Ayuno intermitente: los beneficios que promete la tendencia, los riesgos y las claves para que sea exitoso, según una nutricionista
En los últimos años, las redes sociales se convirtieron en un espacio en el que personas que dicen ser expertas en una temática crean contenido aconsejando dietas o tendencias de nutrición "milagrosas" para bajar de peso y sentirse mejor, sin tener en cuenta las consecuencias que podría provocar en cada persona este tipo de "trucos" si no se los lleva a cabo con la guía de un nutricionista. Entre estas soluciones recomendadas por influencers, crece la del ayuno intermitente, que, tal como lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS) consiste en "abstenerse voluntariamente de consumir alimentos durante un período de tiempo determinado".
En un contexto de constante demanda de soluciones rápidas y milagrosas, la nutricionista Silvana Franco habló, en una nueva Entrevista MDZ, en detalle sobre los pros y los contras del ayuno intermitente. Asimismo, la profesional indicó cuáles son las claves para que este tipo de régimen alimentario sea verdaderamente efectivo y resaltó la importancia de conocer quiénes pueden practicarlo y quiénes no, dependiendo de su estado de salud.
- En principio, quería que me hablaras sobre el ayuno intermitente, una tendencia recomendada por influencers o nutricionistas en las redes sociales. ¿De dónde surge esta tendencia? ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios que promete el ayuno intermitente?
- El ayuno es algo que está como de moda, por llamarlo de una manera. Tiene sus beneficios y tiene sus contras, también. Principalmente empezó en Europa. Muchas personas ya lo hacían por temas religiosos o de forma natural. En la actualidad, se está estudiando y se está viendo que tiene múltiples beneficios, hecho bien y controlado por un profesional, obviamente.
Hay varios tipos de ayuno, de 12, de 16 y de 24 horas -este, sobre todo, se hace en algunas religiones. Lo más aconsejado es el ayuno de 16 horas, y que se lo haga durante la noche. Hay personas que no se lo bancan y hay personas que sí, que tienen muy buenos resultados.
Todavía está en estudio porque es algo reciente y, aparte de ayudar a reducir el peso y todos los beneficios que eso trae aparejado, el ayuno ayuda a personas que tienen insulinemia, por ejemplo, y diabetes tipo 2.
- ¿El ayuno intermitente cuenta con un aval científico respecto a los resultados en las personas? Sé que existen, por el momento, estudios en roedores, que han demostrado buenos resultados.
- En realidad, es algo que se está estudiando todavía. No tiene el tiempo suficiente como para decir que está avalado científicamente. Pero los estudios que se van viendo en seres humanos son buenos, siempre con el seguimiento de un profesional. Hay personas que tienen muy buenos resultados y otras personas que no, pero no tiene grandes efectos adversos.
- ¿Qué se puede consumir en el tiempo de ayuno?
- Solamente líquidos, preferentemente agua, infusiones sin azúcar, sin edulcorantes, sin miel, sin leche, sin crema. Hay que tener cuidado con los que consumen mucho café, que a veces el café viene con azúcar (si hablamos del café torrado), así que ya no sería un ayuno.
En el período de ayuno hay que tratar de consumir líquidos. Hay personas que ayunan de todo y ahí puede haber problemas como la deshidratación. Hay personas que también practican actividad física en los períodos de ayuno y, si no se hidratan correctamente, pueden tener mareos y/o se pueden descompensar.
- ¿Hay otras consecuencias que las personas podrían experimentar durante el ayuno intermitente?
- Sí, puede haber mareos, náuseas, hipoglucemias leves o sentir la presión baja. Hay personas que no están acostumbradas y necesitan sí o sí ingerir alimentos porque tienen un metabolismo muy acelerado. También pasa en algunas personas que practican actividad física que se les baja la presión, baja el azúcar en sangre y sienten síntomas de náuseas, de escalofríos, de mareos.
- Entonces depende mucho de cada organismo, ¿no? ¿A qué personas sí se les aconseja llevar este tipo de ayuno y a qué personas se les prohíbe por su bienestar?
- Primero, el ayuno intermitente está prohibido en embarazadas, en diabéticos tipo 1 y en personas que tengan una patología aguda. Y, en realidad, se evalúa, en el momento, a la persona que viene al consultorio y te cuentan. Algunas vienen y me dicen: "Yo no estoy acostumbrado a desayunar. Yo no puedo desayunar, yo me descompongo". Así que, ahí vos ya ves que esa persona tiene altas chances de hacer un ayuno más prolongado y que le dé buenos resultados. Pero también está el que ayuna y que por ahí no tiene buenos resultados.
También hay que ver qué se consume en el tiempo de ingesta. Si hacés un ayuno de 16 horas, tenés ocho de ingesta y, si ahí comés empanadas, medialunas y tomás alcohol, no va a haber muy buenos resultados. Lo ideal es que en la ventana de ingesta se consuman alimentos saludables, como variedad de vegetales, frutas, cereales integrales, legumbres, lácteos, huevo, carnes y mucha agua.
Muchas personas a veces se confunden y piensan que solo con hacer ayuno por unas horas ya mágicamente van a tener buenos resultados.
- Además de la pérdida de peso, ¿qué otros beneficios puede traer el ayuno intermitente dependiendo del organismo de las personas?
- El descenso de peso va ayudar a bajar la insulina. Se ha visto que tiene buenos resultados en personas con insulinemia, que es cuando las personas tienen la insulina muy alta. El ayuno, también, mejora el estado de ánimo; mejora la energía; mejora todo lo que es gástrico, además, porque le dan muchas horas de reposo al aparato digestivo y eso ayuda a que se depure mejor todo.
- En las redes sociales estas tendencias, como la del ayuno intermitente, se instalan rápidamente mediante contenido creado por influencers o personas que dicen saber de nutrición. ¿Creés que hace falta mayor difusión de las recomendaciones al respecto por parte de profesionales? ¿Creés que ese tipo de contenido puede representar un riesgo para un sector de la población que se deja llevar por lo que le recomiendan los influencers?
- Sí, sin dudas que es riesgoso. Siempre hay que consultar a un profesional idóneo, un licenciado en nutrición o un médico nutricionista o un médico en general. Hay muchas personas que hacen algún cursito de nutrición o que leen y sienten que les da autoridad para hablar en redes. Y las personas están buscando soluciones rápidas y milagrosas, todo el tiempo. Sobre todo, la población que tiene exceso de peso, siempre busca soluciones mágicas y con el menor esfuerzo posible, entonces siempre se va a enganchar en esas tendencias. Pero muchas veces puede salir bien y otras no. Entonces, hay que consultar a un profesional porque los riesgos pueden ser altos en algunas personas.
- Cambiando el tema, quería que me hablaras respecto al SIBO o la tendencia de que cada vez más personas presentan intolerancia al gluten. ¿Vos creés que todo esto tiene que ver con alguna problemática en común? ¿Por qué se ve mucho más en los consultorios?
- Sí, primero y principal, el SIBO, o el sobrecrecimiento bacteriano, siempre estuvo. El tema es que ahora hay más técnicas y más estudios como para diagnosticarlo bien y tratarlo también. Por otro lado, estamos consumiendo muchos alimentos ultra procesados que tienen muchos químicos que, en grandes cantidades, son nocivos para nuestro aparato digestivo. Y no solo hay contaminantes en los alimentos, sino en todo. También, hay mucha automedicación de fármacos, de antiácidos o de antibióticos, lo cual hace muy mal a nuestra microbiota. Los fármacos son muy malos para nuestra microbiota, si lo hacemos indiscriminadamente y sin un control médico, obviamente.
En las redes sociales, salen muchas cosas mágicas de que hay que consumir probióticos y probióticos. Entonces, las personas se compran en la dietética probióticos y, en exceso, tampoco es bueno. Siempre tiene que haber un equilibrio en la alimentación, sino, aparece el sobrecrecimiento bacteriano, las intolerancias y los problemas digestivos.
- Para cerrar, quería consultarte sobre la Ley de Etiquetado Frontal. Hace unas semanas se anunció que va a haber ciertas modificaciones en esta norma, por las que se dispuso que no todos los alimentos van a tener el sello negro. ¿Qué considerás vos al respecto? ¿Creés que el sello con los excesos es una buena forma de informar qué es lo que estamos consumiendo? ¿O el hecho de que todo diga "exceso" puede asustar a los consumidores?
- Yo en el consultorio no le digo a mis pacientes que se fijen en los sellos. Sí ayuda a que las personas tomen consciencia, pero también están los que se van a los extremos: o no consumen nada de eso o no les importa el aviso. Si es una persona que ya come mal y que no le importa mucho, va a seguir consumiendo el producto, tenga sello o no tenga sello. Está bueno para alertar a la población, pero la población tiene que estar informada de qué se trata. Por ahí no saben bien de qué se trata y sacan esos alimentos de su vida.
Lo que quieren decir los sellos es que cada producto tiene exceso, pero consumidos en exceso. Entonces, tiene que haber un equilibrio. También, depende de la situación de cada persona. Si un producto tiene exceso en azúcares, está bueno que una persona diabética lo vea y lo evite. Pero un niño, tal vez, podría consumirlo si no tiene ningún problema de salud, sin irse a los excesos.
Uno tiene que mantener una alimentación equilibrada, variada. Es ideal evitar el azúcar, pero bueno, de vez en cuando, no pasa nada. No hay que sacarla completamente de la alimentación.
Mirá la entrevista completa con Silvana Franco sobre el ayuno intermitente