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Anamá Ferreira: "La abogada detenida en Brasil me escribió diciéndome que fui muy crítica"

Desde la redacción de MDZ, Anamá Ferreira habló sobre los comienzos de su carrera, porqué decide no meterse en política y el racismo y la descriminación.


Desde que se mudó a Buenos Aires hace 50 años atrás (en un principio, solo para conocer la ciudad), Anamá Ferreira conquistó miles de corazones argentinos con su belleza, carisma y positividad. Desde chica siempre quiso dedicarse a la moda, pero el lugar en el que nació, una pequeña ciudad de Brasil, dificultaba la concreción de su sueño.

En diálogo con MDZ, Anamá contó los comienzos de su carrera, que desembocó en la creación de su propia escuela de modelos a la que atendieron famosas figuras, como Romina Gaetani, Soledad Fandiño, Andrea Bursten, María Becerra y muchas otras. Asimismo, explicó porqué decide no meterse en política y reflexionó sobre el racismo y la descriminación.

Mirá la entrevista completa con Anamá Ferreira

Anamá Ferreira - Entrevista

Los comienzos de su carrera y cómo llegó a la Argentina

- Para arrancar, Anamá, quería preguntarte un poco por los comienzos de tu carrera: ¿cómo surgió todo tu interés por el mundo de la moda? ¿Siempre supiste que querías ser modelo?

- Sí, desde chica, porque yo sufría mucho bullying por ser muy alta y muy flaquita, muy, muy flaquita. Me hacía vestidos muy a la moda, vestidos de Courrèges, todo ese estilo de la época, y yo era muy, muy flaquita. Quería hacer moda, no sé, quería irme de mi pueblo, que lo detestaba (risas). Pero siempre me gustó. Empecé a armar desfiles en la ciudad y siempre me vestía muy a la moda. Entonces es como que me gustaba, pero era como muy difícil para hacerlo, porque de un pueblo, de una ciudad chica, ir a una ciudad grande era como difícil. No sabía muy bien cómo hacerlo.

- Y después finalmente todo empezó con este viaje que hiciste con tu mamá, ¿no? A Río de Janeiro, que medio que interceptaste a un diseñador.

- No, en realidad yo me quedé en Río para estudiar. Yo hice derecho. Me falta un año para ser abogada. Acá en la Argentina hice un año en la UADE y me falta uno todavía. Por ahí lo termino, si me da el cuero. Yo fui a estudiar a Río y siempre me gustó la moda, pero bueno, quería empezar a trabajar y todo eso. Y conocí a una persona que me metió en el concurso Miss Río de Janeiro... cualquiera. Me encantaba, me encantan los concursos de Miss, por más que la gente ahora no le gustan, a mí me encantaban. Y fui Miss Café de Brasil (se ríe) y después conocí un diseñador, Hugo Rocha, que era muy, muy famoso, y fui a trabajar con él, y cuando me probó la ropa, me probó un vestido muy corto, una mini, y me decía, "Ay, qué buenas piernas". Yo pensé que me estaba cargando, pero yo viví toda la vida llorando porque tenía piernas flacas. Y al final las piernas flacas fueron lo mejor que me podía haber pasado en la vida para trabajar en la moda. Y ahí empecé, empecé a trabajar.

- ¿Y a Argentina cómo llegaste?

- A Argentina yo vine porque yo estaba de novia con un argentino, porque siempre hay un argentino metido en algún mambo. Un Manolo, como se lo podría llamar. Un Manolo de La Plata. Y en su casa iban muchos argentinos, todos los argentinos que se escapaban de acá se iban para allá. Y había una pareja muy linda, eran modelos, y me preguntaban por qué no venía acá, que acá iba a trabajar bien. Yo les digo, "No, no, estoy camino a París. Olvidate, me mudo a París ya". Era febrero, enero, más o menos. Ya tenía todo para mudarme a París. Y a ellos yo los encontraba siempre de fiesta en Río, porque era época de fiestas. Y siempre me decían, "No, no te vayas a París, venite a Buenos Aires". Siempre lo encuentro y le digo, "Vos sos el culpable". Y yo digo, "Bueno, me voy a conocer a Buenos Aires. Está cerca, qué sé yo". Y viene por 10 días y hace 50 años que estoy acá.

"Villa La Angostura es uno de mis lugares en el mundo"

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- ¿Qué es lo que más te gusta de Argentina?

- ¿De toda la Argentina o de Buenos Aires?

- De las dos cosas, ¿qué es lo que más te gusta de Buenos Aires y qué es lo que más te gusta de toda Argentina?

- Bueno, Argentina la conozco toda. Por suerte, por mi trabajo yo viajé toda la Argentina. Me encanta, me encanta mucho el sur. Viviría en Villa La Angostura. Es uno de mis lugares en el mundo. Yo viviría ahí feliz. Y me gusta Córdoba por el humor que tienen los cordobeses, como que llevan la vida mejor que todos. Me gustan muchos lugares de Argentina, y me gusta Buenos Aires. Amo Buenos Aires. Soy la voz de Buenos Aires ahora. Hice una campaña para "Buenos Aires es la ciudad más linda", hice la campaña para el Gobierno de la Ciudad. Y me compró mi voz. Me gusta Buenos Aires porque en Buenos Aires podes caminar, podes comer a cualquier hora. Vos en Nueva York querés comer a las 9:30 de la noche, olvidate. No podes comer. A las 10 de la noche si no has reservado, si no estás en algún lugar, no encontrás. Es muy difícil en muchos lugares del mundo comer o caminar a la noche. Me gusta, me gusta la ciudad la noche, caminar y todo eso. Por ahí hay unos chorros, pero...

- Hace poco tuviste un episodio, ¿no?

- Sí, pero le corrí, le corrí con tacos (risas). Todo el mundo dice, "¿Cómo puedes correr con tacos?". Paso la vida en tacos, ¿cómo no voy a correr? Puedo hacer una olimpiada de correr en tacos.

- Y lo alcanzaste

- Sí, obvio, obvio. Debe ser la vergüenza del barrio el bandido ese, ¿no? El ladrón. Llegó al barrio y dijo, "Me corrió Anamá y me sacó la cartera" (risas) Ay, pero no lo hagan, no lo hagan. No corran a los chorros. No, me encanta, me encanta la ciudad, me encanta la gente. Por lo menos conmigo la gente es bastante amable. Siempre me miran y tienen una sonrisa. Por eso no me meto en política, porque si te metes en política no podes caminar más por la calle.

"No me quiero meter en política, no vale la pena"

- Igual dijiste en distintas oportunidades que te gustaba Milei, ¿no?

- Sí, a ver, yo lo conozco desde... qué sé yo, de la época que andaba por todos los programas, que hacía stand-up. Y yo lo vi hablar de economía, de todo, de lo que se podía hacer, de la reforma laboral, de todo, hace años. Entonces, yo puse un tweet que decía, "Milei tenes mi voto" (se ríe). Pero ni pensaba en ser candidato. Y bueno, lo vi. Lo vi. Y me parece que la Argentina necesitaba hacer algunas reformas estructurales que eran muy difíciles, porque se aferra en cosas que son del pasado, y el mundo cambió. Hoy todo el mundo trabaja online. Yo tengo un amigo que me dijo, "Estamos armando un banco, pero yo trabajo en mi casa." Es impensado. El mundo cambió mucho después de la pandemia y pienso que tenemos que seguir cambiando la mente, la cabeza y todo eso. Y él me parece... no sé, yo no me meto en política. No tengo muchas fotos con políticos, y mira que conocí a todos. Tengo una foto con el Riojano porque era gracioso, tenía humor. Menem tenía humor, qué sé yo. Contaba chistes. Pero no me meto en política, no me quiero meter en política, no, no me gusta. No es que no me gusta, no vale la pena, porque te pone de un lado o del otro de la grieta y no quiero estar en esa. Quiero ser libre de opinar. Me putean todos en Twitter, me dicen, "Andate a Brasil" cuando opino. Todo eso. (mirando a la cámara) No me voy, les aviso.

- Comentaste varios hechos de racismo, como puede ser, por ejemplo, el más reciente, que es la abogada que quedó detenida en en Brasil. ¿Te parece que es algo que pasa mucho en Argentina? ¿Es algo que vos sufriste bastante cuando llegaste acá?

- No, yo sufrí con la moda porque hay muchos diseñadores que decían, "No, Anamá, yo no te pongo en invierno, porque los negros no son para invierno, son para verano." Sí, salimos desnudos en la calle en invierno, caminamos sin ropa, no nos vestimos. Yo porque no soy racista. Y hay una diferencia: yo no soy racista, pero yo no odio al blanco porque es blanco y yo soy negra y todo el tiempo me van a decir algo. Yo no estoy pensando en el tema constantemente, yo vivo mi vida normal. Pero sí, sí. Acá hay, obvio. Es un país, hay gente que sí, hay gente que no, no toda la población, pero sí. Cuando vos decís "cabecita negra" está discriminando. Muchos lo dicen. O "bolita" por los bolivianos. Estás menospreciando. Una vez tuvieron un problema grave porque una actriz imitó a una empleada paraguaya, entonces tuvo un problema diplomático directamente. No viene el caso de decir quién fue. Pero hay cosas que pasan, que se dicen livianamente. Ahora no está el Inadi, pero igual el Inadi no hacía nada. Era un antro de gente que estaban ahí, pero no hacía nada, nada de nada. Hay mucha gente que sufre de racismo, de una forma u de otra. No solamente por el color de la piel, por distintas cosas. ¿Entendés? Por ejemplo, los que son muy gordos, no tienen ropa. Ese es un preconcepto. No gastan la tela para hacer los tamaños y así ahorran. Está la ley de talles, pero nadie la cumple. Nadie. Entonces, eso también es preconcepto. Con el petiso, que ahora le dicen "talla baja", pero en la intimidad todo el mundo los llama de enanos. Qué sé yo, hay un montón de cosas que tienen que mejorar. Y lo que pasó con esa chica en Brasil, es que ella lo hizo porque está acostumbrada a hacerlo. Ella me escribió porque dice que yo fui muy crítica. Y yo le dije que lo que ella no hizo fue usar las redes sociales, que las usó para llorar y todo eso, para pedir disculpas. Tenés que pedir disculpas al pueblo por hacer eso. Ahora tiene una amiga mía que la está defendiendo. Ahora voy a ver si mi amiga la está defendiendo (se ríe). No lo puedo creer, pero bueno, es así. Igual tiene derecho a defensa, porque después ponen los titulares... tiene derecho, pero tiene que aprender a convivir en sociedad y a no menospreciar ni deshumanizar al otro por su color de piel. Ella deshumanizó. Y ahora, bueno, va a juicio.

"La abogada detenida me escribió diciéndome que fui muy crítica"

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- Fundaste una escuela de modelaje, ¿cómo surgió eso?

- Yo fui una de las primeras emprendedoras. Yo en el 82 la vi, yo decía, "Wow, estoy trabajando un montón, he trabajado mucho, pero bueno, hay que pensar en el futuro". Y yo la vi, yo fui una de las primeras en crear un brand, una empresa, una compañía. La creé en el 82 y ahora tengo ocho escuelas de modelos. He formado a la mayoría de modelos y de mujeres famosas que hay en la Argentina: María Vázquez; Romina Caitani; Soledad Fandiño; Andrea Bursten; María Becerra, que ahora es una cantante, fue mi alumna en Quilmes. Ella mismo dice que estudiaba conmigo, vino chiquitita, con 12 años y dijo, "Yo quiero ser modelo, pero quiero ser cantante." Y le dije, "Bueno, si vos aprendés todo eso, vas a pisar mucho mejor el escenario y quizá algún día llenes algún River Plate". Mirá que visionaria. Tengo muchas modelos haciendo alta costura en Europa, y es una escuela de modelos, es una escuela donde nosotros ayudamos. Como yo sufrí tanto bullying de chica, entonces yo trato de que las chicas no sufran, ¿viste? Que la gordita aprenda a usar la ropa, a vestir. Nicole Neumann, que es una supermodelo, me llamó y me dijo, "Quiero que mi hija vaya con vos." Yo le digo, "Nicole, no, conmigo no va a estudiar". Entonces vino Indiana, que es una diosa, conmigo a estudiar. Viene hijas de un montón... Ana, la hija de Andrea del Boca, vino conmigo a aprender a caminar, a usar el cuerpo. Entonces muchas, muchas famosas vienen todas, las madres las manda conmigo, pues sabe que van a aprender. Es una escuela espectacular.

- Vas a ser abuela, ¡felicitaciones!

- Voy a ser abuela, sí.

- ¿Cómo estás? ¿Cómo te sentís?

- No me llamen abuela (risas). No, bueno, (Taína) me había dicho y estuvimos guardando el secreto durante casi 4 meses, y yo le decía, "Tenés que decirlo, tenés que decirlo." Fui tomar un café con ella un viernes y le digo, "Taína, ya decilo, porque ya se nota". Y bueno, lo dijo, y sí, estamos muy felices.

"Siempre que te despertas a la mañana, eso ya es grandioso"

- Anamá, ya para ir cerrando: muchas personas destacan que siempre te mantenés positiva. ¿Cómo hacés?

- Yo pienso que es una manera de vivir. Yo pienso que desde que te despertás a la mañana... yo nunca hice coach, no me gusta esta cosa de coach, no me gusta nada, pero yo tengo una filosofía que es: siempre que te despertás a la mañana y abrís los ojos y estás bien, todo eso, eso ya es grandioso. Detesto la persona que se levanta de mal humor. Lejos de mí. Yo me separé de uno porque se levantaba de mal humor todos los días. Me decía, "Yo necesito 2 horas para estar bien." No. No podés. 2 horas ya el mundo pasó. A mí me parece que tenés que levantarte y siempre dar las gracias, si tenés trabajo también. Yo pienso que hay que hacer las cosas siempre con algo positivo. Yo nunca te voy a hablar y voy a poner el "no" antes. Muchísima gente en la Argentina pone el "no" antes. El "no" es algo negativo, es algo que te tira para atrás. Yo pienso que siempre hay que tratar bien a la gente. Yo siempre le enseñé a mi hija que desde el portero de cualquier lado, siempre tenés que saludar, preguntar cómo estás, preguntar el nombre. Tenés que siempre identificar a la gente, qué sé yo, el mozo que te está sirviendo, está trabajando, siempre tenés que preguntarle el nombre. Bah, a mí me parece. Entonces me dicen que yo entro en todos lados, porque yo hablo con todos los porteros. En los boliches es fundamental. Cuando era joven, que no era conocida ni nada, yo entraba siempre porque preguntaba "¿cómo te llamas?" "¿por dónde vivís?". Y ahora sí, un poco entro, porque bueno, soy Anamá, me dejan entrar, pero siempre hay que tratar bien y vivir con buen humor, con humor. El humor te salva.

- Bueno, Anamá, muchísimas gracias, de verdad, por este tiempo.

- No, por favor, un placer, un placer estar acá.

- Muchas gracias por ver. Nos reencontramos en la próxima entrevista de MDZ.