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Frío, plazas cerradas y robos: cómo es vivir en la calle en Mendoza

Ricardo y Marcela antes guardaban sus cosas en la plaza, pero el municipio puso rejas y ellos siguen en la calle. Los motivos para no ir a un albergue. Cómo le hacen frente al frío y la lluvia


Decenas de personas sobreviven en situación de calle: a la intemperie, expuestas al frío, la lluvia y la falta de oportunidades. Mientras la Ciudad invierte millones en cerrar la plazoleta Almirante Brown, entre la Costanera y el Hospital Central, para reforzar la seguridad, quienes duermen bajo puentes o en veredas relatan un círculo de abandono, robos en albergues y la imposibilidad de acceder a un trabajo estable.

El sol seca lo que la lluvia mojó. Foto: Mercedes Gómez.

Un refugio bajo el puente

"El único lugar donde podemos estar es abajo del puente del McDonald's", cuenta Ricardo Villegas, de 57 años, quien junto a su pareja, Marcela Lucero (47), visten pulóveres húmedos y usan la baranda del canal Cacique Guaymallén como ténder de almohadas, colchas y colchones.

La pareja asegura que prefiere no ir a los albergues porque están sobrepoblados y son víctimas de robos. "Hasta los operadores te roban", denuncian. La desconfianza hacia estos espacios es generalizada, pero las alternativas son peores: dormir en la calle implica enfrentar desde el frío extremo hasta desalojos violentos.

Así quedaron sus cosas tras la lluvia de la madrugada del martes:

El cierre de plazas

La reciente decisión de cerrar la plaza Almirante Brown con un presupuesto de $251 millones refleja una política de seguridad que, para algunos, profundiza la marginalización. "Ahí guardábamos nuestras cosas. Por unos pagamos todos", reclama Villegas, en referencia a los desalojos masivos ejecutados por la infantería.

Las autoridades argumentan que buscan prevenir delitos, pero organizaciones sociales señalan que la medida no aborda el problema de fondo: la falta de vivienda y empleo.

Techo y trabajo: la demanda urgente

"Pido una casa a cambio de trabajo", insiste Ricardo, quien tiene oficio en albañilería, jardinería y electricidad. Su caso encuentra eco en los datos del Ministerio de Desarrollo Social: sólo el 12% de los programas de inclusión laboral llega a esta población y la mayoría de las personas en situación de calle consultadas expresan que, más que asistencia momentánea, necesitan inserción laboral y viviendas temporales.

Mientras tanto el frío invernal agrava las condiciones, según el Servicio Meteorológico Nacional, las temperaturas en Mendoza pueden descender bajo cero en julio, con riesgo de hipotermia para quienes pernoctan al aire libre.

Ambos tienen mirada profunda y una gran simpatía. Se quieren y se acompañan. Foto: Mercedes Gómez.

Las personas

Ricardo tiene ojos azules, casi como el cielo y casi como el azul bostero. Marcela tiene ojos negros al igual que sus largas y densas pestañas que le dan profundidad a su mirada. Ella no escucha, pero sí tiene mucho para decir: que tiene cuatro hijos, que hay un perrito que los acompaña pero que no quiere que salga en la foto y que espera que las cosas se sequen para descansar en la noche. "Esta vez vamos a tener que ir al puente que tiene un 'techito'", comenta .

Él nos ve de lejos y se acerca contento. Es que juntó plata vendiendo limones para comprarle a ella una porción de puchero. Camina alegre hacia ella dejando atrás las rejas de la Almirante Brown. De fondo también se ve la cordillera nevada.