Antes de que se apropien de nuestros restos de memoria
Un aniversario del fenómeno político que nos atraviesa como país y sociedad, aunque perdamos súbitamente la memoria
Antes de que los mega centros de datos se apropien sin permiso ni licencia de nuestros restos de memoria, haremos aquí el intento de rescatar un acontecimiento germinal de nuestra historia.
El riesgo de que las empresas de Inteligencia Artificial succionen estas palabras, las conjuguen a su antojo y luego las devuelvan como respuestas instantáneas, aunque cambiándoles el orden, resulta inevitable. Tampoco es que la Inteligencia Artificial haya inaugurado el oficio de adulterar la historia, pero lo hace con una celeridad que asusta. Cuenta con la ventaja de no sonrojarse si acaso miente. Al parecer, aún desprovista de la ineludible emoción que nos embarga a nosotros, obstinados humanos, animales políticos porfiados en encontrarle sentido a la verdad.
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Este país
Desconozco si en otros países se refieren al propio de manera despectiva o ajena, en Argentina, sí. En este, nuestro país, hace exactamente 80 años asumía la presidencia y la vicepresidencia de la Nación el binomio Perón - Quijano. Habían transcurrido 16 años del golpe militar que, con la anuencia de la Suprema Corte de Justicia, destituyeron a Yrigoyen. Pasó la década infame, el terremoto de San Juan y la segunda Gran Guerra, que los contendientes principales insisten en llamarla mundial. Tiempos de crisis, cuándo no.
En febrero de 1946 el Coronel aclamado por las masas el mítico 17 de octubre previo y el correntino, presidente de la Sociedad Rural de Goya, se habían impuesto por más del 10% de los sufragios ante la Unión Democrática, una alianza de socialistas, conservadores, comunistas, liberales, alguna de las muchas facciones de radicales que encabezaron la fórmula (Tamborini - Mosca) y el auspicio de la Embajada de Estados Unidos. Por primera vez un triunfo tuvo perfume obrero y accedieron a la construcción política sectores sociales hasta entonces excluidos.
Parteaguas
La irrupción de Perón en el escenario político constituye hasta hoy un cisma. La osadía de contraer matrimonio con María Eva Duarte, una actriz joven, hija extramatrimonial, pero también su propio origen, descendiente de Tehuelches por parte de su madre, no jugaban a su favor en las élites del poder, siempre porteño y con aspiraciones europeizantes.
Las tensiones fueron elocuentes y en ocasiones, despiadadas. La vocación de consagrar una soberanía nacional, implicando a la vastedad de una Nación extensa y con gran heterogeneidad cultural y demográfica frente a los círculos intelectuales aristocráticos fue alimento de conflictos en ámbitos no convencionales de la política.
Borges, el inefable Borges no tiene nada que ver
Cuando Perón conquista la presidencia mediante el voto popular, se acentúa la antinomia preexistente entre los pensadores y escritores. Quienes habían compartido vocación, algunas preferencias estéticas y hasta publicaciones, se declaran abiertamente adversarios. Borges, que le había pedido prologar el texto "Paso de los Libres" del joven Arturo Jaretche, a Homero Manzo, años atrás, adoptó una postura de enfrentamiento y desprecio por la adhesión que ellos, el resto de los miembros de FORJA y otros intelectuales manifestaban por el fenómeno político que estaba sintetizado en las tres banderas fundantes: Independencia Económica; Soberanía Política; Justicia Social. La disidencia tampoco era original de Argentina. El debate sobre el rol que debe adoptar el intelectual y el artista frente a la cosa política sigue vigente.
Ninguno de los dos admitiría lo que proponemos aquí y ahora. Tampoco sus devotos. La historia que encuentra un hito ocho décadas atrás, persiste en la actualidad por varias razones. En gran medida por el carácter fundacional del peronismo en la edificación de un proyecto integral, genuino, propio, social, profundamente humano. Una especie de Eneida desprovista de deidad. Las obras, las leyes y los cambios rotundos que introdujo en la política, en la economía y en la cultura son innegables. También por el brillo y la genialidad del autor de Las Ruinas Circulares. Aunque las consecuencias del movimiento nacional peronista pueden experimentarse cotidianamente, la aparente displicencia de espectador burlón de Borges juega aún un papel fuerte y divisorio en la historia contemporánea nacional.
La Historia Universal de la Infamia
Esta obra de Jorge Luis Borges, editada en 1934, podría interpretarse como un guion para el antiperonismo. Si bien Borges deleita con biografías apócrifas, relatos de personajes existentes pero con fragmentos adulterados, fechas cambiadas, modificaciones sutiles y una elegancia literaria incomparable, la cantidad de etiquetas falaces que vistieron el relato contra Perón se le parecen, porque ante la supina ignorancia, la verosimilitud le otorga entidad. Tal vez lo más flagrante es que dijeran que Perón profesaba el antisemitismo. Quizá hasta Google mienta al respecto, pero quienes tuvieron la oportunidad de visitar las proximidades de Jerusalén verán y podrán leer (porque está escrito en hebreo y traducido en castellano) "Bosque Presidente Perón". Argentina fue el primer país latinoamericano en reconocer el Estado de Israel. La relación epistolar entre Juan Perón y Jaim Weizmann está conservada y destaca el afecto que ambos mandatarios se profirieron.
En una de sus tantas sentencias Borges afirma "El mito es el fin de la historia, lo demás: periodismo efímero". A propósito bien podemos deducir que él se encargó (o intentó) de caricaturizar el hecho más relevante de la política nacional porque enfrente (del peronismo) no hubo una alternativa ideológica sino sólo pura oposición, tal como evidenció el derrocamiento de Perón y el golpe de Estado de 1955. La prohibición inclusive de mencionar toda palabra que aludiera al peronismo, fue inútil.
De lo puntual a lo general, general
La cantidad de acciones y leyes promovidas durante las dos gestiones sería imposible enumerar. Derechos de los niños para eliminar la discriminación existente ; la de protección a personas con discapacidad; La de educación universitaria técnica. La formación superior laica y gratuita. La de incentivos a la actividad privada para el desarrollo de nuevas industrias; la de protección animal (la de Sarmiento era anacrónica y sólo para la provincia de Buenos Aires). La nacionalización de los trenes y la trama ferroviaria, proyecto que se demoró en su implementación y se logró merced a la insistencia y claridad conceptual de Raúl Scalabrini Ortiz. El desarrollo de la energía atómica; los astilleros; la siderurgia. Fábricas automotrices y de aviones. Construcción de aeropuertos, hoteles, rutas, bajo la gestión del ministro Pistarini; la creación del Ministerio de Salud de la Nación, conducido por el Doctor Ramón Carrillo. La creación del I.A.P.I, Ley de Cine; e inclusive el Proyecto de Ley de Divorcio, algo que no le resultaría gratis.
Lejos de la perfección, cerca de la política
En la clásica interpretación que dicta "la política es el arte de lo posible", a cualquier líder le viene bien y Perón no fue la excepción. La centralidad de su figura y la distancia pronunciada entre los que él bendecía, no colaboraron en mantener los consensos sobre el final de su segunda presidencia, a la que arribó con una legitimidad inédita. Fue Perón quien consagró el verdadero sufragio universal, permitiendo que las mujeres votaran. Una lucha de muchos años de la cual se apropió y llevó adelante. La misma fórmula que 6 años antes ganó con mayor contundencia que en la primera elección. También el 4 de junio ya en 1952 asume pero sin su compañero Quijano, quien falleció en abril de ese año.
Filosofía autóctona
La tercera posición expresada en la clausura del Primer Congreso de Filosofía, celebrado en Mendoza, en abril de 1949, dio origen a una nueva Constitución Nacional, que le permitió la reelección. La audacia tuvo un alto precio. La Comunidad Organizada es el cuerpo doctrinal en el que Juan Domingo Perón exhibió su concepción política y su estatura intelectual. Organizado por la Universidad Nacional de Cuyo convocaron a los más lúcidos filósofos de occidente. Se logró la asistencia de figuras de la talla de Gadamer ,Nicola Abbagnano, Carlos Estrada. Y la participación remota de Jaspers y del mismísimo Martín Heidegger. En los albores de la guerra fría, la osadía política planteó una perspectiva alternativa. Ni el Estado todopoderoso, tampoco la lucha de clases del precepto marxista, ni el individuo y la providencia. El hombre y su lugar, el humano en el centro de la escena pero ineludiblemente social. Lo que muchos señalaron como una veleidad intelectual desmesurada, tuvo correlato en la praxis, pero la independencia requiere de compromisos que no todos quisieron aceptar.
Subversión inédita. Funes, el de la escasa memoria
La concentración de poder y la censura, implementadas con algunos pudores y sin el respaldo de quienes detentaban los arsenales, volvió a reunir a quienes adscribían a las izquierdas de entonces con los jefes de las fuerzas armadas que detestan la auténtica soberanía. Varios atentados focales perpetrados por terroristas de cabotaje, tal el caso de Funes y el de Roque Carranza y luego la intención de matar a Perón, utilizando las armas del Estado Nacional. Bombardearon Plaza de Mayo y asesinaron a más de 300 civiles, muchos niños entre ellos. Un acto criminal por el que aún hoy no se ha hecho justicia. Los defensores del Estado de Derecho matando indiscriminadamente, no ofrece demasiadas garantías de República Democrática.
Anécdotas y hechos extraños
El golpe de Estado tuvo ribetes más parientes a la literatura del realismo mágico macabro que a la arquitectura metafísica de Borges. Derogaron de inmediato la Constitución dictada en 1949, abolieron derechos individuales. Secuestraron y hasta vejaron el cadáver de Eva Duarte de Perón. Fusilaron a los militares leales, como víctima más conspicua, el General Juan José Valle. Encerraron sin causa a funcionarios y legisladores. Prohibieron hasta la mención de palabras que aludieran a Perón, Evita, Justicialismo. No conformes, asesinaron (los fusilamientos de León Suárez) a simples simpatizantes. Esto, que suponía extinguiría al peronismo consiguió la adhesión de muchos que lo habían combatido con fiereza. Rodolfo Walsh, Ortega Peña, Oesterheld son apenas tres de los muchos ejemplos. Aunque nada parezca eterno, la cualidad de imperecedero es inescrutable, tanto que ni los 18 años de proscripción y exilio del líder alcanzaron para evitar el aclamado retorno.
Dos grandes plagiadores
Muchas enemistades pueden explicarse por las coincidencias. Tanto Borges como Perón supieron utilizar pensamientos, frases, conceptos ajenos y apropiárselos ante sus públicos. A la vez, son muchos los que elogian a Borges sin haberlo leído y muchos los que detestan a Perón adjudicándole asuntos que no le pertenecen. También hay quienes usufructúan como herederos del hombre nacido en Lobos, sin guardar un mínimo respeto por las ideas que le dieron vida al movimiento nacional. A modo de ejemplo tomamos de entre las 20 verdades del peronismo, la cuarta y la quinta:
-No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan.
-En la nueva Argentina, el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre, y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume.
La pereza intelectual incentiva la demonización, por un lado, y la alabanza acrítica, por otro. Atribuirle al peronismo fracasos y penurias de la Argentina de hoy es además de absurdo, dañino. Que se considere que lo obtenido es por gracia y genio individual, pero lo que se sufre, responsabilidad de la historia, es insensato o hipócrita. Si el diagnóstico es errado, el tratamiento será ineficaz. Esperar que un sello y la invocación de recuerdos resuelva problemas profundos en una sociedad en crisis, es infantil. Elevar el debate, dotar de argumentos serios y datos constatables a la discusión política exige utilizar la inteligencia, esa natural, esa que nadie nos puede robar