Autopsia: se confirmó la razón por la que murió el elefante Tamy
El informe del Ecoparque confirma que el deceso del animal se produjo por un fallo multiorgánico crónico, sin enfermedades infecciosas.
Se publicaron los datos de la autopsia al cuerpo de Tamy.
Gobierno de MendozaEl informe del Servicio de Veterinaria del Ecoparque de Mendoza determinó que la muerte de Tamy, el elefante asiático que falleció el pasado 24 de junio, se debió a causas naturales. El paquidermo, de 55 años, murió por un “proceso crónico multisistémico” compatible con el desgaste fisiológico de la edad. No se encontraron evidencias de enfermedades infecciosas activas.
La necropsia se realizó de inmediato con la participación de 12 médicos veterinarios, un veedor externo y un fotógrafo, lo que garantizó un procedimiento transparente. Los estudios anatomopatológicos y de laboratorio revelaron que el animal tuvo múltiples fallos orgánicos progresivos, sin que una sola causa aguda provocara su deceso.
Una historia de circo y un plan de traslado
Tamy llegó al antiguo Zoológico de Mendoza en 1984, luego de ser abandonado por un circo. Durante la última década, la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, junto a la Fundación Franz Weber y el Santuario de Elefantes de Brasil, desarrollaron un plan de reconversión para mejorar su bienestar. El objetivo final era trasladarlo a un santuario en Brasil, como se había logrado con éxito en 2022 con Pocha y Guillermina.
El caso de Tamy se consideró complejo por su edad y la historia de vida en el circo. Su recinto había sido acondicionado con áreas de sombra y se había trabajado en su rutina y adaptación con profesionales locales e internacionales. El director del Ecoparque, Ignacio Haudet, afirmó que la muerte del animal “representó un golpe muy duro” para el equipo que esperaba poder verlo disfrutar en el santuario.
Hallazgos clínicos y patológicos
Los estudios confirmaron lesiones en varios órganos de Tamy. Entre los hallazgos principales se detallaron:
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Nefropatía crónica severa: con reemplazo fibroso del parénquima renal, dilatación ureteral y cálculos de hasta 9 centímetros.
Hepatopatía moderada a severa: con congestión y bordes romos.
Artropatía severa: en cadera y carpos, compatible con artrosis avanzada.
Los análisis microbiológicos no encontraron signos de infección sistémica activa. Los cultivos de pelvis renal y articulaciones resultaron negativos. Las serologías para brucelosis y leptospirosis no detectaron presencia de las enfermedades. La autopsia estableció que la causa de muerte se debió a un fallo multiorgánico crónico.