es una clínica. Ya es algo atípico. Y lo que pasa en El curioso incidente del perro a medianoche tiene que ver con algo, como no entendés, está sucediendo dentro de la cabeza del nene. Está todo muy fragmentado. Entonces hay algo muy onírico y muy poético en la puesta. Con proyecciones. Es una superproducción. Y muy poéticamente contada. Bueno, ya vendrás a verla.

Estoy haciendo Casual, una obra muy divertida

-Sí, sí, por supuesto que iremos a verla. Cerrando con Casual. Pero es verdad que la escenografía de Casual está muy buena.

-Es muy original. Ya la gente se sienta en una clínica. Ya mientras va bajando la escalera para la sala de multiteatro, dice silencio, por favor. Como algo que te va metiendo en un mood que tiene que ver con lo que vas a ver.

-Sí, sí, todo el sonido está muy bien trabajado. Che, Diego, y vos sos un tipo que ha trabajado muchísimo en teatro. Desde el under, digamos.

-Particularmente, sí, de ahí vengo.

-Pero te tengo que preguntar, Diego, por Relatos Salvajes, obviamente. Porque fue un hitazo.

-Sí, una locura.

-Y creo que, de las historias, la que protagonizaste vos ahí con Érica Rivas , fue una de las que más pegó, porque es muy particular. ¿Qué te pasó con la peli primero y cómo fue después cuando la peli se vio?

-Mira, pasaron ya 11 años del estreno, 12 que se rodó o algo así. Fue en el 2013, creo. Sí. Intuíamos que iba a ser una bomba, que el elenco era... Ya veías ese afiche y todo el elenco era espectacular. Szifron hacía mucho que no filmaba. Entonces había algo como muy expectante con el regreso de Damián filmando. La escribía él, producía Cayes, Almodóvar. Era todo como unos nombres. Y después superó toda la expectativa de todo el mundo. Pasó a ser la película más vista. Cuatro millones de espectadores, que hoy es inimaginable. Y al día de hoy me siguen diciendo en la calle, hablando del casamiento, quedó muy grabado.

-Fílmame esto, Néstor.

-Fílmame esto, Néstor. Si a Érica le deben gritar eso todo el tiempo. Entre María Elena. Y eso a Érica la deben volver loca. Quedó muy grabado en la gente. Es una peli muy argenta también. Como casual, que es una obra muy argenta. Tiene una idiosincrasia muy nuestra, un humor muy nuestro que Damián, que Szifron, lo maneja a la perfección. Y te reis de los momentos más incómodos y al argentino le gusta reírse de ver cómo sufre el otro mientras se identifica a la vez.

-Y es muy loco porque también afuera, que se vio mucho la peli, funcionó muy bien.

-Se vendió a todo el mundo, literal. Yo he recibido mensajes desde Transilvania felicitándome por la película.

-El conde Drácula.

-Esperemos que no, que no esté revoloteando por ahí.

-Pero es muy loco eso porque es lo que vos decís, es un humor muy nuestro, muy local, muy argentino. Pero que repercute... Esto pasa mucho con el cine argentino y es muy tremendo que afuera, incluso a veces es más valorado que adentro ¿No?

-Pero mira, a mí... Y retomo un poco lo que justo apareció antes con respecto a las producciones. Yo odiaba cuando las notas me decían, o la gente, me decían, no parece argentina el Relatos Salvajes. Y yo me enervaba porque es absolutamente argentina. Por más que hay una coproducción de España, pero la factura técnica, la cabeza que era Damián escribiendo y dirigiendo todo el elenco, es un esfuerzo hacer cine acá. Por eso estamos todos tan grises ahora con cómo está la industria chiquita que teníamos. Todo pasará igual. Ya volveremos a filmar fluido. Pero era todo eso, era una factura impecable hecha argenta y con una idiosincrasia nuestra que nos representaba en todo el mundo, literal en todo el mundo. Se vendió a todos lados Y la gente tenía una forma de contar muy argenta, pero tenía una universalidad en el tema que era espectacular. Entonces había algo sobre la llegada popular y sobre lo bien hecho. Viste que lo popular también está a veces asociado con algo muy barato, entre comillas. Y acá Damián lo que era, levantaba la vara de lo popular justamente. Era todo impecable, pero de una llegada a todas las edades, a todo.

-De eso hablábamos con Osqui Guzmán el otro día en una entrevista acá, que lo popular no tiene por qué ser chabacano. Y pasa mucho. Viste que él hace El Bululú

-Sí, es hermosa.

-Bueno, ese es un gran ejemplo. Y hay otra cosa que es ese mito de todas las películas que no se ven. El cine argentino no se ve. Creo que el público cambió bastante la mirada del público argentino.

-De cuando erasmus más chicos. Yo no soy un poco más grande que vos, pero cuando eramos chicos, yo laburaba en un videoclub, te hablo de mi adolescencia, yo hacía secundario, estudiaba con Agustín Alezzo y laburaba en un videoclub. Esplendor de los videoclubes pre-Blockbuster. De una generación que no debe saber ni lo que es Blockbuster. Es espectacular. Y yo recomendaba películas, venía a buscar al pendejo que recomendaba películas, tenía 12, 13, 15. Y decía, no, Argentina, no me gusta cine argentino. Y yo tipo, no, está buenísima. Había como una fama de no veo cine argentino. Entonces, negro hay algo que tiene que ver con no te ves en el espejo, no te interpela algo que tiene, ya que hablen como vos, tiene que ver algo con la identidad absolutamente.

-Pero se ha hecho una fama porque viste que, en el 70, 80, sí se veía mucho cine argentino. Ese sí era más chabacano.

-Y lo popular era Porcel, Olmedo, Moría y Susana.

-Exacto, ese era más chabacano, pero se veía.

-Pero siempre se hacía otro estilo. Es verdad que estaba liderado por eso. La gente iba a ver eso. Bueno, Leonardo Fabio, que fue un precursor y que terminó siendo reconocido mucho tiempo después. Pero yo digo mucho más acá en el tiempo, siguió pasando. Y después digo películas, como, El secreto de sus ojos, Relato salvaje y tantas otras. Empezaron a cambiar esa dinámica. Pero siento que hoy hemos vuelto un poco a esta cosa. Si bien no se está produciendo tanto cine, hemos vuelto un poco a decir, che, ese argentino no sé si está tan bueno. Y vuelvo a lo mismo. Digo, afuera, no sé, Cannes, hace poco un mendocino, yo que soy mendocino, hace poco un pibito mendocino ganó por un cortometraje La Palma de Oro en Cannes. Festival más importante del mundo.

-¿Cómo se llama el chico?

-No recuerdo ahora exactamente el nombre. No te quiero mentir. Pero ya es tremendo que un pibe gane por un cortometraje.

- Alguno puede decir que es solo un cortometraje.

-Pero no importa, es el germen de algo. Es algo que se realizó y que salió de nuestra idiosincrasia y afuera se valora. Eso es lo doloroso. Que se esté... Bueno, hay ahora un gran discurso sobre lo anti-argentino. Que, por eso, en el mundial salió Las Malvinas son argentinas. Y apareció algo tan tan nacionalista que se subió el volumen tanto a la defensa de lo nuestro y empecé a decir, Che, no solo Las Malvinas. Nosotros somos argentinos. Empecemos a pelear y a luchar por lo que somos. Por no... O sea, no todo se vende, no todo se compra parezco tanguito. Pero digo, hay algo que tiene que ver con nosotros y con defendernos. Entre nosotros, no cada uno. Entre nosotros.

-Bueno, Dieguito, y para cerrar te pido una reflexión sobre cómo ves el teatro actual en Argentina y el cine.

Un poquito lo que hablábamos antes. Hay algo... El teatro en particular está florecido. Bueno acá siempre fue una capital que se hizo teatro adentro de las casas. Hay algo como si fuera agua el teatro. Aparece y fluye, invade y cambia a los que lo hacemos y a los que lo ven y en cualquier lado. Hay mucho teatro, es muy bueno, teatro independiente, teatro comercial, oficial. Hay para todo y está muy brillante en este momento. Después hay cosas que funcionan, cosas que no, porque también estamos en un momento donde el país este medio roto, si querés verlo con un solo ojo. Hay algo que la gente elige. Lo que antes era, voy todas las semanas, una vez por mes. Siempre están las grandes producciones que monopolizan un poco y el resto ahí peleándola. Pero me parece que es muy brillante nuestro teatro y que nuestro cine también, pero no se está produciendo mucha ficción audiovisual que nos cuente. Porque por ahí están las plataformas, están algo más global, algo más que no se entienda en Noruega, pero no nos terminan de contar del todo. Hay algo del riesgo que tiene que ver con el cine de autor, con lo audiovisual más de autor, que eso está pausado.

Trabajaba en un videoclub y estudiaba teatro con Alezzo

-Es una época para auto-gestionar y acompañar, ¿no?

-Sí, sí, sí, pero también la auto-gestión hay que incentivarla y hay que bancarla porque también las almas están rotas y hay que tener mucho cuidado porque la gente se está preocupando porque morfo. Entonces hay que tener mucho cuidado con la gente que está ahí con el motor de la auto-gestión. Hay que abrazarla y hay que empujarla.

Al final de la conversación queda una certeza que excede los escenarios. Para Gentile, crear también es una manera de permanecer: hacer, acompañar, sostener y defender aquello que nace de una experiencia propia. Quizás por eso su mirada sobre el presente no se apoya tanto en la nostalgia como en la necesidad de seguir empujando. El teatro, dice, aparece y fluye como el agua. Y mientras siga encontrando lugares por donde pasar, habrá algo que todavía puede transformarnos.