Autos de colección, historia y tradición: así fue la 120° edición del GP de Recoleta-Tigre
El CAC realizó una nueva recreación de la primera carrera de ruta abierta de Sudamérica, con participación del Automóvil Club Argentino.
Este fin de semana se llevó a cabo la edición 120° del clásico eventos de autos.
ACAEl Club de Automóviles Clásicos (CAC), con una participación central del Automóvil Club Argentino (ACA), llevó adelante este fin de semana la 120° edición del Gran Premio Recoleta-Tigre, una recreación histórica de la primera carrera de ruta abierta de Sudamérica.
La competencia original se realizó en 1906 y marcó un hito para el deporte motor argentino. En aquel momento, el Automóvil Club Argentino, fundado apenas dos años antes, asumió la organización de una prueba inédita: una carrera de velocidad fuera de las pistas de los hipódromos.
Aquel 9 de diciembre de 1906, la carrera que conectó la Ciudad de Buenos Aires con Tigre abrió un nuevo capítulo en la historia automovilística del país. Desde entonces, el trazado Recoleta-Tigre quedó asociado al nacimiento y desarrollo del automovilismo nacional.
Una edición con presencia en puntos emblemáticos
En la edición de este año, los vehículos participantes fueron exhibidos en distintos espacios representativos del área metropolitana. Entre los lugares elegidos estuvieron Plaza Francia, en el barrio porteño de Recoleta; el Paseo de las Bicicletas, ubicado en el Hipódromo de San Isidro; y el Museo de Arte de Tigre.
La propuesta permitió acercar al público una selección de automóviles antiguos, todos fabricados antes de 1919, en un recorrido que combinó valor histórico, preservación patrimonial y tradición deportiva.
El encuentro también tuvo un fuerte componente institucional. En ese marco, el presidente del ACA, César Carman, fue agasajado por el presidente del CAC, Ricardo Batisti. Durante la actividad, ambos representantes intercambiaron presentes institucionales de valor histórico.
El ACA destacó la importancia de preservar la memoria automotor
Durante la jornada, Carman remarcó el valor simbólico de este tipo de encuentros para la historia del automovilismo argentino. “Nos enorgullece seguir sosteniendo la memoria histórica del automovilismo argentino”, afirmó el presidente del ACA.
Además, señaló que eventos como el Gran Premio Recoleta-Tigre permiten mantener vigente el vínculo con una parte esencial de la identidad deportiva nacional. También subrayó que, junto al CAC, comparten la responsabilidad de proteger el patrimonio histórico automotor en la Argentina.
Autos clásicos y protagonistas de la jornada
Entre los vehículos destacados de esta edición se presentó un Renault Baquet de 1908. La unidad fue conducida por Ricardo Batisti, presidente del CAC, junto con Carlos González Cambaceres, vicepresidente 1° del ACA. También formó parte de la jornada un Dodge de 1915, en el que viajaron Jorge Revello, vicepresidente 2° del ACA, y la directiva Nora Caprarullo.
Otro de los automóviles presentes fue un Panhard Et Levassor de 1904, conducido por los restauradores Luis y Jorge Penedo. En esa unidad viajaron como acompañantes el ex automovilista Miguel Ángel Guerra y el periodista Carlos Hitz.
La participación de estos vehículos reforzó el carácter patrimonial del evento, que busca conservar y difundir piezas relevantes de la historia automotor.