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Cómo impactará en Mendoza el nuevo proyecto anti bullying del Gobierno

Directivos y docentes mendocinos analizaron la propuesta de que las familias asuman un rol activo en la prevención del bullying.


El caso de la alumna de La Paz que entró a la escuela con un arma encendió las alarmas sobre el bullying en Mendoza. La violencia entre pares dejó de ser un problema “del recreo” para transformarse en una preocupación de la agenda gubernamental.

Ante esta situación, el Gobierno provincial presentó un proyecto que busca generar un compromiso con las familias y sancionar, si es necesario, a los padres de los estudiantes que incurran en acoso escolar. La idea es que la familia tenga una participación más activa y no se desligue de lo que sucede dentro y fuera de las aulas.

El proyecto plantea, entre otras cosas, multas económicas y trabajos comunitarios para los adultos responsables que no acompañen a sus hijos en la corrección de conductas violentas. También incluye talleres de parentalidad y mediación como herramientas de prevención.

El bullying es una problemática cada vez más frecuente. Foto: Gentileza: Blogspot.

El bullying es una problemática cada vez más frecuente en todo el mundo y Mendoza no es la excepción.

La mirada en las escuelas

Desde el ámbito educativo, las reacciones fueron diversas. Gonzalo Peña, director del colegio José Vicente Zapata, señaló a MDZ: “Hoy en día la escuela tiene que trabajar en forma conjunta con la familia. Responsabilizar a la familia por estos casos me parece bien, porque los casos de bullying y ciberbullying han aumentado mucho”, detalló Peña.

En esa misma línea, consideró que esta medida puede tener un impacto positivo. “Vamos a ver como resultado que en poco tiempo los casos van a bajar, porque hay que incluir a la familia y responsabilizarla. Muchas veces el bullying refleja algo que está pasando en la formación de ese chico, y ahí la familia juega un papel fundamental”, sumó también el directivo.

Sin embargo, no todos los docentes coinciden. Un profesor de secundaria explicó que si bien el problema es real, no cree que la sanción económica sea la mejor salida. “Habría que trabajarlo desde otro punto de vista, mejorando la calidad humana de la educación. Muchas veces los padres no colaboran, pero no sé si multarlos es la solución”, sugirió.

La historia de una maestra que da clases en una escuela rural ubicada en el paraje llamado Agua Hedionda, en el norte de la provincia de Córdoba. Foto: Captura de tv / El Doce

La iniciativa divide opiniones en el ámbito educativo: ¿castigo o prevención?

Cómo será la aplicación de las multas

Uno de los puntos que genera debate es cómo distinguir un caso de bullying de un simple conflicto de convivencia. El propio ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, remarcó que el bullying es un hostigamiento sistemático y de ejercicio de poder, no un hecho aislado.

En las escuelas, los directivos aseguran que ya existen registros y protocolos internos para identificar estas situaciones. El rector del colegio San Luis Gonzaga, Julio Navarro, declaró, “no todo es bullying. Muchas veces son conflictos esperables de convivencia. Cuando confundimos todo, vaciamos de contenido el verdadero hostigamiento, que sí es muy grave”, explicó.

Navarro celebró que la iniciativa ponga el tema en la agenda, pero advirtió que “el desafío es que no se convierta en una respuesta punitiva o burocrática. El espíritu debe ser educativo. Además, si no hay recursos en contextos vulnerables, la ley puede ser inaplicable y terminar castigando a las familias que más apoyo necesitan”, detalló con una mirada más amplia de la situación.

Proyecto de Ley bullying

Con este proyecto de ley, el Gobierno busca que los padres se involucren en la prevención del bullying escolar.

El trabajo diario para prevenir el bullying

Desde las instituciones, los docentes coinciden en que el abordaje cotidiano es complejo. El rector Navarro detalló que los colegios registran señales de alarma: repetición de hechos, asimetría de poder y vulnerabilidad de la víctima. “La escuela tiene que dejar claro que estas conductas no se negocian”, remarcó.

A la par, destacó el rol de los compañeros como testigos. “No alcanza con el agresor y la víctima. Si los demás ven y no intervienen, terminan siendo cómplices. Hay que enseñar a levantar la mano y decir que algo está mal”, agregó.

El acompañamiento de la familia aparece como la condición central. “Cuando logramos una alianza con los padres, los chicos pueden revertir la conducta. El problema es cuando la escuela y la familia se ponen en veredas enfrentadas: ahí el que más sufre es el chico”, concluyó Navarro.

Son adolescentes y crearon una plataforma para denunciar casos de bullying Foto: Archivo

La alianza entre escuela y familia aparece como la principal herramienta de prevención.

Una problemática que trasciende la escuela

El ciberbullying, cada vez más frecuente, expande el conflicto más allá del horario escolar. “Muchas veces los casos más graves se producen en redes sociales, donde el control parental es clave”, reconoció García Zalazar.

Las denuncias en Mendoza aumentaron en los últimos meses, sobre todo en estudiantes de secundaria. En ese contexto, el Gobierno busca que la ley funcione como un mensaje contundente.

El debate recién empieza. Mientras tanto, las escuelas insisten en que la verdadera solución pasa por construir un trabajo conjunto entre docentes, familias y estudiantes. La multa puede ser un recurso, pero la educación y la prevención siguen siendo el camino más largo y necesario.