De viejas expropiaciones a la intención de convertirla en área protegida: la historia de Estancia Yaucha
Expropiaciones, litigios, órdenes de desalojo, hasta la intención de Javier Milei de venderla configuran la conflictiva historia de Estancia Yaucha. Ahora San Carlos busca blindarlos mediante la creación de un parque municipal.
La estancia Yaucha tiene una historia atravesada por más de ochenta años de conflictos.
Martín ZoteloEn los últimos días, el Concejo Deliberante de San Carlos aprobó dos ordenanzas destinadas a crear el Parque Municipal Histórico, Cultural y de Paisaje Protegido Yaucha. En ese marco, se autorizó al Municipio a negociar con Nación la transferencia de los terrenos del Campo Yaucha, los cuales desde hace décadas están atravesados por disputas.
Según se detalló en las normas publicadas en el Boletín Oficial del pasado 29 de junio, el objetivo es avanzar en la preservación de los terrenos que a finales de 2024 el gobierno de Javier Milei había decidido vender.
Sin embargo, para comprender el alcance de estas medidas es necesario retroceder varias décadas, ya que la situación actual es el resultado de una larga secuencia de decisiones estatales, litigios judiciales, iniciativas políticas y proyectos de desarrollo que configuraron un escenario por demás complejo en torno a uno de los grandes patrimonios naturales Mendoza y, particularmente, del departamento sancarlino.
Dónde queda Estancia Yaucha
Pare empezar, cabe resaltar que Campo Yaucha se encuentra en la localidad de Pareditas, en la zona cordillerana de San Carlos. En sus más de 110.000 hectáreas se sitúa una de las reservas de agua más importantes del Valle de Uco, ya que allí se sitúan los arroyos Yaucha y Papagayos, claves en la agricultura y los acuíferos de la zona. Los puesteros que habitan el lugar, la riqueza arqueológica, como así también su flora y fauna, son otros factores fundamentales a la hora de entender la relevancia de estas tierras.
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La expropiación que fue la génesis del conflicto
De acuerdo a las reconstrucciones históricas, el origen del conflicto data de 1945, cuando el Estado nacional expropió las tierras de la entonces Estancia Yaucha. En aquel entonces, la medida destinó parte del predio a maniobras militares, mientras otra fracción quedó bajo la órbita del entonces Consejo Agrario Argentino para desarrollar un proyecto de colonización que contemplaba la permanencia de familias ya asentadas en el lugar.
Sin embargo, durante la última dictadura militar, el Consejo Agrario fue transferido al Ejército Argentino, que formalizó la escritura de las tierras a su nombre. Aunque con el retorno de la democracia la fuerza dejó de utilizar el predio para actividades militares, mantuvo la titularidad del inmueble. Mientras tanto, distintas familias continuaron viviendo en el lugar.
Litigios y el rol del municipio de San Carlos
Uno de los principales focos de conflicto se dio en 2014, cuando el Ejército argentino decidió iniciar acciones judiciales contra los puesteros. Esta iniciativa, en principio, tendría resolución desfavorable para los habitantes de Estancia Yaucha.
En paralelo, otros particulares afirmaron ser propietarios de estas tierras, hecho que en ese entonces fue puesto en tela de juicio por lugareños, que no había evidencia de otros dueños que hayan presentado evidencia previa a 1945. En este último aspecto, algunos pobladores llegaron a asegurar que varias personas habrían adquirido derechos posesorios de individuos que habían intentado ocupar parte de los campos. Esta situación se habría dado en plena disputa judicial, por lo que carecería de valor legal.
Con más de seis décadas llevando a cabo actividades ganaderas, sostenibles y culturales y oficios artesanales, en el año 2017 la Municipalidad de San Carlos reconoció a once familias como habitantes históricos del lugar. Lo hizo a través de la ordenanza 1649/17, la cual se emitió en el marco de un proyecto de ordenamiento territorial que establece que Campo Yaucha debe destinarse a la ganadería extensiva y a la actividad turística. Siete años después, en 2024, el municipio realizó el registro de las once familias puesteras para reconocerles el derecho a habitar el lugar.
En paralelo, el municipio de San Carlos también declaró, mediante la resolución 5412/2024, las tierras como patrimonio departamental, cultural, viviente, intangible y arqueológico.
La decisión de Javier Milei de vender los terrenos
Con todo ese trasfondo de disputas territoriales, el Estado nacional, ya con Javier Milei como presidente, el 25 de octubre de 2024 publicaría un listado de tierras que pondría en venta. Ahí figuraba parte del Campo Yaucha. En concreto, a través del Decreto 950/2024, se disponía la venta de unas 5.000 hectáreas dentro de las 110.000 hectáreas administradas por Nación. La medida fue instrumentada a través de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).
La iniciativa del Presidente generó el rechazo de los lugareños, quienes argumentaron que ésta provocaría la pérdida de un patrimonio que es vital para Mendoza. En ese contexto, desde San Carlos surgió un proyecto para evitar la venta y preservar el área. La iniciativa fue presentada por el intendente de San Carlos, Alejandro Morillas, y contemplaba transformar las tierras en un polo turístico que incluya ecoturismo, turismo de aventura y turismo rural, integrando la ganadería tradicional de los puesteros. En esa línea, se le solicitó al Ejecutivo nacional que se excluya estos campos de la lista de inmuebles a vender.
Órdenes de desalojo y una nueva intervención del municipio
En el medio, el litigio con el Ejército argentino había tenido un resultado adverso para los puesteros, ya que la Justicia habilitaba su desalojo. Sin embargo, dicho fallo sería apelado. En diciembre de 2024 el fallo sería suspendido luego de que la Municipalidad de San Carlos se presentara en el Juzgado Federal para interceder por las familias. La decisión la adoptó el juez Pablo Quirós.
Así, en marzo de 2025 los desalojos se suspendieron debido a un acuerdo entre el Municipio, los puesteros y el Ministerio de Defensa de la Nación, que por ese entonces era liderado por Luis Petri. Según detalló en ese entonces Morillas, Nación debía analizar la propuesta enviada por la comuna para instalar en las tierras del Campo Yaucha un proyecto turístico que -además- garantizaba la estabilidad de los habitantes.
El proyecto para avanzar en la creación de un parque municipal
La situación parecía haber quedado en stand by. Al menos hasta hace el pasado 29 de junio. Tras más de un año, San Carlos dio un paso fundamental en la protección de las tierras cuando se publicaron dos ordenanzas mediante las cuales su Concejo Deliberante aprobó la creación el Parque Municipal Histórico, Cultural y de Paisaje Protegido Yaucha, y autoriza al Municipio a iniciar las gestiones necesarias para incorporar los terrenos nacionales donde se desarrollará el proyecto.
Así, mediante la ordenanza 2085 se dispone la creación del parque, el cual tendría la finalidad de "conservar y promover lo más representativo y valioso del patrimonio natural y cultural del campo Estancia Yaucha". La iniciativa se enmarca en el Plan de Ordenamiento Territorial de San Carlos. De este modo, se buscará preservar el paisaje natural, histórico y cultural de las tierras, además de garantizar la protección de los puesteros inscriptos en el Registro Municipal de Puesteros Históricos y de los recursos hídricos de la zona.
Cabe resaltar que la norma también establece que la autoridad de aplicación de lo que conformaría el parque sería la Dirección de Medio Ambiente, organismo que deberá encargarse de asegurar la integridad, defensa y mantenimiento del área.
Para poder llevar a cabo lo establecido, se publicó en paralelo la ordenanza 2084, con la cual el Concejo Deliberante autoriza al municipio a negociar con Nación para hacerse con los terrenos de Campo Yaucha, ya sea mediante una compra, cesión, donación, comodato, administración compartida o cualquier figura jurídica habilitada. En caso de llegar a un acuerdo, luego el Concejo Deliberante deberá aprobarlo.
En ese marco, la norma establece que en caso de que se materialice la incorporación de los terrenos, el municipio deberá presentar un Plan Integral de Manejo y Desarrollo Turístico Sostenible, el cual tendrá que contemplar la zonificación del área , qué estará permitido hacer en los terrenos, cómo se abogará por la conservación ambiental, cuál será la infraestructura mínima que se montará en el lugar, cómo serán los accesos y la seguridad. Además, el plan también deberá explicar los circuitos turísticos y educativos, cuál será la participación de los prestadores locales y cómo se llevará a cabo la promoción del destino. Tal como sucede con un hipotético acuerdo entre el municipio y Nación, este Plan también deberá ser aprobado por el Concejo Deliberante.
De este modo, desde San Carlos buscan avanzar en la creación del parque municipal para así poder blindar unos terrenos que, pese a los más de ochenta años de conflictos, resulta clave por sus recursos hídricos y por su importancia para la economía regional.