Adiós al cepo: colapso por compra masiva de dólares a través de home banking
Hoy, 14 de abril, marcó un antes y un después en el mercado cambiario oficial. Desde las 10 de la mañana, se habilitó la compra libre de dólares a través del home banking para cualquier persona con cuenta bancaria, sin necesidad de autorizaciones previas ni topes mensuales. La medida fue parte del nuevo esquema anunciado por el Ministerio de Economía, con el objetivo de unificar el tipo de cambio y liberar el acceso a divisas.
La novedad no tardó en generar un impacto. A los pocos minutos de habilitarse la operación, miles de usuarios intentaron ingresar a sus cuentas bancarias para comprar dólares de forma digital. Como resultado, varias plataformas colapsaron por la sobredemanda. Los reclamos se replicaron en redes sociales, donde usuarios compartieron capturas de pantallas congeladas, errores de conexión y fallas en las aplicaciones de distintas entidades.
Con la entrada en vigencia de esta resolución, ya no se aplican restricciones sobre la cantidad de dólares que se pueden adquirir de manera online. Tampoco rige el recargo del 30% que hasta ahora se sumaba como anticipo del impuesto a las Ganancias. Este beneficio aplica exclusivamente para compras hechas desde cuentas bancarias, usando home banking o aplicaciones móviles.
Sin embargo, la flexibilización no alcanza a todas las formas de adquisición. La compra de billetes en efectivo, directamente por ventanilla, sigue limitada a un tope mensual de 100 dólares por persona. Además, las compras con tarjeta en moneda extranjera, conocidas como “dólar tarjeta”, continúan alcanzadas por los recargos impositivos vigentes.
En todos los casos, una vez realizada la operación por medios digitales, los dólares pueden ser transferidos o retirados en cajeros automáticos y sucursales habilitadas, sin nuevas restricciones adicionales.
Fallas masivas y quejas de usuarios
El entusiasmo por la nueva norma derivó en un colapso técnico que afectó a clientes de múltiples entidades. Usuarios desde distintos puntos del país reportaron problemas para acceder a sus cuentas o completar operaciones. Las fallas abarcaron desde demoras prolongadas hasta bloqueos temporales en las páginas web y apps de los bancos.
En la red social X, cientos de personas manifestaron su frustración, compartiendo imágenes de sistemas fuera de servicio y pantallas con mensajes de error. Algunos intentaron durante horas sin éxito, mientras otros denunciaron que sus sesiones se cerraban de forma automática.
Pese al alcance del problema, hasta el mediodía ninguna entidad financiera había emitido comunicados oficiales. Tampoco hubo aclaraciones por parte del Banco Central ni del Ministerio de Economía sobre la caída de los servicios digitales.
La alta demanda también se interpretó como una señal de confianza por parte de algunos sectores financieros, que ven en esta apertura un paso hacia la normalización del mercado cambiario. Sin embargo, el escenario dejó al descubierto la falta de previsión técnica para absorber un flujo masivo de operaciones en simultáneo.
Expertos en banca digital señalan que muchas plataformas no estaban preparadas para una carga tan repentina de usuarios. “No se trata de una falla aislada, sino de un problema estructural de capacidad”, explicó un analista del sector. En ese sentido, algunas entidades ya estarían trabajando en refuerzos para evitar futuros colapsos.
Un cambio que recién empieza
El levantamiento del cepo para la compra digital de dólares representa una transformación profunda en la política cambiaria argentina. La posibilidad de operar sin límites y sin recargos, al menos en el canal bancario formal, abre una nueva etapa para quienes buscan dolarizar sus ahorros o resguardar valor ante la incertidumbre económica.
Pero el primer día de esta flexibilización también dejó en evidencia que las herramientas digitales del sistema bancario aún tienen desafíos por resolver. Lo ocurrido hoy es una señal clara de que la demanda existe, y que las plataformas deberán estar a la altura para sostener este nuevo ritmo. La apertura llegó para quedarse, pero su implementación, por ahora, tuvo un estreno caótico.