Cuánto necesitó una familia mendocina para no caer bajo la línea de pobreza en junio
Según la DEIE, la inflación en Mendoza fue de 1,5% en junio, subiendo el umbral de la línea de la pobreza respecto al mes anterior.
Una familia mendocina de cuatro integrantes necesitó reunir $1.399.662,33 durante junio para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y quedar por encima de la línea de pobreza, según el último relevamiento de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). El organismo provincial también actualizó el umbral de indigencia: los hogares cuyos ingresos no alcanzaron los $585.632,78 —el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA)— quedaron por debajo de esa marca en el Gran Mendoza.
El cálculo toma como referencia el hogar "tipo 2", una composición familiar que la estadística oficial utiliza para estandarizar la medición: cuatro miembros, con un jefe de 35 años, su cónyuge de 31, una hija de 8 y un hijo de 5. Para ese grupo, la CBT avanzó 1,2% frente a mayo, cuando el piso para esquivar la pobreza se había ubicado en $1.382.821,28. La canasta alimentaria, en tanto, mostró un incremento mensual similar: pasó de $578.586,31 a los $585.632,78 actuales.
La foto interanual expone con mayor crudeza el efecto de la inflación sobre los hogares de la provincia. En junio de 2025, la misma familia requería $1.018.305,89 para no ser considerada pobre, lo que implica que el umbral se encareció un 37,4% en doce meses. La canasta alimentaria escaló todavía más rápido en igual período: acumuló un alza cercana al 41,5%, un dato que golpea de lleno a los sectores de menores ingresos, que destinan una porción mayor de su presupuesto a la comida.
Medido por adulto equivalente, la CBT del Gran Mendoza alcanzó en junio los $452.965,16, mientras que la CBA se ubicó en $189.525,17. Para pasar de una canasta a otra, la DEIE aplica la inversa del Coeficiente de Engel, que relaciona los gastos alimentarios con los gastos totales de los hogares y que en el sexto mes del año se mantuvo en 2,39. Ese multiplicador permite incorporar al cálculo rubros como indumentaria, transporte, salud, educación y servicios.
La CBT funciona como el termómetro central para medir la pobreza por ingresos: representa el conjunto de bienes y servicios que satisface las necesidades corrientes de la población según sus hábitos de consumo. Todo hogar que perciba menos que ese valor queda catalogado como pobre, mientras que la CBA delimita la indigencia, es decir, la imposibilidad de costear siquiera la alimentación mínima.